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Diciembre 2009

Reflexiones sobre la reforma de la Ley de Extranjería.
La crisis está causada por las políticas malthusianas.
Historia de una ranita. Cuento.


31 dic 09. Los Reyes Magos son verdad

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papá?
- Sí, hija, cuéntame.
- Oye, quiero.... que me digas la verdad.
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido.
- Es que... -titubeó Blanca.
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no sé papá, que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-.. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.
- Entonces no lo entiendo papá.
- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y su voz se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh! necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo el Niño-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños?.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que el Niño Jesús estaba planeando, cuando su voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felice.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

31 dic 09. Campaña a favor de Santa Claus (en broma, claro)

Papá Noel no es más que una derivación de Santa Claus, que, a su vez, es la traducción de San Nicolás, un obispo cristiano de lo que hoy es Turquía. La tradición cristiana era que San Nicolás llevaba dulces y naranjas a los niños como anticipo de la Navidad. En cambio, los Reyes Magos eran paganos, provenían de Irán o Afganistán. Es decir, en el lenguaje actual serían más bien "talibán" (abates, clérigos). Precisamente la hermosa tradición de los Reyes Magos es la de que los paganos también reconocieran a Jesús. Ese es el fundamento de la religión "católica" (= universal), no étnica, como la de los judíos. San Nicolás simboliza también esa religión católica que da alegría a los niños de la Europa septentrional y central, recién cristianizada.

Amando de Miguel en Libertad Digital

31 dic 09. Campaña a favor de los Reyes Magos (en broma, claro)

  1. Los Reyes Magos son un símbolo de la multirracialidad y nunca han tenido problemas de inmigración.
  2. Los Reyes Magos son fashion total, su elegancia en el vestir no ha pasado de moda en dos milenios.
  3. Si no existiesen los Reyes Magos, las vacaciones se acabarían el 2 de Enero.
  4. Los Reyes Magos son ecológicos, utilizan vehículos de tracción animal que con su estiércol contribuyen a fertilizar el suelo patrio (nada de trineos volando ni tonterías que no existen...).
  5. Los Reyes Magos generan un montón de puestos de trabajo entre pajecillos, carteros reales y multitud de gente que va en la cabalgata.
  6. De Papá Noel puede hacer cualquier pelagatos, pero para hacer de Reyes Magos se necesitan al menos tres.
  7. Los Reyes Magos fomentan la industria del calzado y enseñan a los niños que las botas se deben limpiar al menos una vez al año. Por contra, el gordinflas exige que se deje un calcetín, prenda proclive a servir de acomodo de la mugre, cuando no de indecorosos 'tomates'.
  8. Los Reyes Magos planifican concienzudamente su trabajo y se retiran discretamente cuando acaban la función.
  9. Santa Claus vive en el Polo Norte y por eso es un amargado, los Magos son de Oriente, cuna de la civilización y por ello de una elegancia no decadente.
  10. Los Reyes Magos tuvieron un papel destacado en la Navidad, Santa Claus es un trepa que trata de aprovecharse del negocio y que no participó en nada en los acontecimientos de la Navidad.
  11. Los Reyes Magos son de los poquísimos usuarios que mantienen en pie la minería del carbón en Asturias. No lo han cambiado por gas natural ni por bombillitas horteras.
  12. Los Reyes Magos lo saben todo. Santa Claus no sabe otra cosa que agitar estúpidamente una campanita.
  13. Santa Claus es un zoquete que no respeta los sentimientos de los renos de nariz colorada. No hay documentado ningún caso de maltrato psicológico por parte de los Reyes Magos hacia sus camellos.
  14. Los Reyes Magos son agradecidos, siempre se zampan las golosinas que les dejamos en el plato.
  15. Sin los Reyes Magos no se habría inventado el Roscón de Reyes.
  16. Finalmente, Santa Claus se pasa la vida diciendo "¡Jo, jo, jo!". Risa forzada y sin sentido. Señal de estupidez

Amando de Miguel en Libertad Digital

21 dic 09. CONFER: Reflexión sobre la reforma de la Ley de Extranjería

OMPRESS-MADRID (21-12-09) Con motivo del Día Internacional de los Emigrantes celebrado el pasado viernes 18 de diciembre, la Conferencia Española de Religiosos ha hecho público el siguiente mensaje:

"El pasado día 26 de Noviembre el Congreso de los Diputados aprobó definitivamente la Reforma de la Ley de Extranjería. Desde que el Gobierno inició la reforma, hace aproximadamente un año, en el Área de Justicia y Solidaridad de CONFER hemos seguido con interés y preocupación este proceso porque en él estaban en juego tanto los derechos fundamentales y la posibilidad de una vida digna para nuestros hermanos y hermanas inmigrantes como el modelo de sociedad que entre todos construimos. En el marco de la celebración del aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y del Día Internacional de los Migrantes queremos compartir nuestra reflexión.

