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Abril 2009

En tiendas de campaña en L'Aquila. Un franciscanismo radical.
La Secretaría de Estado del Vaticano califica de "intimidatoria" de la libertad del Papa la resolución de la Asamblea belga.
Los franciscanos de Carcaixent celebraron el octavo centenario del nacimiento de su Orden.
El cardenal Rodríguez Maradiaga invita a llevar la ética a la economía.


En tiendas de campaña, un franciscanismo radical

L'AQUILA, 28 abr 09.- "De las esteras a las tiendas": sonrisas encendidas en esta experiencia importante que están viviendo estos días los jóvenes del noviciado de Spoleto de los hermanos menores franciscanos, pasando del Capítulo de las esteras en Asís a las tiendas de campaña de la Plaza de Armas en L'Aquila. 

En turnos de cinco o seis por semana, se alternan para la animación espiritual del campamento, que acoge unos dos mil habitantes de la capital de los Abruzzos que tuvieron que dejar sus casas por el terremoto. 

No hay duda sobre la identidad de quien ha preparado la capilla en la tienda blanca del Ministerio del Interior: bajo el crucifijo, al pie del altar, en un ladrillo desprendido de una casa siniestrada, se encuentran las palabras ya dirigidas a San Francisco: "Repara mi casa". 

"La agente ofrece una acogida muy calurosa -explica Giovanni Brunzini de Iesi-. Se alegra de nuestra presencia aquí". 

"En la capilla hay un horario fijo de oración con las celebraciones de Laudes y Vísperas y la Eucaristía cada día", señala Davide Droghini di Fano.  

"En el ámbito más asistencial, nos ocupamos de distribuir las comidas a los enfermos que no pueden acercarse al comedor, lo cual se convierte en un modo de contactar con las personas y conocerlas", añade. 

Gian Nicola Paladino di Vasto añade que "es una experiencia muy diferente a la del Capítulo de las esteras -de carácter formativo la primera, de servicio ésta en el campamento-, que requiere salir de uno mismo para ir al encuentro del otro". 

En la Plaza de las Armas, como en otros campamentos, se espera la visita del Santo Padre. 

"Nada más anunciarse la disponibilidad de las acreditaciones de acceso -explica Droghini-, la gente formó una fila y lamentamos mucho disponer sólo de 350 para todos". 

"El Papa -afirma fray Carmine Ranieri, maestro de postulantes del convento de L'Aquila- viene sobre todo a traernos el consuelo de un hombre de fe; Él es el testigo elegido que nos recuerda la Palabra de Cristo que es verdad". 

"En un contexto como éste -añade Ranieri- en el que se plantean tantos interrogantes a la fe, él sabrá dar un sentido teológico a un acontecimiento que parece abarcar sólo la tierra, pero que en realidad abarca cielo y tierra". 

El convento de fray Ranieri ha quedado gravemente dañado por el terremoto; varios postulantes han sufrido heridas, uno de otra fraternidad quedó literalmente hundido con su cama entre los escombros con la única ayuda del colchón para amortiguar el golpe, el pasado 6 de abril. 

Al revivir el trauma de aquella noche, Fray Raniero afirma, con una sonrisa que tarda en llegar a su mirada: "El hermano terremoto nos ha dado una lección de vida muy fuerte".

Lo que se está viviendo ahora "es una experiencia de franciscanismo radical con una referencia a la esencialidad más absoluta". 

Esencialidad que se manifiesta no sólo "en las relaciones humanas, vividas en el campamento con extrema inmediatez, sin filtros", sino también en aquel sentido de "desprendimiento que Francisco identificaba con la pobreza", desprendimiento "de las cosas y de la voluntad, de los espacios materiales y del tiempo, de los hábitos de la vida". 

Y afirma que el terremoto supone "una irrupción de la realidad tan fuerte, que nos quita el apego a nuestro pequeño mundo para estar más cerca de la verdadera vida"

 

La Secretaría de Estado del Vaticano califica de "intimidatoria" de la libertad del Papa la resolución de la Asamblea belga

18 abr 09 .- El Vaticano acusó ayer al Parlamento belga de haber intentado intimidar al Papa, al condenar públicamente las declaraciones sobre el preservativo que el Pontífice pronunció con ocasión de su viaje a África

Bélgica se convirtió en el primer país que condenó las declaraciones del Papa, a través de la aprobación de una resolución en la que la Cámara de los Representantes pedía al Gobierno del país que condenara las "declaraciones inaceptables del Papa" y protestara "oficialmente ante la Santa Sede". Esto último es lo que hizo este miércoles el embajador belga, que trasladó en persona las quejas de su país al secretario para las relaciones con los Estados del Vaticano, Dominique Mamberti.

La Secretaría de Estado publicó ayer un comunicado en el que "toma nota con dolor de este paso, desacostumbrado en las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Reino de Bélgica" y "deplora que una Asamblea Parlamentaria haya considerado oportuno criticar al Santo Padre sobre la base de un extracto de entrevista sacado y aislado de su contexto" y que "ha sido usado por algunos grupos con un claro intento intimidatorio".

Según el comunicado vaticano, el objetivo de estos intentos es "disuadir al Papa" para que no exprese su opinión en relación con "algunos temas, cuya relevancia moral es obvia" y deje de "enseñar la doctrina de la Iglesia".

En realidad, durante su viaje a África, el Papa declaró que la solución al problema del Sida tiene que buscarse en dos direcciones, "por un lado la humanización de la sexualidad y, por la otra, una auténtica amistad y disponibilidad con las personas que sufren", aclara el comunicado, insistiendo en que lo que el Papa quiso subrayar es que "sin una dimensión moral y educativa no se podrá vencer la batalla contra el Sida".

