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30 nov 06.- Salmo desde el gozo de lo gratuito

Yo quiero ser creyente; hombre de fe en ti.
Quiero hacer norma de mi vida la verdad de tu Evangelio.
Tú eres radical, en ti no hay medias tintas;
la ambigüedad no tiene cabida en tu seguimiento.
Lo quieres todo porque tú te has entregado sin medida,
eres «lo gratuito» de Dios al hombre, su «gran regalo».
Ante ti no es posible tomar partida por el juego sucio;
ante la fe que exiges no tienen entrada las componendas.
Eres claro y pones al hombre en situación de desafío:
Tú o el Dinero; los dos, contigo, son un imposible.

29 nov 06

«Siempre sean amorosamente humildes ante Dios y ante el hombre, porque Dios habla a aquellos que son verdaderamente humildes de corazón, y los enriquece con grandes dones» (Padre Pio).

28 nov 06.- "Cuando ya no puedas más"

«Cuando ya no puedas más, cuando veas que todo sale mal y solamente veas nubes oscuras, cuando sientas que estás solo en este mundo, incluso cuando estés tentado de creer que Dios se ha olvidado de ti...

Él a tu lado está, junto a ti siempre ha caminado, sus huellas siempre están junto a las tuyas, y si no le sientes ahí, es porque te has alejado, porque no le das oportunidad de hablarte, porque siempre estás muy ocupado, tal vez porque te has cansado, o simplemente porque eres humano y te has equivocado.

Pero hoy es el día para l! evantarte, el día para volver, la oportunidad de mejorar, de volver. Busca en tu corazón y encontrarás un vacío con forma de Dios, tan inmenso como Él mismo, y es por eso que no lo has podido llenar. No estás solo, eres valioso para Dios, sólamente es que te falta una parte muy importante en tu vida.

¿Deseas ser completo? Permite a Dios calzar en tu corazón, y hasta entonces, sólo hasta entonces verás que siempre te ha acompañado y a tu lado ha caminado. Quítate tus cadenas, tus rencores, odios y resentimientos para que puedas caminar libre al lado de tu creador... Mereces ser feliz... para eso fuiste creado» (Arturo Quirós Lépiz).

27 nov 06.- Presencia de Dios

"Medito durante unos instantes en la presencia de Dios a mi alrededor y en mí. Dios creador del universo, de la luna y las estrellas, de la tierra, de cada molécula, átomo, de todo lo que es y existe: Dios está en cada latido de mi corazón. Dios está conmigo, ahora".

26 nov 06.- Leyenda china

"Cierto día, un sabio visitó el infierno. Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito. Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado: tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca.

Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo. Con ! gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados. Y es que, allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente".

25 nov 06.- La Navidad y la Cruz (Gandhi)

A pesar de que cantemos "Gloria a Dios en lo alto de los cielos y paz en la tierra... ", hoy no hay en la tierra ni gloria a Dios ni paz. Hasta que el anhelo de paz no quede satisfecho y hasta que no hayamos librado nuestra civilización de la violencia, Cristo aún no ha nacido.

Entonces no pensaremos en Navidad solamente como un aniversario, sino también como en un acontecimiento que puede realizarse toda nuestra vida. Lo importante es vivir la vida que nunca se para, que continuamente marcha hacia la paz.

Si, por tanto, deseamos a los demás "Felices Navidades" sin dar a estas palabras un sentido profundo, este deseo será una simple fórmula vacía. Los que no quieren la paz para todos los hombres, tampoco la quieren para sí mismos, ya que no es posible alcanzarla si, contemporáneamente, no existe por parte de todos el mis! mo intenso deseo de paz.

Es posible, por cierto, sentir paz incluso en un ambiente de lucha, pero sólo a condición de sacrificarse y crucificarse para que desaparezcan las causas de los conflictos. Así que, como el nacimiento de Cristo es un acontecimiento, la cruz es también un acontecimiento en esta vida de lucha.

Por esta razón, nosotros no tenemos derecho a pensar en la Navidad sin pensar en la muerte en cruz. Cristo vivo, significa cruz viva. Sin ella, la vida no es más que una muerte agitada».

24 nov 06.- Los tres Reyes Magos (Rubén Darío)

- Yo soy GASPAR. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: la vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
¡Todo lo sé por la Divina estrella!

- Yo soy MELCHOR. Mi mirra aroma todo.
Existe Dios. Él es la luz del día.
La blanca flor tiene sus pies en todo.
¡Y en el placer hay melancolía!