A pesar de los avances que reconocemos en la nueva Ley, consideramos que ésta tiene fundamentalmente un enfoque restrictivo como ya han puesto de manifiesto los numerosos informes y pronunciamientos de muchas organizaciones sociales y eclesiales que durante este tiempo han alimentado nuestra reflexión y que, desde CONFER, hemos tratado de hacer llegar a la Vida Religiosa. Destacamos, especialmente, el intenso trabajo de incidencia política y sensibilización realizado por Cáritas y la palabra evangélica del obispo presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones, don José Sánchez.

Nos preocupa la situación de las personas: de las que están en situación irregular y van a ver mucho más dificultado su acceso a los derechos básicos y a la futura regularización, de las que verán restringido su derecho de acceder a la educación y a la vivienda, de las que no podrán reagrupar a sus padres y ejercer el derecho a vivir en familia, de las mujeres víctimas de violencia de género que sigan teniendo miedo a denunciar por no ser expulsadas, de quienes son encerrados en un CIE (ahora por un periodo más largo) por una mera falta administrativa...

Nos preocupa también la visión de la inmigración que esta Ley y las actuales políticas gubernamentales pueden reforzar en nuestra sociedad. Las personas inmigrantes no son mera fuerza de trabajo, bienvenida simplemente como tal en tiempos de bonanza económica e incómoda y sobrante en tiempos de crisis, sino seres humanos que traen consigo toda su realidad familiar, cultural, religiosa... tan rica y tan limitada como la nuestra, y con quienes estamos llamados a construir un futuro en común.

Nos preocupa, por último, el tipo de sociedad que estamos construyendo. Creemos que la nueva Ley profundiza la institucionalización de la desigualdad en derechos básicos estableciendo diferencias entre las personas inmigrantes según su tiempo de residencia, entre ciudadanos y no-ciudadanos, entre ciudadanos de primera, segunda, tercera... Consideramos que el endurecimiento de las sanciones a prácticas de hospitalidad (ofrecer la posibilidad de empadronamiento, proporcionar una oferta de empleo...), además de privar del más mínimo apoyo social a las personas más vulnerables, deshace los vínculos humanos y ayuda a instalar en nuestras conciencias la idea de que es mejor no "pringarse" por el otro en necesidad. Nos preocupa, especialmente, que nuestra sociedad acabe dando por todo esto por "normal".

El compromiso de la Vida Religiosa con nuestros hermanos y hermanas inmigrantes es múltiple e intenso a través de la acogida, el acompañamiento, la denuncia y la defensa de los derechos, la construcción de una sociedad incluyente. La nueva Ley de Extranjería nos desafía a todos a profundizar este compromiso, no sólo a quienes están directamente implicados/as en el mundo de la inmigración sino también a quienes vivimos nuestro servicio en otros campos pero somos, en esta sociedad, cristianos y ciudadanos y nos sentimos impulsados desde el Evangelio a no pasar de largo ante nuestro prójimo y a transformar la realidad en la dirección del Reino.

Por eso os invitamos y nos invitamos a seguir trabajando, desde la vida cotidiana, que es un espacio político, donde se construye sociedad, donde contribuimos a reforzar lo que hay o a modificarlo:

* Por ofrecer otra imagen social de la inmigración y de las personas inmigrantes allí donde estemos, en nuestras comunidades, en nuestros barrios, en la tienda a donde vamos a comprar, en el autobús, en conversaciones... esforzándonos, con paciencia y tenacidad, en tender puentes entre nuevos y antiguos ciudadanos, personas de diversas procedencias y universos culturales.

* Por seguir encontrándonos con el otro diferente y estableciendo vínculos, relaciones de amistad y de reciprocidad con personas inmigrantes, rompiendo en nosotros mismos y con nuestra propia práctica, los tópicos que nos mueven a desconfiar y a mantenernos a distancia.

* Por generar espacios de convivencia y apoyo en la vida cotidiana, espacios donde nos encontremos en igualdad y como seres humanos. Estos espacios no son neutros. Son un signo profético, una forma de resistencia a la lógica del enfrentamiento y una visibilización de que otras relaciones son posibles.

* Por mantenernos en la denuncia pública y en la arriesgada solidaridad, ser memoria de lo que no podemos perder como conquistas en humanidad, como referencia y utopía de sociedad y como ideal evangélico.

