Octubre 06


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31 oct 06

Sé de la naturaleza de los hombres, y puedo atestiguar que Jesucristo no es un simple mortal. No cabe comparación posible entre Él y las gentes del mundo. Alejandro Magno, César, Carlomagno y yo fundamos imperios. Pero ¿sobre qué reposaba la obra de nuestro ingenio? Sobre la fuerza. Jesucristo edificó su imperio sobre el amor y aún en este momento millones de hombres darían su vida por Él (Napoleón).

30 oct 06

«El matrimonio y la familia no son, en realidad, una construcción sociológica casual, fruto de situaciones históricas y económicas particulares. Al contrario, la cuestión de la correcta relación entre el hombre y la mujer, hunde sus raíces en la esencia más profunda del ser humano y sólo a partir de ella puede encontrar su respuesta» (Benedicto XVI).

29 oct 06

«Es preciso valorar la devoción eucarística bajo todos sus aspectos: la participación plena de la misma, con la comunión, y también las visitas al Santísimo. Cristo permanece sacramentalmente con nosotros para darnos vida abundante y facilitar el encuentro personal con Él. El creyente hallará en ese encuentro eucarístico paz y serenidad; Cristo sabrá dar la fortaleza y paciencia en la lucha, luz y entusiasmo en la fe, vigor para hacer frente a las tentaciones, profundidad en las convicciones cristianas, fervor en el amor a Dios y en la entrega y servicio a los demás. Todas las virtudes de Jesús están ahí al servicio de todos los que quieran acudir» (J. Delicado Baeza).

28 oct 06

«Jesús es el hombre que no podía pecar, pero tomó los pecados de todos; el hombre que no podía morir pero murió por amor a todos. Fue Él el que inventó el amor desinteresado. Diréis que el amor ya existía... Y es cierto. También la radio y las ondas eléctricas existían desde siempre, pero si no llega a haber uno que las inventó seguirían siendo desconocidas. Fue Cristo el que nos aclaró verdaderamente qué es el amor» (Roberto Benigni).

27 oct 06.- Los 10 mandamientos

1- Amarás a Dios. Lo amarás sin retóricas, como a tu padre, como a tu amigo. No tengas nunca una fe que no se traduzca en amor. Recuerda siempre que tu Dios no es una entelequia, un abstracto, la conclusión de un silogismo, sino Alguien que te ama y a quien tienes que amar. Sabes que un Dios a quien no se puede amar no merece existir. Lo amarás como tú sabes: pobremente. Y te sentirás feliz de tener un solo corazón y de amar con el mismo a Dios, a tus hermanos, a Mozart y a tu gata. Y, al mismo tiempo que amas a Dios, huye de todos esos ídolos de nuestro mundo, esos ídolos que nunca te amarán pero podrán dominarte: el poder, el confort, el dinero, el sentimentalismo, la violencia.

2- No usarás en vano las grandes palabras: Dios, Patria, Amor. Tocarás esas grandes realidades de año en año y con respeto, como la campana gorda de u! na catedral. No la uses jamás contra nadie, jamás para sacar jugo de ellas, jamás para tu propia conveniencia. Piensa que utilizarlas como escudo para defenderte o como jabalina para atacar es una de las formas más crueles de la blasfemia.

3- Piensa siempre que el domingo está muy bien inventado pero tú no eres un animal de carga creado para sudar y morir. Impón a ese maldito exceso de trabajo que te acosa y te asedia algunas pausas de silencio para encontrarte con la soledad, con la música, con la Naturaleza, con tu propia alma, con Dios en definitiva. Ya sabes que en tu alma hay flores que sólo crecen con el trabajo. Pero sabes también que hay otras que sólo viven en el ocio fecundo.

4- Recuerda siempre que lo mejor de ti lo heredaste de tu padre y de tu madre. Y, puesto que no tienes ya la dicha de poder demostrarles tu amor en este mundo, déjales que sigan engendrándote ! a través del recuerdo. Tú sabes muy bien, que to! dos los esfuerzos personales jamás serán capaces de construir el amor y la ternura que te regaló tu madre y la honradez y el amor al trabajo que te enseñó tu padre.

5- No olvides que naciste carnívoro y agresivo y que, por tanto, te es más fácil matar que amar. Vive despierto para no hacer daño a nadie, ni a personas, ni animales, ni a cosa alguna. Sabes que se puede matar hasta con negar una sonrisa y que tendrás que dedicarte apasionadamente a ayudar a los demás para estar seguro de no haber matado a nadie.