- Yo soy BALTASAR. Traigo el oro.
Aseguro que Dios existe. Él es el grande y fuerte.
Todo lo sé por el lucero puro
que brilla en la diadema de la muerte.

- Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos.
Triunfa el amor, y a su fiesta os convida.
¡Cristo resurge, hacia la luz del caos
y tiene la corona de Vida!

23 nov 06.- Parábola para aquellos que no viven lo que oran...

Había un hombre que tenía
una gran doctrina
que llevaba en el pecho.
Una doctrina escrita
que guardaba
en el bolsillo del chaleco.
La doctrina creció
y tuvo que meterla
en un arca de cedro.
En un arca
como la del Viejo Testamento.
Y el arca creció
y tuvo que llevarla
a una casa muy grande:
entonces nació el templo.
Y el templo creció
y se comió al arca de cedro,
al hombre
y a la doctrina escrita
que guardaba en el
bolsillo interno del chaleco.
Luego,
vino otro hombre que dijo:
el que tenga doctrina,
que se la coma
antes que se la coma el templo;
que la vierta,
que la disuelva en su sangre,
que la haga carne de su cuerpo...
Y que su cuerpo sea
bolsillo, arca y templo.
(León Felipe)

22 nov 06.- Dame, Señor (Oración de Sto. Tomás Moro)

«Dame, Señor, un poco de sol, algo de trabajo y un poco de alegría. Dame el pan de cada día, un poco de mantequilla, una buena digestión y algo para digerir.

Dame una manera de ser que ignore el aburrimiento, los lamentos y los suspiros. No permitas que me preocupe demasiado por esta cosa embarazosa que soy yo.

Dame, Señor, la dosis de humor suficiente como para encontrar la felicidad en esta vida y ser provechoso para los demás.

Que siempre haya en mis labios una canción, una poesía o una historia para distraerme. Enséñame a comprender los sufrimientos y a no ver en ellos una maldición.

Concédeme tener buen sentido, pues tengo mucha necesidad de él. Señor, concédeme la gracia, en este momento supremo de miedo y angustia, de recurrir al gran miedo y a la asombrosa angustia que tú experimentaste en el Monte de los Olivos antes de tu pasión.

Haz que a fuerza de meditar tu agonía, reciba el consuelo espiritual necesario para provecho de mi alma.

Concédeme, Señor, un espíritu abandonado, sosegado, apacible, caritativo, benévolo, dulce y compasivo. Que en todas mis acciones, palabras y pensamientos experimente el gusto de tu Espíritu santo y bendito.

Dame, Señor, una fe plena, una esperanza firme y una ardiente caridad. Que yo no ame a nadie contra tu voluntad, sino a todas las cosas en función de tu querer. Rodéame de tu amor y de tu favor»

21 nov 06.- Adorar es...

«Adorar es postrarse, es reconocer desde la humildad la grandeza infinita de Dios. Sólo la verdadera humildad puede reconocer la verdadera grandeza, y reconoce también lo pequeño que pretende presentarse como grande. Quizá una de las mayores perversiones de nuestro tiempo es que se nos propone adorar lo humano dejando de lado lo divino. "Sólo al Señor adorarás" es el gran desafío ante tantas propuestas de nada y vacío. No adorar a los ídolos contemporáneos -con sus cantos de sirena- es el gran desafío de nuestro presente, no adorar lo no adorable es el gran signo de los tiempos de hoy. Ídolos que causan muerte no merecen adoración alguna, sólo el Dios de la vida merece "adoración y gloria".

Adorar es mirar con confianza a Aquel que aparece como confiable porque es dador de vida, instrumento de paz, generador de enc! uentro y solidaridad. Adorar es estar de pie ante todo lo no adorable, porque la adoración nos vuelve libres y nos vuelve personas llenas de vida.

Adorar no es vaciarse sino llenarse, es reconocer y entrar en comunión con el Amor. Nadie adora a quien no ama, nadie adora a quien no considera como su amor.¡Somos amados! ¡Somos queridos!, "Dios es amor". Esta certeza es la que nos lleva a adorar con todo nuestro corazón a Aquel que "nos amó primero".

Adorar es descubrir su ternura, es hallar consuelo y descanso en su presencia, es poder experimentar lo del salmo 22: "Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo... Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida". Adorar es ser testigos alegres de su victoria, es no dejarnos vencer por la gran tribulación y gustar anticipadamente de la fiesta del encuentro c! on el Cordero, el único digno de adoración, quie! n secar& aacute; todas nuestras lágrimas y en quien celebramos el triunfo de la vida y del amor, sobre la muerte y el desamparo.

