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Marzo 2009
El Papa en Angola. Crónica de un misionero.
Altavoces para el sermón del desierto.
El Papa en Angola. Crónica de un misionero.
Termino de recibir la crónica que ha hecho Paco Reig, un misionero valenciano que trabaja en Angola desde hace años.
Angola acogió al Papa como
“Dulce Cristo en la tierra”
“Queridos hermanos y hermanas: Desde el martes 17 al lunes 23 de marzo llevaré a cabo mi primer viaje Apostólico a África. Me dirigiré a Camerún y proseguiré después a Luanda, capital de Angola, un país que, tras una larga guerra interna, ha reencontrado la paz y ahora está llamado a reconstruirse en la justicia. Con esta visita, pretendo abrazar el entero continente africano: sus mil diferencias y su profunda alma religiosa; sus antiguas culturas y su fatigoso camino de desarrollo y de reconciliación; sus graves problemas, sus dolorosas heridas y sus enormes potencialidades y esperanzas. Quiero confirmar en la fe a los católicos, animar a los cristianos en el empeño ecuménico, llevar a todos el anuncio de paz confiado a la Iglesia por el Señor resucitado”.
(Benedicto XVI – Angelus en el Vaticano, 15 de Marzo de 2009)
* * *
Queridos hermanos:
Hace tres días, llenos de emoción y agradecimiento, despedimos a Benedicto XVI en el aeropuerto de Luanda. El Papa de 81 años, que decidió visitar Angola en estos días, los más tórridos del año, ha dejado grande ejemplo de amor a África, al Tercer Mundo y a la evangelización de este castigado continente. El Año Paulino quedará marcado aquí por el testimonio, la palabra y los numerosos gestos amorosos que ha tenido este Apóstol de las gentes que es Benedicto XVI.
Palabras del Nuncio Apostólico en Angola
Creo que las declaraciones a la agencia FIDES del Nuncio Apostólico en Angola resumen los sentimientos que nos embargan a todos: “La visita de Benedicto XVI ha marcado positivamente la historia de Angola y de la Iglesia local. El balance de este evento va más allá de las más positivas previsiones. En primer lugar la participación verdaderamente impresionante de los fieles angoleños. Más de un millón de personas participaron en la Misa del domingo 22 de marzo. Las calles fueron literalmente invadidas por la masa que quería saludar al Santo Padre. También ayer, a lo largo del recorrido del Papa hasta el aeropuerto, el “Papamóvil” avanzaba con dificultad a causa de la gente que quería ver a Benedicto XVI. La alegría que hemos recibido en esta visita es el primer don que nos ha dejado el Papa. Un don que se podía ver en el rostro de los angoleños”
Papa profeta
El Papa, que venía de Camerún, fue recibido en el Aeropuerto de Luanda con enorme cariño por el Presidente de la República: “Santidad, esperamos que se sienta como en el Vaticano”. El Papa, entrañable y firme en su denuncia profética, fue conquistando a unos y a otros con la verdad de sus discursos: “Queridos angoleños, vuestro territorio es rico; vuestra nación es fuerte. Utilizad estas cualidades vuestras para favorecer la paz y el acuerdo entre los pueblos, sobre una base de lealtad e igualdad que promuevan ese futuro pacífico y solidario para África, que todos anhelan y al que tienen derecho. Para ello, os ruego: No os rindáis a la ley del más fuerte. Porque Dios ha concedido a los seres humanos la capacidad de elevarse, por encima de sus tendencias naturales, con las alas de la razón y de la fe. Si os dejáis llevar por estas alas, no os será difícil reconocer en el otro a un hermano, que ha nacido con los mismos derechos humanos fundamentales. Lamentablemente, dentro de vuestros confines angoleños hay todavía muchos pobres que reivindican el respeto de sus derechos. No se puede olvidar la multitud de angoleños que viven por debajo del umbral de la pobreza absoluta. No decepcionéis sus expectativas”.
En el discurso a las autoridades de Angola y al Cuerpo Diplomático, sin pelos en la lengua decía: “Qué amarga es la ironía de aquellos que promueven el aborto como una atención de la salud "materna". Qué desconcertante resulta la tesis de aquellos para quienes la supresión de la vida sería una cuestión de salud reproductiva” Palabras tan necesarias de escuchar en esta sociedad en la que hemos constatado con amargura cómo el crimen del aborto es práctica común y generalizada.
