Ene 2010



16475

Los cristianos son golpeados en oriente; clandestinos en occidente.
Ayuda a Haití.
Las órdenes mendicantes, una renovación en la Iglesia.
Los 16 frailes franciscanos, sobrevivientes del terremoto, están trabajando en las actividades de socorro.
Cristianos durmientes.
De padres débiles, hij
os tiranos.
Cristo trasmite optimismo.


 

28 ene 10.- Golpeados en oriente; clandestinos en occidente.

Insisto: el que no ve la persecución contra la Iglesia es porque no quiere verla: ataques a la iglesia en Egipto, en Pakistán, en la India, en China.

En el Tercer Mundo son ataques directos: asesinatos, violaciones, quemas de conventos. Como la España de la II República, por ejemplo, mientras los líderes europeos cierran el pico, contento uno por la colleja al cura, indiferentes otros. En el área OCDE, el mundo rico, casi coincidente con el Occidente cristiano, la persecución adopta formas más civilizadas, es decir, menos feroces pero más peligrosas. Se trata de asfixiar a la Iglesia y marinarla, sacarla del foro público y reducirla a la conciencia personal de la gente. Se trata, sobre todo, de condenarla al silencio.

Ahora bien, la cristofobia en Occidente no termina ahí: una vez que el laicismo, por ejemplo de nuestro querido Zapatero, decreta que la religión debe circunscribirse al ámbito de la conciencia, se da un paso más: se trata de anular la conciencia mediante una labor legal, consistente en eliminar el derecho a la objeción de conciencia -caso de los farmacéuticos y la Píldora del Día Después (PDD). A esa labor legal se une el borreguismo social de lo políticamente correcto, donde se impone la norma de que un católico es un bicho tan raro que no puede realizar determinados oficios o tareas modernas y progres. Verbigracia: el juez Ferrín, cuando el inefable presidente de la jurisprudencia murciana, Martínez Moya, le espetó que “un católico no puede ser juez de familia”. A lo mejor tenía razón porque, en efecto, el actual derecho de familia es un derecho contra la familia, pero no cabe mayor discriminación que ésta: si eres católico tienes vedados un montón de cargos, tienes vedada tu capacidad de influencia y, en especial, tienes vedada tu libertad de expresión.

No exagero nada: si te atreves a criticar la homosexualidad (ojo, aunque lo hagas con todo el respeto a los homosexuales) eres un homófobo y por tanto, debes ser condenado en los tribunales. Si te opones al condón, estás provocando muertes por sida, ergo debes ser lapidado. Y en resumen: si crees en algo estás atentado contra la tolerancia y faltando al respeto a los agnósticos o simplemente a los que no han llegado a conclusión alguna, luego debes ser castigado. En definitiva: puedes ser cristiano mientras lo mantengas en secreto, mientras seas un cristiano clandestino.  

De esta forma tan ricamente, puedes convertir una democracia en una dictadura de hecho. No es de extrañar que los obispos europeos hablen de persecución. La persecución abierta de Oriente es más clara por señalable; la de Occidente es más puñetera, por más hipócrita.

Eulogio López en Hispanidad.

19 ene 10. Ayuda a Haití.

A través del Ministro provincial de Centro America hemos tenido noticias de los franciscanos en Haití. Todos ellos -16 hermanos distribuidos en 3 fraternidades-, están vivos. Una de las Casas, la Casa de San a pocos metros del Palacio presidencial y de la Catedral, ha quedado muy dañada. Necesita ser reconstruida. Los hermanos necesitan también de nuestra solidaridad para asegurar ayuda sanitaria a la población en el dispensario donde trabajan.

Desde la Curia general OFM estamos coordinando la ayuda. Han llegado ya algunos donativos. Dado que otros preguntan por los datos bancarios, los ofrecemos a continuación (indicando que es ayuda para Haití):

2077-0003-11-1104538825

19 ene 10.- Los 16 frailes franciscanos, sobrevivientes del terremoto, están trabajando en las actividades de socorro. Han quedado destruidos un convento y las escuelas.