Ante la nueva Ley de Extranjería, acogemos en nosotros/as la llamada de Benedicto XVI, en el reciente Congreso para la Pastoral con Inmigrantes y Refugiados, a considerar las migraciones como una oportunidad para "poner en claro la unidad de la familia humana, el valor de la acogida, de la hospitalidad y del amor por el prójimo. Esto debe traducirse en gestos cotidianos de coparticipación, de colaboración y de solicitud hacia los demás, especialmente hacia los necesitados. Para ser acogedores unos de otros - enseña san Pablo - los cristianos saben que tienen que estar disponibles a la escucha de la Palabra de Dios, que llama a imitar a Cristo y a permanecer unidos a Él. Sólo de esta forma podrán ser solícitos hacia el prójimo, y no ceder nunca a la tentación del desprecio y del rechazo de quien es distinto. Conformados a Cristo, cada hombre y cada mujer son vistos como hermanos y hermanas, hijos del mismo Padre."

14 dic 09. La crisis está causada por las políticas malthusianas.

Sólo se saldrá de ella con más familias y más hijos. “Las invitaciones a no tener hijos favorecen la crisis”. Es muy gratificante escuchar que ninguna de las previsiones de Malthus se han cumplido. Las cosas están exactamente al contrario, es decir, “ha sido la caída de la natalidad en Estados Unidos, Europa y Japón las que han generado la crisis económica y por tanto también el bloqueo de las inversiones en salvaguarda del medio ambiente”.

Las previsiones de los neomaltusianos según las cuales a mitad de los años 70 millones de personas habrían muerto de hambre en Asia si la población hubiese mantenido la misma tasa de crecimiento, se han demostrado absolutamente equivocadas.

“Cuando la tasa demográfica es cero o poco más, la población envejece y los costes fijos aumentan, no se pueden disminuir los impuestos, se bloquean desarrollo, inversiones y ahorro. Y para compensar se inventa una finanza como se inventa el crecimiento. Se favorece el crecimiento a deuda: las familias endeudan los años sucesivos de rentabilidad para anticipar los consumos. Y cuando no pueden pagar más salta todo”.

Les aconsejo leer argumento tras argumento del artículo de Zenit.

Historia de una ranita

Desde la alegoría de “La Caverna” de Platón a “Matrix”, pasando por las fábulas de La Fontaine, el lenguaje simbólico es un medio privilegiado para inducir a la reflexión y transmitir las ideas. Olivier Clerc, escritor y filósofo, en este breve cuento suyo, a través de la metáfora, pone en evidencia las funestas consecuencias de la no conciencia del lento cambiar, que infecta nuestra salud, nuestras relaciones, la evolución social y el ambiente.

Es un resumen de vida y de sabiduría que cada uno podrá plantar en su propio jardín para gozar sus frutos.

La ranita que no sabía que estaba cocinandose … para leer, meditar y reenviar, pues, cruelmente, es cierto y verdadero…

Imagínate una cacerola llena de agua fría en la cual nada tranquilamente una pequeña ranita.

Un pequeño fuego se enciende bajo la cacerola, y el agua se calienta lentamente.

El agua despacio, despacio se va poniendo tibia, y la ranita encuentra esto más bien agradable, y continúa nadando. La temperatura del agua sigue subiendo...

Ahora el agua está caliente, más de lo que la ranita pueda gozar, se siente un poco cansada pero no obstante eso no se asusta. Ahora el agua está verdaderamente caliente y la ranita comienza a encontrar esto desagradable, pero esta muy debilitada, entonces soporta y no hace nada.

La temperatura continúa subiendo, hasta cuando la ranita termina simplemente... cocinándose y muriendo.

Si la misma ranita hubiera estado metida directamente en el agua a 50 grados, con un golpe de sus patas inmediatamente habríasaltado fuera de la cacerola.

Esto demuestra que, cuando un cambio viene de un modo suficientemente lento escapa a la conciencia, y no provoca en la mayor parte de los casos ninguna reacción, ninguna oposición, ninguna revuelta…

Si miramos lo que sucede en nuestra sociedad desde hace algunas décadas, podemos ver que estamos sufriendo una lenta deriva a la cual nos estamos habituando.

Una cantidad de cosas que nos habrían hecho horrorizar 20, 30 o 40 años atrás han sido poco a poco banalizadas, y hoy preocupan apenas, o dejan directa y completamente indiferente a la mayor parte de las personas.

En nombre del progreso, de la ciencia, y del aprovechamiento, se efectúan continuos ataques a las libertades individuales, a la dignidad, a la integridad de la naturaleza, a la belleza y a la felicidad de vivir. Lentamente, pero inexorablemente, con la constante complicidad de las víctimas, inconscientes, o quizás incapaces de defenderse.