6- No aceptes nunca esa idea de que la vida es una película del Oeste en la que el alma sería el bueno y el cuerpo el malo. Tu cuerpo es tan limpio como tu alma y necesita tanta limpieza como ella. No temas, pues, a la amistad, ni tampoco al amor: ríndeles culto precisamente porque les valoras. Pero no caigas nunca en esa gran trampa de creer que el amor es recolectar pla! cer para ti mismo, cuando es transmitir alegría a los demás.

7- No robarás a nadie su derecho a ser libre. Tampoco permitirás que nadie te robe a ti la libertad y la alegría. Recuerda que te dieron el alma para repartirla y que roba todo aquel que no la reparte, lo mismo que se estancan y se pudren los ríos que no corren.
8- Recuerda que, de todas tus armas, la más peligrosa es la lengua. Rinde culto a la verdad, pero no olvides dos cosas: que jamás acabarás de encontrarla completa y que en ningún caso debes imponerla a los demás.

9- No desearás la mujer de tu prójimo, ni su casa, ni su coche, ni su vídeo, ni su sueldo. No dejes nunca que tu corazón se convierta en un cementerio de chatarra, en un cementerio de deseos estúpidos.

10- No codiciarás los bienes ajenos ni tampoco los propios. Sólo de una cosa puedes ser avaro: de tu ti! empo, de llenar de vida los años pocos o muchos que te ! fueron c oncedidos. Recuerda que sólo quienes no desean nada lo poseen todo. Y sábete que, ocurra lo que ocurra nunca te faltaran los bienes fundamentales: el amor de tu Padre, que está en los cielos, y la fraternidad de tus hermanos, que están en la tierra.

(J.L. Martín Descalzo en Razones para la esperanza).

26 oct 06

«La palabra latina adoración es ad-oratio, contacto boca a boca, beso, abrazo y, por tanto, en resumen, amor. La sumisión se hace unión, porque aquel al cual nos sometemos es Amor. Así la sumisión adquiere sentido, porque no nos impone cosas extrañas, sino que nos libera desde lo más íntimo de nuestro ser» (Benedicto XVI).

25 oct 06

«En estos encuentros [de oración] se produce un diálogo entre el Señor y nosotros: Él nos habla con su donación silenciosa y nosotros, prolongando la oración de la Misa, hacemos memoria de los dones de su amor y le damos gracias, nos ofrecemos a compartir su entrega y le pedimos ayuda y fuerza, rogándole que interceda por nosotros ante el Padre. Estos actos de adoración se convierten así en fuente de misión, en invitación a la comunión eclesial y en llamada a la fraternidad» (Amadeo Rodríguez).

24 oct 06

«¡Señor, tengo hambre de ti! Nutre a este mendicante, y derriba la odiosa muralla de mi vida tibia y deja que yo te siga con un coraje invencible» (Luis de Blois).

23 oct 06

«¿Por qué empeñarse en saber cuando es tan fácil amar? Dios no te manda entender; no pretende que su mar sin playas pueda caber en tu mínimo pensar. Dios sólo te pide amor" : dale todo el tuyo, y más, siempre más, con más ardor, con más ímpetu. ¡Verás cómo, amándole mejor, mejor le comprenderás!» (Amado Nervo).

22 oct 06

«Él nos quiere libres, nos ama en cuanto que somos libres, hasta el punto de que acepta el riesgo que corremos de alejarnos de Él con tal de ofrecernos la posibilidad de reconocerlo sin constricciones interiores» (Benedicto XVI).

21 oct 06

«Cristo es el único que puede dar sentido a nuestra vida. En Él se encuentra la paz, la serenidad, la liberación completa, porque Él nos libera de la esclavitud radical, origen de todos los males, que es el pecado, e inspira en los corazones el ansia de la auténtica libertad, que es el fruto de la gracia de Dios que sana y renueva lo más íntimo de la persona humana» (Juan Pablo II).

20 oct 06

«Hoy todo el mundo da la impresión de andar acelerado. Nadie parece tener tiempo para los demás:los hijos para los padres, los padres para sus hijos, los esposos el uno para el otro. La paz mundial empieza a quebrarse en el interior de los propios hogares» (Madre Teresa de Calcuta).

19 oct 06

«La misión de los católicos es poner amor donde haya odio; unión donde haya división; solidaridad donde haya egoísmos e individualismo; compromiso donde haya indiferencia; paz donde haya corazones angustiados; entusiasmo por el anuncio de la Buena Noticia donde haya escepticismo e indiferencia religiosa; compromiso con el hermano donde haya intereses mezquinos de personas o corporaciones» (Martín Zabala).

18 oct 06

"Dios tiene derecho a que le creamos. Ha hablado en Jesucristo, que nos dijo cómo era Dios y cómo llegar a Él. Quiso unir la palabra con los signos, el testimonio con el amor a los demás. Es la fe, los sacramentos, la caridad y el testimonio. Creencia, celebración, práctica y ejemplo son inseparables". (Mons. Carlos Amigo, ofm, Arzobispo de Sevilla).