“El día del terremoto fue como si estallase una bomba. Hemos dado primeros auxilios a mucha gente. He visto escenas terribles. He visto morir a la gente mientras le prestamos las primeras curas. Ha sido espantoso. Ahora hay muchos cadáveres por las calles. Las universidades y las escuelas, con los niños y jóvenes en el interior, se han derrumbado, aplastando y matando a todos: nadie ha tenido tiempo de escapar.

Yo estaba en la escuela en el instituto francés y me he salvado, gracias a Dios. También los otros hermanos se han salvado: la Providencia así lo ha querido. Hacemos todo lo posible con nuestras fuerzas. Al momento necesitamos analgésicos para los heridos y otras ayudas humanitarias”: es el testimonio confiado a la Agencia Fides de Fray Víctor, un de los 16 frailes franciscanos menores (OFM) presentes en Haití.

De los tres conventos en que los franciscanos vivían, uno se ha derrumbado completamente, otros dos se han lesionado gravemente. Las escuelas dónde los hermanos desarrollaban las actividades pastorales, especialmente el servicio de instrucción, han sido destruidas.

Hoy los hermanos se dedican, con los escasos medios y las fuerzas disponibles, a la cura de los heridos y al auxilio de la población. Las hermandades de los franciscanos en todo el mundo han promovido una colecta de solidaridad que tendrá como punto de referencia los 16 frailes presentes en Haití. (Agencia Fides 19/01/2010)

13 ene 10.- Las órdenes mendicantes, una renovación en la Iglesia

El Papa Benedicto XVI pronunció una catequesis interesante con este título. Analizaba la historia del Cristianismo y el modo de renovarla. Decía que los santos son los auténticos reformadores de la vida de la iglesia y de la sociedad. Y hablaba especialmente de Francisco de Asís y de Domingo de Gumán, con sus órdenes: los franciscanos y los dominicos.

Sus predicaciones coincidían en el tiempo con los movimientos pauperísticos. Los Franciscanos y los Dominicos, en la estela de sus fundadores, mostraron, en cambio, que era posible vivir la pobreza evangélica, la verdad del Evangelio como tal, sin separarse de la Iglesia; mostraron que la Iglesia sigue siendo el verdadero, auténtico lugar del Evangelio y de la Escritura.

Con una elección completamente original en la historia de la vida consagrada, los miembros de estas órdenes no sólo renunciaban a la posesión de bienes personales, como hacían los monjes desde la antigüedad, sino que ni siquiera querían que se pusieran a nombre de la comunidad terrenos y bienes inmuebles. Pretendían así dar testimonio de una vida extremadamente sobria, para ser solidarios con los pobres y confiar sólo en la Providencia, vivir cada día de la Providencia, de la confianza de ponerse en las manos de Dios.

También hoy, a pesar de vivir en una sociedad en la que a menudo prevalece el “tener” sobre el “ser”, se es muy sensible a los ejemplos de pobreza y solidaridad, que los creyentes ofrecen con elecciones valientes.

También hoy no faltan iniciativas similares: los movimientos, que parten realmente de la novedad del Evangelio y lo viven con radicalidad en la actualidad, poniéndose en las manos de Dios, para servir al prójimo.

Y señala estas iniciativas de los Mendicantes:

  • Instrucción religiosa: Franciscanos y Dominicos fueron testigos, pero también maestros. De hecho, otra exigencia difundida en su época era la de la instrucción religiosa. No pocos fieles laicos deseaban practicar una vida cristiana espiritualmente intensa.
  • Predicación. Las Órdenes Mendicantes supieron felizmente salir al encuentro también a esta necesidad: el anuncio del Evangelio en la sencillez y en su profundidad y grandeza era un objetivo, quizás el objetivo principal, de este movimiento. Con gran celo, de hecho, se dedicaron a la predicación.
  • Conventos en ciudades. Los Franciscanos y los Dominicos se convirtieron en los animadores espirituales de la ciudad medieval. Con gran intuición, pusieron en marcha una estrategia pastoral adaptada a las transformaciones de la sociedad. Dado que muchas personas se trasladaban de los campos a las ciudades, éstos ya no colocaron sus conventos en las zonas rurales, sino urbanas.
  • Posibilidad de trasladarse. Además, para llevar a cabo su actividad en beneficio de las almas, era necesario trasladarse según las exigencias pastorales. Con otra elección totalmente innovadora, las Órdenes Mendicantes abandonaron el principio de estabilidad, clásico del monaquismo antiguo, para elegir otra forma. Menores y Predicadores viajaban de un lugar a otro, con fervor misionero.
  • Misioneros enviados a todo el mundo. Esta flexibilidad hizo posible el envío de los frailes más adecuados para el desarrollo de misiones específicas, y las Órdenes Mendicantes llegaron a África septentrional, a Oriente Medio, al Norte de Europa. Con esta flexibilidad el dinamismo misionero se renovó.
  • Frailes en universidades. Nuevas cuestiones hacían vivaz la discusión en las universidades, que nacieron a finales del siglo XII. Menores y Predicadores no dudaron en asumir también esta tarea y, como estudiantes y profesores, entraron en las universidades más famosas de su tiempo, erigieron centros de estudio, produjeron textos de gran valor, dieron vida a verdaderas y auténticas escuelas de pensamiento