Adorar es acercarnos a la unidad, es descubrirnos hijos de un mismo Padre, miembros de una sola familia, es como lo descubrió Francisco: cantar las alabanzas unidos a toda la creación y a todos los hombres. Es atar los lazos que hemos roto con nuestra tierra, con nuestros hermanos, es reconocerlo a Él como Señor de todas las cosas, Padre bondadoso del mundo entero.

Adorar es decir "Dios", y decir "vida". Encontrarnos cara a cara en nuestra vida cotidiana con el Dios de la vida, es adorarlo con la vida y el testimonio. Es saber que tenemos un Dios fiel que se ha quedado con nosotros y que confía en nosotros.

¡Adorar es decir AMEN!» (Card. Jorge Mario Bergoglio).

20 nov 06

"Francisco de Asís no se transformó, siempre se quedó el mismo, entusiasta, apasionado, alegre, generoso y valiente, como fue en su juventud. Vambió solamente los ideales y, al servicio de los nuevos, consagró incondicionadamente todas sus energías, todas sus inclinaciones, todas sus preferencias. Y puesto que los nuevos ideales eran divinos, su viejas y posivas calidades adquiriron un esplendor celestial, inundados de la luz de Dios" (Padre Pedro de Anasagasti)

19 nov 06.- Vocación silenciosa (José F. Moratiel)

Cada uno tiene su modo de andar. Cada uno tenemos nuestro paso, cada uno tenemos nuestro ritmo y el saber respetar el ritmo del otro y el saber respetar la natura del otro pues, es un artículo de primera necesidad, en una andadura que por otra parte podemos hacer en compañía de alguien. Y por eso no hay dos modos iguales de subir.

Felizmente Dios no se ha agotado ni en nuestro Padre, ni en San Juan de la Cruz, ni en Santa Teresa, ni en Santa Catalina… Dios no se ha agotado. Los modos de acercarnos a su misterio son… inacabables, quizás el pretender imitar, pues sea… no un acierto, sino un desacierto, hay que dejar que lo de dentro fluya, que lo de dentro salga y entonces saldrá la originalidad, lo singular de cada uno.

Hay una palabra que es muy frecuente en el campo religioso, me refiero a la palabra interiorizar. Hoy se usa mucho esta palabra. Os confieso que siempre me suena como que tuviéramos que meter algo dentro. -Vamos a interiorizar este salmo- y entonces como que el salmo hubiera que infiltrarlo. Si es todo lo contrario, es al revés. Hay que permitir que el salmo de cada uno aflore, que el canto de cada uno salga. No hay que meter nada dentro, porque todo está ya dentro. Lo nuestro es permitir que lo de dentro pueda emerger y pueda fluir. Por eso os decía que el silencio es la liberación de ese Dios que está escondido, que está oculto en nuestro corazón.

18 nov 06.- El amor es... (Corintios 1,13)

"Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta amor sería como bronce que resuena o campana que retiñe.

Aunque tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios, el saber más elevado, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta amor nada soy.

Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve.

El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo.

No se alegra de lo injusto, sino que se goza de la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.

El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callar&aac! ute;n las lenguas y ya no servirá el saber más elevado. Porque este saber queda muy imperfecto, y nuestras profecías son también algo muy limitado; y cuando llegue lo perfecto, lo que es limitado desaparecerá.

17 nov 06.- Carta del cielo

«Tú, que eres un ser humano, eres mi milagro. Y eres fuerte, capaz, inteligente y lleno de dones y talentos. Cuenta tus dones y talentos.

Entusiásmate con ellos. Reconócete. Encuéntrate. Acéptate. Anímate. Y, sobre todo, si te das cuenta de la felicidad que puedes conseguir con solo desearlo.

Eres mi creación más grande. Eres mi milagro. No temas comenzar una nueva vida. No te lamentes nunca. No te quejes. No te atormentes. No te deprimas. ¿ Cómo puedes temer si eres mi milagro? Estás dotado de poderes desconocidos para todas las criaturas del universo.Eres único. Nadie es igual a tí.