Participación del Camino Neocatecumenal
Al Camino Neocatecumenal se nos encomendó que estuviésemos presentes en masa en el Aeropuerto de Luanda, tanto a su llegada como en la partida. También se nos pidió acompañar al Papa, con cantos y pancartas, junto a la Nunciatura que le hospedaba. Los hermanos han estado magníficos, resistiendo las altas temperaturas, los madrugones, el hambre y el cansancio de las caminatas. Los niños acompañaban a sus padres con expectación y muchos nervios. Ciertamente habrá dejado en ellos una marca imborrable. Como los cantos no paraban un momento, el Papa salió en dos ocasiones para saludar y bendecir desde el balcón de la Nunciatura. Asistieron en peso todos los hermanos de Luanda, unas 30 comunidades neocatecumenales, y también una buena representación de los hermanos de las distantes diócesis de Huambo y Benguela. Habían preparado grandes pancartas y en una se citaba la entrañable expresión de Santa Catalina de Siena: “Papa Benedicto XVI, Angola te recibe como el dulce Cristo en la tierra”.
Saludos al Papa
Los hermanos estaban radiantes de alegría. Los más afortunados hasta tuvieron la gracia de estrecharle la mano, porque el Papa, a pesar del calor y humedad sofocante, el sudor y el cansancio, se conmovía viendo el gentío y salió en varias ocasiones a la calle para saludar personalmente. También a los seminaristas del Seminario Redemptoris Mater se les concedió esta gracia, porque el Santo Padre se acercó a ellos y el Nuncio se los presentó, interesándose el Papa por saber de qué nacionalidad era cada uno. Nos bendijo a todos y yo le expresé que era de Valencia y que estábamos unidos con él en la nueva evangelización. Detrás había una pancarta que decía: “Caritas Christi urget nos – Seminario Archidiocesano Redemptoris Mater con el Papa para la nueva evangelización”. El Papa estampó su firma en el libro de Visitas.
Otros momentos de gozo fueron cuando el matrimonio angoleño itinerante Dominic y Odet ofrecieron al Papa el pan y el vino en el ofertorio de la Eucaristía que celebró para 1500 misioneros en la Parroquia de San Pablo. En esta Misa yo pude concelebrar con el Papa y Francisco recibió la comunión de manos del Santo Padre.
Domingo Laetare entre los pobres de Angola
Junto al altar en donde celebró el Papa una multitudinaria Misa en el Domingo Laetare (IV de Cuaresma) había preparado un helipuerto para el Papa. A última hora Benedicto XVI decidió realizar el trayecto en Papamóvil. Eran 10 Km., de ida, desde la Nunciatura al lugar de la Misa y otros diez de vuelta. El Papa saludó y bendijo desde el vehículo, en marcha lenta, a las multitudes que salían para aclamarle desde los inmensos suburbios que envuelven la ciudad de Luanda, en donde viven unos 5 millones de personas en pésimas condiciones. Hasta por los no católicos fue aclamado como Padre. Me impresionó vivamente contemplar el espectáculo de todo aquel gentío, los últimos de la tierra, aclamando al Papa.
Estar en la sede de Cristo
Los Obispos de Angola están muy contentos y el gozo sólo ha quedado ensombrecido por la muerte de dos chicas a la entrada del estadio, en el Encuentro de jóvenes con el Papa. En el funeral, el Arzobispo de Luanda ha dicho que la muerte de Ana y Celina dará un fruto porque “murieron al ir al encuentro del vicario de Cristo en la tierra, pero se les ha concedido mucho más: estar en la sede de Cristo”. Una de estas jóvenes, con 20 años, era de la Parroquia de la Ilha y pertenecía a un grupo vocacional. Las palabras del Papa iluminaron desde la fe el trágico suceso: “Confiemos a estas dos jóvenes a Jesús para que las acoja en su Reino A sus familiares y amigos expreso mi solidaridad, el más vivo pesar, porque además fueron para encontrarme. Abandonémonos a los designios de Dios”.
Catequista de jóvenes
El Papa, como un buen catequista, en el encuentro de jóvenes también educó y exhortó con palabras que luego he oído repetir a más de uno: “Cuando el joven no se decide, corre el riesgo de seguir siendo eternamente niño. ¡Ánimo! Atreveos a tomar decisiones definitivas, porque, en verdad, éstas son las únicas que no destruyen la libertad, sino que crean su correcta orientación, permitiendo avanzar y alcanzar algo grande en la vida. Sin duda, la vida tiene un valor sólo si tenéis el arrojo de la aventura, la confianza de que el Señor nunca os dejará solos”.