Así, "mientras en algunos países de Europa se desencadenaba una campaña mediática sin precedentes sobre el valor preponderante, por no decir exclusivo, del profiláctico en la lucha contra el Sida, reconforta constatar que las consideraciones morales desarrolladas por el Santo Padre han sido entendidas y apreciadas, especialmente por los africanos y por los verdaderos amigos de África, así como por algunos miembros de la comunidad científica", concluye el comunicado.

Rápidamente han respondido desde diversos puntos contra esa decisión tan problemática e injusta. Les recomendamos lean la que aparece en en Ecclesia digital.

Los Franciscanos Carcaixent celebraron el octavo centenario de su Orden

12 abr 09. Más de dos mil franciscanos de todo el mundo se congregarán del 15 al 18 de abril para recordar en Asís el octavo centenario de la fundación de la familia religiosa. El Hno Juan Carlos Moya participará en esa celebración.

Nosotros lo celebramos con una concelebración de la eucaristía de todos los hermanos el día de Pascua a las 7,30 en la iglesia de San Francisco.

Es claro que la tarde de Pascua, cuando todos han salido al campo o han marchado más lejos a celebrar esta fiesa, no es el día más apropiado para congregar muchas personas. Pero queríamos reunirnos para despedir al Hno Juan Carlos que va a marchar a Asís a esa reunión de miles de frailes jóvenes que renovarán el Capítulo de las Esteras. Lo despedimos y le emplazamos para que, a su vuelta, nos cuente cómo ha sido esta magna congregación de religiosos.

D. Vicente Escrivá, muy franciscano y muy amante del convento vino para acompañar al armonium esta fiesta.

D. Vicente Escrivá

El cardenal Rodríguez Maradiaga invita a llevar la ética a la economía

31 mar 09.- El cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga, presidente de Caritas Internationalis, ante la reunión del G20 prevista en Londres para el 2 de abril, ha instado a recuperar el aspecto ético de la economía, considerando que la actual crisis mundial "se ha producido porque la ética ha sido marginada en la búsqueda de una mayor riqueza de unos pocos poderosos”.

“Podemos afrontar esta crisis volviendo a caer en la fracasada globalización de la avaricia o verla en cambio como una oportunidad para crear una globalización basada en la solidaridad, la justicia y la paz”, dijo, según un comunicado de Caritas enviado a ZENIT.

“Los pobres -los menos responsables de la crisis económica- se enfrentan a enormes dificultades para afrontar esta situación", reconoció. "Mientras se encuentran billones de dólares para ayudar al sistema bancario, resulta moralmente injustificable que algunos países ricos hayan reducido los fondos destinados a la ayuda. La crisis económica no debe distraer a los países ricos de su deber de ayudar a los países en vías de desarrollo”.

La crisis, añadió el Cardenal Rodríguez Maradiaga, no puede "distraer al G20 para encontrar una solución justa y adecuada al cambio climático".

Si no se produce una reducción tajante de las "emisiones de gases, advirtió, “el cambio climático tendrá, a largo plazo, efectos mucho más devastadores que la crisis económica”. “Podemos salvar los bancos, pero el clima no puede ser salvado”, añadió.

Ante esta situación, Caritas insta al G20, ante su reunión prevista para el 2 de abril en Londres, a poner a los pobres en el centro de una reforma para construir una nueva economía basada en la justicia y la igualdad.

El G20 es un grupo de países industrializados y en vías de desarrollo que busca políticas coordinadas para afrontar la recesión mundial, así como debatir la reforma de instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Según Caritas, la crisis económica tendrá impacto sobre todo en las poblaciones pobres. En los países en vías de desarrollo, por lo menos 53 millones de personas traspasarán el umbral de la pobreza a causa de la situación actual. El año pasado, el aumento del precio de los alimentos y los combustibles provocó un aumento del número de pobres, de entre 135 y 150 millones.

Caritas pide una reforma de la ONU, el FMI y el Banco Mundial para garantizar una mayor participación de los países más desfavorecidos en la toma de decisiones. Para ello, insta al G20 “a apoyar decididamente la conferencia de alto nivel de las Naciones Unidas sobre el impacto de la crisis sobre el desarrollo, que se celebrará del 1 al 4 de junio”.

La organización también advierte que “los recursos financieros para el desarrollo son más necesarios que nunca”. En este contexto, “Caritas quiere que los países donantes mantengan su compromiso de dedicar el 0,7% de su PIB a la ayuda internacional”.

Del mismo modo, pide que se creen “políticas para el comercio justo y la reducción de la deuda y se tomen medidas para movilizar los recursos financieros nacionales en los países en vías de desarrollo”.

“Resulta decisivo por tanto buscar un nuevo sistema de participación internacional para la redistribución de la riqueza mediante la creación de impuestos internacionales para financiar los bienes públicos globales y la aplicación de adecuadas políticas fiscales a nivel nacional”.

La evasión fiscal y los flujos ilegales de capital cuestan cada año a los países pobres entre 350 y 500 millones de dólares, advierte Caritas.

También pide al G20 que imponga sanciones contra los paraísos fiscales y los que explotan, que apoye la adopción de un código de conducta para la cooperación en la lucha contra los flujos ilícitos de capital y la evasión fiscal, y que exija la transformación de la Comisión de Tributación de las Naciones Unidas en un órgano intergubernamental.

Caritas quiere “una mayor transparencia en los pagos y las tasas pagadas por las empresas a los gobiernos a través de una reforma de la norma internacional de contabilidad que obligue a las empresas a hacer pública esta información, país por país”.

Esto, concluye, “es necesario para crear un impacto positivo en las comunidades pobres y en sus ambientes locales”.