Sólo en tí está aceptar el camino de la felicidad y enfrentarlo y seguir siempre adelante hasta el fin. Simplemente porque eres lib! re.
En tí está el poder de no atarte a las cosas. Las cosas no hacen la felicidad. Y piensa que, desde este momento, puedes cambiar tu vida para bien, si te lo propones y te llenas de entusiasmo. Te hice perfecto para que aprovecharas tu capacidad y no para que te destruyas con tonterías.

Te di el poder de pensar, te di el poder de amar, te di el poder de determinar, te di el poder de reír, te di el poder de imaginar,te di el poder de crear, te di el poder de planear, te di el poder de hablar, te di el poder de rezar y te sitúe por encima de los ángeles, cuando te di el poder de la elección.Te di el dominio de elegir tu propio destino usando tu voluntad.

¿Qué has hecho de estas tremendas fuerzas que te di? No importa. De hoy en adelante, olvida tu pasado, usando sabiamente ese poder de elección. Elige amar en lugar de odiar, elige reír en lugar de llorar, elige actuar en lugar ! de aplazar, elige crecer en lugar de consumirte, elige bendeci! r en lug ar de blasfemar, elige vivir en lugar de morir.

Cada instante que vivas sin mí es un instante infinito que pierdes en paz. Trata de volverte niño, simple, inocente, generoso, dador, con capacidad de asombro, y capacidad para conmoverte ante la maravilla de sentirse humano,porque puedes conocer mi amor, puedes sentir una lágrima, puedes comprender el dolor...

No te olvides que eres mi milagro. Que te quiero feliz, con misericordia, con piedad, para que este mundo que transitas pueda acostumbrarse a reír, siempre que tu aprendas a reír. Y si eres mi milagro entonces usa tus dones y cambia tu medio ambiente, contagiando esperanza y optimismo sin temor, porque yo estoy a tu lado. Con todo cariño, Dios».

16 nov 06.- "El Padrenuestro". Gloria Fuertes

Que estás en la tierra, Padre Nuestro,
que te siento en la púa del pino,
en el torso azul del obrero,
en la niña que borda curvada la espalda,
mezclando el hilo con el dedo.

Padre nuestro, que estás en la tierra,
en el surco,
en el huerto,
en la mina,
en el puerto,
en el taller,
en la casa del médico.

Padre Nuestro, que estás en la tierra,
donde tienes tu gloria y tu infierno,
y tu limbo que estás en los cafés,
donde la gente bebe su refresco.

Padre Nuestro, que estás en la escuela de gratis,
y en el verdulero
y en el que pasa hambre -nunca en el usurero-.

Padre nuestro que estás en la tierra,
en un banco del Prado leyendo,
que eres ese viejo que da migajas de pan a los pájaros del paseo.

Padre nuestro, que estás en la tierra,
en el cigarro, en el beso,
en la espiga, en el pecho,
de todos los que son buenos.

Padre, que habitas cualquier sitio;
que penetras cualquier hueco.
Tú, que quitas la angustia, que estás en la tierra.
Padre Nuestro, que sí que te vemos,
los que luego hemos de verte
donde sea o ahí en el cielo.

15 nov 06

"En verdad, no se quién es el Santo más santo de Dios, y creo que tampoco Dios quiere saberlo. Dios nunca juega con las mesuras. Pero yo conozco al santo más guapo y eso es este hijo de un comerciante de Asís. ¡Francisco es la obra maestra de las parábolas del Dios loco! Yo sé que puedo ser cristiano solamente según su manera" (José María Ballarin).

14 nov 06

«Tener fe es como llevar una linterna en una excursión nocturna. El paisaje no cambia al ser iluminado, ni disminuye el cansancio de la marcha. Pero el que tiene la linterna ve mejor cómo es la espesura y camina con un poco más de seguridad. El peso de la linterna le puede exasperar a veces, o las sombras producidas hacerle imaginar feroces fantasmas, pero gracias a la linterna será difícil que tropieze y caiga, y se sentirá satisfecho de poder prestar su ayuda a los demás» (Raúl Berzosa).

13 nov 06

"No tengamos miedo al que dirán, que siempre hace abortar hermosos proyectos. No tengamos miedo a ser pocos, porque la levadura es siempre poca, pero hace fermentar la masa. No tengamos miedo a que no nos entiendan, porque la semilla demuestra que es fértil después de brotar y madurar" (Mons. Palentini).

12 nov 06.- Nos hacen falta locos

«¡Dios mío! Enviadnos algunos locos,
de aquellos que se comprometen a fondo,
de aquellos que se olvidan de sí mismos,
de aquellos que saben amar con obras y no con palabras,
de aquellos que se entregan verdaderamente y hasta el fin.