El Papa hace un primer balance
Un interesante primer balance del viaje la ha hecho el mismo Papa a su regreso a Roma cuando en el avión decía a los periodistas: “Queridos amigos: Se han grabado en mi memoria sobre todo dos impresiones: por una parte la impresión de esta cordialidad casi exuberante, de esta alegría, de una África en fiesta, y me parece que en el Papa han visto, digamos, la personificación del hecho que somos hijos y familia de Dios. Existe esta familia y nosotros con todos los límites estamos en esta familia y Dios está con nosotros. Y así la presencia del Papa ha ayudado a sentir esto. Y por otra parte me ha impresionado mucho el espíritu de recogimiento en la liturgia, el fuerte sentido de lo sagrado: en la liturgia no hay autopresentación de los grupos, autoanimación, pero está la presencia de lo sagrado, de Dios mismo; también los movimientos eran siempre movimientos de respeto y de consciencia de la presencia divina. Esto me ha impresionado mucho…”.
Sentirse amados de Cristo
El comentario de muchos después de la visita era el siguiente: “Me he sentido amado del Papa, a su paso con el Papamóvil, al mirarme, al hablar…”. Y es que el pueblo angoleño se ha sentido querido por Cristo en la persona de su vicario en la tierra: el Papa Benedicto XVI. Gracias Santo Padre.
Paco Reig, Pbro.
Catequista itinerante en Angola
Desde Luanda, 26 de Marzo de 2009
Altavoces para el sermón del desierto.
Así titula Rafa Burgos su columna en El Mundo el 25 mar 09 en la página 4 del apartado de ese periódico para Valencia. Hablaba de que "la curia encabezada por Benedicto XVI ya no lidera más que a la mitad de los fieles que dice tener", de lo que deducía que "sus opiniones ni son vinculantes ni deberían aparecern en los medios con la relevancia que se les da (...). La Iglesia ya no puede dictar fatuas ni llamar a los fieles al sacrificio por la Palabra."
Todo viene porque la Iglesia se opone -claro está, siempre lo ha hecho- al aborto. Y más cuando se está hablando de una nuevo ley mucho más agresiva. Y se habla de la propaganda de la Iglesia que pide para los niños el mismo cuidado que se tiene con los linces. Y se ha comenzado a pedir a las cofradías de Semana Santa que lleven un lazo contra el aborto.
No quiero ni sé ni puedo mantener ninguna polémica. Pero sí afirmo que el Papa y los Obispos sólo hablan a los que se consideran de la Iglesia. Y hablan de las cosas de la Iglesia. Si las Procesiones de Semana Santa son algo de la Iglesia supongo que puden disponer lo crean oportuno. Si son sólo una "tradiciones", como los bailes regionales o las mascletaes falleras, entonces no sé qué pintan las cofradías que tienen unos estatutos aprobados por el Obispo correspondiente (como afirma Jos Antonio Martín, Hermano Mayor de la cofradía del Cristo de la Buena Muerte en el citado periódico, de la misma fecha, pág. 3); no sé qué pintan unas imágenes si son de la Iglesia (si son de un museo, que hagan lo que bien les plazca); ni sé qué pintan unos presbíteros presidiendo esas cabalgatas "tradicionales".
Yo hace tiempo que no acudo a ninguna procesión de Semana Santa porque reparten caramelos y por lo que tienen de folckórico. Cuando me lo mandan mis superiores voy, que la obediencia está por encima de mis gustos.
Me viene a la memoria un montón de episodios: al cura que lo pusieron a caer de un burro por negar el bautismo al hijo de unos padres que abiertamente se oponen a la Iglesia; a los curas que les han crucificado por no querer dar la primera comunión a los niños que no se han preparado adecuadamente y tampoco tienen en casa el ambiente adecuado para el crecimiento en la fe.
Veo que es una lucha que siempre ha estado ahí. Quizá hoy menos. Ya se realizan más matrimonios civiles que por la Iglesia. Creo que ya hay fiestas de nacimiento que pueden sustituir ventajosamente a los bautizos. E incluso "comuniones" laicas. Demos un paso más y apoyemos unas procesiones de Primavera con todos los trajes, disfraces, música y lo que haga falta para no tener que obedecer el sermón de la Iglesia que, repito una vez más, sólo se dirige a los que de verdad están cruzando el desierto de la cuaresma.

Francisco funda la Tercera Orden
[Imagen de mayor tamaņo]