El Papa termina pidiendo nuestra oración para que el Espíritu Santo haga sentir la urgencia de ofrecer un testimonio coherente y valiente del evangelio para que no falten nunca santos que hagan resplandecer a la Iglesia.

Terminó señalando que la aparición de las órdenes mendicantes es un ejemplo concreto de cómo lo santos son los auténticos reformadores de la Iglesia, capaces de promover una renovación eclesial estable y profunda. (Lea toda la catequesis)

9 ene 10. Cristianos durmientes.

Esta es una iglesia de corazones cobardes y manos débiles. Ni milita, ni hace penitencia, ni goza, afirma José Manuel Domínguez Prieto en un artículo que me llega vía Catholic.net, que señala como fuente almudi.org.

No me podido encontrar el enlace a esa web. Sí que lo he encontrado en otros sitios.

Comienza recordando que la Iglesia se compone de cristianos que están en el cielo: Iglesia triunfante; cristianos en el purgatorio: Iglesia purgante; y los cristianos que están en el mundo, a los que se llama como Iglesia militante: que lucha, que trabaja, que defiende.

El autor afirma que hoy hay que hablar de otra iglesia: la Iglesia durmiente. Es la iglesia de los que no se implican, no saben, no contestan, critican...

No se pierdan el artículo. Puede que exagerado. Puede que se quede corto. Lo dejo a su juicio.

8 ene 10. "De padres débiles, hijos tiranos"

Gerardo Castillo publica en el ABC un artículo con este título. He intentado buscar en internet y he encontrado cantidad de artículos que vienen a incidir en la misma realidad. Como si fuera una verdad que todos creen.

Me pregunto que pasa cuando los padres son débiles, los maestros son débiles, los poderes políticos son débiles. Nadie se atreve a corregir. Nadie dice no.

Incluso la fe es débil, durmiente.

5 ene 10. Cristo trasmite optimismo

Acabó el año 2009, quizá demasiado centrado en la crisis económica, nublando otra crisis aún más aguda: la devaluación de la vida humana, mediante la promulgación de leyes regresivas del aborto y moral sexual en pro del libertinaje, parejas a la guerra al crucifijo, ese emblema de la paz por antonomasia.

Y el mundo sigue: bodas, nacimientos, defunciones, guerras y paces, nuevos personajes del año se suceden, éxitos y proyectos fallidos van de la mano, el culto pagano a la madre tierra regresa. Pero nada hay que aliente tanto el pesimismo como fracasar en nuestra autosuficiencia, y a la vez, sentirnos huérfanos sin serlo. Alguien dijo que orar es dejar que Dios entre en nuestras vidas y con Él todo lo bueno, lo hermoso y lo saludable que le pertenece, y si la Navidad es la fiesta de los regalos es porque Dios primero se hizo regalo.

En esta época de laicismo beligerante, que predica que la tierra sólo pertenece al viento, el cristiano transmite optimismo, el del superhombre en el espíritu cuya razón de ser y actuar está en el amor, y que posee una patria que venerar.

¿Hay algo más animante que apuntar a un objetivo que nos sobrepasa y que a la vez está al alcance de cualquiera?

Eva Catalán (hispanidad.com)