Nos hacen falta locos, desatinados, apasionados,
personas capaces de dar el salto en el vacío inseguro, desconocido y
cada día más profundo de la pobreza:
de aquellos que saben aceptar la masa anónima,
sin deseo de utilizarla como un escabel:
aquellos que no utilizan para su servicio al prójimo.

Nos hacen falta locos. ¡Dios mío!
Locos en el presente, enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores del pobre, amantes de la paz,
libres de compromisos, decididos a no hacer nunca traición, despreciando su propia comodidad, o su vida,
plenamente decididos por la abnegación,
capaces de aceptar toda clase de tareas,
de partir dondequiera que sea por disciplina,
al mismo tiempo libres y obedientes,
espontáneos y tenaces,
alegres, dulces y fuertes.
¡Danos locos, Señor!».

(Padre Lebret).

11 nov 06.- Parábola para aquellos que no viven lo que oran...

Había un hombre que tenía
una gran doctrina
que llevaba en el pecho.
Una doctrina escrita
que guardaba
en el bolsillo del chaleco.
La doctrina creció
y tuvo que meterla
en un arca de cedro.
En un arca
como la del Viejo Testamento.
Y el arca creció
y tuvo que llevarla
a una casa muy grande:
entonces nació el templo.
Y el templo creció
y se comió al arca de cedro,
al hombre
y a la doctrina escrita
que guardaba en el
bolsillo interno del chaleco.
Luego,
vino otro hombre que dijo:
el que tenga doctrina,
que se la coma
antes que se la coma el templo;
que la vierta,
que la disuelva en su sangre,
que la haga carne de su cuerpo...
Y que su cuerpo sea
bolsillo, arca y templo.

(León Felipe).

Francisco, medio ciego, conversa con Clara
[Imagen de mayor tamaņo]

10 nov 06

"La adoración entendida en un sentido correcto significa que sólo vivo correctamente mi naturaleza en cuanto ser relacional, que constituye la idea íntima de mi ser. En consecuencia, es una vida que tiende hacia la voluntad de Dios, concretamente a la adecuación con la verdad y con el amor. No se trata de obrar para que Dios se alegre. Adoración significa aceptar el vuelo de flecha de nuestra existencia. Aceptar que mi finalidad no es algo finito y que por tanto puede comprometerme, sino que yo descollo por encima de todos los demás fines. Concretamente en la unión íntima con el que me ha querido como compañero de relación y precisamente por eso me ha concedido la libertad"

Ratzinger: Conversaciones con Peter Seewald.

9 nov 06.- Una cita con Dios

«La verdad es que me voy convenciendo que son pocas las veces que acierto a la primera. Este caminante por la vida, que soy yo, tenía una cita con Dios. Así como suena. Me arreglé, bajé las escaleras corriendo y me lancé por la acera apresuradamente. Apenas había caminado unos doscientos pasos sorteando a la gente vi a un hombre caído en el suelo que pedía ayuda...

Pensé: "yo le ayudaría, pero si me detengo no llego a tiempo a la cita con Dios. ¡Y mira que hacer esperar a Dios...! Y seguí deprisa. La gente me miraba: " ¿Dónde irá este loco?". Y yo contestaba en mi interior, si supierais que tengo una cita con Dios...".

Cuando llegué al lugar donde Dios me había citado, estiré el cuello de la camisa, atusé el cabello, y ¡qué sorpresa!, al lado del timbre que me disponía a pulsar, había un papelito con una nota que decía:

--"Es inútil que llames. Estoy ausente. He ido con urgencia a auxiliar a un hombre tirado en la acera a quien nadie hace caso".

Se me cayó el alma a los pies. Es que no doy una. A estas alturas y no me había dado cuenta que la cita más urgente que tenemos con Dios es aquella donde el amor nos reclama. Él está allí.»

Dios de perfil y ochenta minifábulas más (P. Fermín de Mieza).

8 nov 06.- "El tigre y el zorro"

«Un hombre joven, del todo desanimado, salió a dar una vuelta por la selva. En pleno bosque, se extrañó al ver que un zorro llevaba comida a un tigre atrapado y herido que no se podía mover. Al día siguiente volvió para comprobar si aquel hecho era pura casualidad o era habitual. Y vio que la escena se repetía: el zorro dejaba un buen trozo de carne al alcance del tigre. Y así un día y otro.

Admirado de la solidaridad de los animales se dijo: "La naturaleza es maravillosa y Dios es bueno. Si los animales, que son inferiores a nosotros, se ayudan así, mucho más lo harán las personas. Y, si Dios tiene semejante cuidado de los animales, mejor cuidado tendrá de mi". Y decidió hacer la experiencia:

Se echó en tierra, aparentando que estaba herido, y esperó que alguna persona humana pasara por su lado y se compadeciera de él. Pasaron las horas, llegó la noche, y nadie se acercaba por aquel sendero. Él soportaba el hambre y la intemperie, dando por supuesto que Dios no le abandonaría haciendo que alguien pasara por allí. Pero al cabo de unos días de esperar inútilmente, al límite de sus fuerzas, decepcionado de una naturaleza que ya consideraba desordenada, y también de un Dios injusto y cruel, sintió una voz que le decía: "Si me quieres encontrar como a Dios bueno, y a tus semejantes como hermanos, abandona el papel de tigre y empieza a ser zorro".

Convertirse es: encontrar la armonía dentro de uno mismo (dejando de hacer el tigre) y transmitirla a tu alrededor (empezando a hacer de zorro)».

7 nov 06.- Miedo al sí

«Tengo miedo de decirte que sí, Señor,
porque ... ¿ a dónde me vas a llevar?
Tengo miedo de arriesgarme,
de firmarte en barbecho,
de un "sí" que genera una reacción de "síes" en cadena,
y sin embargo, no tengo paz.
Tú me persigues, Señor,
me acechas por todos lados;
me aturdo con ruido porque temo oír tu voz,
pero Tú te infliltras en el silencio.
Me desvío del camino al vislumbrarte,
pero cuando llego al fondo del sendero, ¡allí estás!
¿En dónde podré esconderme, si te encuentro dondequiera?
No: no hay modo de esquivarte.
...Pero es que tengo miedo de decirte que sí, oh Señor.
Tengo miedo de alargarte la mano,
porque la aferrarás en la tuya.
Tengo miedo de encontrarme con tu mirada,
porque me seducir&! aacute;s.
Tengo miedo de tus exigencias,
porque eres un Dios celoso.
Apuntas hacia mí:
pero esquivo el blanco.
Me aprisionas:
pero me resisto.
Y sigo combatiendo sabiendo que estoy vencido.
Pero... es que de veras, ¿ se te puede resitir?
Para que llegue tu Reino, y no el mío,
ayúdame a decir que sí.
Ayúdame a decir que sí
para que se haga tu Voluntad, y no la mía»
(Michel Quoist).

6 nov 06.- "Sólo Dios, pero yo..."

«Sí, ya sé que sólo Dios puede dar la vida; pero tú puedes ayudarle a trasmitirla.
Sólo Dios puede dar la fe; pero tú puedes dar tu testimonio.
Sólo Dios es el autor de toda esperanza; pero tú puedes ayudar a tu amigo a encontrarla.
Sólo Dios es el camino; pero tú eres el dedo que señala cómo se va a Él.
Sólo Dios puede dar el amor; pero tú puedes enseñar a otros cómo se ama. Dios es el único que tiene fuerza, la crea, la da; pero nosotros podemos animar al desanimado.
Sólo Dios puede hacer lo imposible; sólo tú puedes hacer lo posible.
Sólo Dios puede hacer que se conserve o prolongue una vida; pero tú puedes hacer que esté llena o vacía.
Sólo Dios puede hacer un sol que caliente a todos los hombres; s&o! acute;lo tú puedes hacer una silla en la que se siente un viejo cansado.
Sólo Dios es capaz de fabricar el milagro de la carne de un niño; pero tú puedes hacerle sonreír.
Sólo Dios puede impedir las guerras; pero tú puedes no reñir con tu mujer o tu hermano.
Sólo a Dios se le ocurrió el invento del fuego; pero tú puedes prestar una caja de cerillas.
Sólo Dios da la verdadera y completa libertad; pero nosotros podríamos, al menos, pintar de azul las rejas y poner unas flores frescas en la ventana de la prisión.
Sólo Dios puede devolverle las fuerzas a un anciano; tú puedes demostrarle que no está sólo y que sus opiniones te siguen interesando.
Sólo Dios puede inventar una pureza como la de la Virgen ; pero tú puedes conseguir que alguien, que ya las había olvidado, vuelva a rezar las tres Avemar&iacut! e;as.
Sólo Dios puede salvar el mundo porque s&oac! ute;lo & Eacute;l salva; pero tú puedes hacer un poco más pequeñita la injusticia de la que tiene que salvarnos.
Sólo Dios puede hacer que le toque la Primitiva a ese pobre mendigo que tanto la necesita; pero tú puedes irle conservando esa esperanza con una pequeña sonrisa y un "mañana será".
Sólo Dios puede conseguir que reciba esa carta la vecina del quinto porque Dios sabe que aquel antiguo novio hace muchos años que la olvidó pero tú podrías suplir hoy un poco esa carta con un piropo y una palabra cariñosa.
En realidad, ya ves que Dios se basta a sí mismo; pero parece que prefiere seguir contando contigo, con tus nadas, con tus casi-nadas».

5 nov 06

«La misión de los católicos es poner amor donde haya odio; unión donde haya división; solidaridad donde haya egoísmos e individualismo; compromiso donde haya indiferencia; paz donde haya corazones angustiados; entusiasmo por el anuncio de la Buena Noticia donde haya escepticismo e indiferencia religiosa; compromiso con el hermano donde haya intereses mezquinos de personas o corporaciones» (Martín Zabala).

4 nov 06

«Por este mundo pasaré solamente una vez, si hay una buena obra que pueda hacer, si hay una buena palabra que pueda decir, haré esa buena acción y diré esa buena palabra, pues ya nunca volveré a pasar por aquí» (Edmundo De Amicis).

3 nov 06 ¿Cuál es? (Madre Teresa de Calcuta)

¿El día más bello? Hoy.
¿La cosa más fácil? Equivocarse.
¿El obstáculo más grande? El miedo.
¿El mayor error? Abandonarse.
¿La raíz de todos los males? El egoísmo.
¿La distracción más bella? El trabajo.
¿La peor derrota? El desaliento.
¿La primera necesidad? Comunicarse.
¿Lo que hace más feliz? Ser útil a los demás.
¿El misterio más grande? La muerte.
¿El peor defecto? El mal humor.
¿La persona más peligrosa? La envidiosa.
¿El sentimiento más ruin? El rencor.
¿El regalo más bello? El perdón.
¿Lo más imprescindible? El hogar.
¿La ruta más rápida? El camino correcto.
¿La sensación más grata? La paz interior.
¿El resguardo más eficaz? La sonrisa.
¿El mejor remedio? El optimismo.
¿La mayor satisfacción? El deber cumplido.
¿La fuerza más potente del mundo? La fé.
¿La cosa más bella de todas? El amor.

2 nov 06

«"Todo el mundo es delante de ti como un grano de arena en la balanza y como una gota de rocío de la mañana que cae sobre la tierra. Pero tienes piedad de todos, porque todo lo puedes, y disimulas los pecados de los hombres para traerlos a penitencia. Pues Tú amas todo cuanto existe y nada aborreces de lo que has hecho, que no por odio hiciste cosa alguna. ¿Y cómo podría subsistir nada si tú no quisieras, o cómo podría conservarse sin ti? Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amador de las almas. Porque en todas las cosas está tu espíritu incorruptible. Y por eso corriges con blandura a los que caen, y a los que pecan los amonestas, despertando la memoria de su pecado, para que, libres de su maldad, crean, Señor, en ti" (Sab 11 23-12, 2).

Hoy la Iglesia celebra la "conmemoración de todos los fieles difuntos". Las palabras arriba citadas del libro de la Sabiduría (...), pueden ayudar mucho a cada uno de nosotros para vivir este encuentro con la eternidad, que traen consigo los dos primeros días de noviembre.Que nos acompañen estas palabras durante la visita a los cementerios, cuando nos detengamos junto a las tumbas de nuestros difuntos, cercanos o lejanos, conocidos o desconocidos: "...porque en todas las cosas está tu espíritu incorruptible" (Sab 12, 1). Que estas visitas a los difuntos, estos encuentros con ellos, sean valorizados en nuestros corazones por la esperanza, que "está llena de inmortalidad'' (Sab 3, 4).

(...) El día de los difuntos es un día particular para las familias. Este día van a los lugares donde descansan los difuntos más cercanos y más queridos: se encuentran, en el silencio, en la oración en la meditación junto a sus tumbas. Reviven recuerdos alegres y dolorosos: a veces las lágrimas comienzan a correr por el rostro, ¡tan grande es el sentido de la cercanía, a pesar de la muerte, tan grande es la emoción! Pertenecen a la familia también los que han participado, y permanecen, sin embargo, en los corazones porque el misterio de la vida y del amor nos ha unido a ellos tan profundamente. Permanecen en la viudez de sus respectivos maridos y mujeres, que continúan en la vida. Permanecen en la orfandad de sus hijos.

(...) El día de la conmemoración de los difuntos, traspasamos, en cierto sentido, los límites de su ausencia, cuyo signo es la tumba fría, y nos unimos con ellos en la fe que nos conduce a la Casa del Padre.

Y juntamente con el autor del Libro de la Sabiduría repetimos a ese Padre: "Señor, todo lo puedes... y amas todo lo que has creado" (cf. Sab 11, 23-24). Amas al hombre al que has creado a tu semejanza y lo has redimido mediante la sangre de tu Hijo. Tú amas al hombre! ...» (Juan Pablo II).

1 nov 06.- Solemnidad de Todos los Santos

Aconseja el Kempis que no discutamos sobre cual es el mayor de los Santos. Ya dijo Jesús que Juan Bautista era el mayor entre los nacidos de mujer —por su tarea, por su misión— pero, aún así, añadió que el más pequeño en el reino de los cielos es, puede ser, mayor que Juan. Pues será más santo el que tenga más amor, el que se deje poseer más por Dios. Y eso sólo Dios lo sabe.

E1 Apocalipsis nos dice que son innumerables los santos, los marcados con el sello de Dios en sus frentes: doce mil de cada una de las doce tribus de Israel. Estas doce tribus representan a la Iglesia, a todo el pueblo de Dios. Y en cuanto a los números, el doce se interpreta como plenitud, y el mil como solidez. E1 mismo autor sagrado dice que se trataba de una muchedumbre ingente de toda nación, pueblos y tribus.

Efectivamente. Son incontables los santos y santas canonizados, que han merecido el honor de los altares. Pero los santos canonizados no son mas que una mínima parte de los siervos y siervas de Dios, que con la ayuda de la gracia divina supieron ser fieles y practicaron la virtud en grado heroico.

Es la confirmación de la vocación universal a la santidad de que nos habla el capítulo V de la Constitución Dogmática sobre la Iglesia, del Concilio Vaticano II. "En la Iglesia todos están llamados a la santidad. Todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad". Y el Sínodo Episcopal de octubre de 1987 sobre los Laicos ha repetido la doctrina del Concilio, con aplicaciones concretas para los mismos laicos.

Pero ¿que hacer con los santos anónimos, que no han recibido el reconocimiento oficial de la Iglesia? La Iglesia no los olvida. Este es el sentido de la fiesta de hoy: celebrar solemnemente a todos los santos que no figuran en el calendario. Ellos están ante Dios y ruegan por nosotros. En el cementerio de Arlington, de Washington, junto a la tumba del presidente Kennedy, hay un monumento al Soldado Desconocido, con esta hermosa coletilla: desconocido, but not to God, pero no para Dios.

Era una costumbre ya de los paganos. Los griegos y romanos tenían dioses para todas las actividades y profesiones. No querían que ningún dios se quedara sin templo. Así, Agripa, veintisiete años antes de Cristo, construyó en Roma el Panteón, dedicado a Augusto y a todas las deidades romanas. El Panteón lo bautizo luego el Papa Bonifacio IV con el nombre de Santa Maria y de todos los mártires. Más tarde, en el siglo IX, el Papa Gregorio IV mando que se celebrara en toda la Iglesia la fiesta de Todos los Santos, para que ninguno quedase sin la debida veneración.

Una vez un catequista pregunto a un niño qué era un santo. El niño, antes, estando un día en la iglesia, pregunto a su madre que eran aquellas figuras que veía en las vidrieras de la iglesia y que brillaban tanto cuando salía el sol. Su madre le había dicho que eran santos. Y ahora el niño contesto al catequista con rapidez y precisión: Un santo es un hombre por donde pasa la luz. Preciosa definición.

Eso son los santos: seres transparentes, espejos de la luz de Dios, que se purifican constantemente para captarla mejor y reflejarla más perfectamente. Esos son los santos: los grandes amigos de Dios.

San Bernardo nos enseña cómo celebrar la fiesta de Todos los Santos: "la veneración de su memoria redunda en provecho nuestro, no suyo. En cuanto a mi, confieso que, al pensar en ellos, se enciende en mi un fuerte deseo".