17 oct 06

"Así como Dios se vale del silencio y del apartamiento para hablar a las almas, aunque la voluntad de salvarnos sea constante y su bondad infinita, parece que en el silencio de la vigilia llama más a sí al hombre, especialmente a aquel que, para conversar con Él, le sacrifica las horas de natural descanso, ya que siempre acompaña al sacrificio un aumento de gracia y la atención del Señor" (Luis de Trelles).

16 oct 06

Ve plácidamente entre el ruido y la prisa. Recuerda cuanta paz puede haber en el silencio. Sin renunciar a ti mismo, esfuérzate por ser amigo de todos. Di tu verdad, quietamente, claramente. Escucha a los otros, aunque sean torpes e ignorantes, cada uno de ellos tiene también una vida que contar.

Evita a los ruidosos y agresivos porque ellos denigran el espíritu. Si te comparas con los otros puedes convertirte en un hombre vano y amargado, siempre habrá cerca de ti alguien mejor o peor que tú. Alégrate tanto de tus realizaciones como de tus proyectos. Ama tu trabajo aunque sea humilde, es el tesoro de la vida. Sé prudente en tus negocios, porque en el mundo abundan gentes sin escrúpulos, pero que esta convicción no te impida reconocer las virtudes. Hay muchas personas que luchan por hermosos ideales, la vida esta llena de heroísmo!.

Sé tú mismo, sobre todo no pretendas disimular tus inclinaciones. No seas cínico en el amor porque cuando aparece la aridez y el desencanto en el rostro, se convierte en algo tan perenne como la hierba. Acepta con serenidad el consejo de los años y renuncia sin reservas a los dones de la juventud. Fortalece tu espíritu, para que no te destruyan inesperadas desgracias, pero no te crees falsos infortunios, muchas veces el miedo es producto de la fatiga y la soledad.

Sin olvidar una justa disciplina, sé benigno contigo mismo, no eres más que una criatura en el universo, no menos que los árboles y las estrellas tienen derecho a estar aquí. Y si no tienes ninguna duda, el mundo se desplegará ante ti, sin olvidar tus trabajos y aspiraciones manténte en paz con tu alma. Pese a la ruidosa confusión de la vida, pese a tus falsedades, penosas luchas y sueños arruin! ados, la Tierra sigue siendo hermosa. Sé cuidadoso.! Lucha por ser feliz».

(Inscripción, fechada en 1692, encontrada en una tumba de la vieja iglesia de san Pablo de Baltimore).

15 oct 06

"Tener fe es como llevar una linterna en una excursión nocturna. El paisaje no cambia al ser iluminado, ni disminuye el cansancio de la marcha. Pero el que tiene la linterna ve mejor cómo es la espesura y camina con un poco más de seguridad. El peso de la linterna le puede exasperar a veces, o las sombras producidas hacerle imaginar feroces fantasmas, pero gracias a la linterna será difícil que tropieze y caiga, y se sentirá satisfecho de poder prestar su ayuda a los demás" (Raúl Berzosa).

Clara triunfa de los sarracenos
[Imagen de mayor tamaņo]

14 oct 06.- Saludo a la Bienaventurada Virgen María (S. Francisco)

Salve, Señora, santa Reina,
santa Madre de Dios, María,
que eres virgen hecha iglesia
y elegida por el santísimo Padre del cielo,
a la cual consagró Él
con su santísimo amado Hijo
y el Espíritu Santo Paráclito,
en la cual estuvo y está
toda la plenitud de la gracia y todo bien.
Salve, palacio suyo;
salve, tabernáculo suyo;
salve, casa suya.
Salve, vestidura suya;
salve, esclava suya;
salve, Madre suya
y todas vosotras, santas virtudes,
que sois infundidas por la gracia
e iluminación del Espíritu Santo
en los corazones de los fieles,
para que de infieles hagáis fieles a Dios.

12 oct 06

«Un día estaba recorriendo las calles de Londres y vi a un hombre totalmente borracho. Tenía un aspecto triste y miserable. Me acerqué a él y le tomé su mano -mi mano está siempre caliente-, la apreté y le pregunté:

"¿Cómo está?".

Me respondió: "¡Ah! ¡hace mucho tiempo que no sentía el calor de una mano humana!".

Y su rostro se iluminó. Su cara era diferente. Lo único que quiero decir es que los pequeños detalles, hechos con gran amor, llevan a la alegría y a la paz» (Madre Teresa de Calcuta).

11 oct 06.- Oración a San Francisco en La Verna (Juan Pablo II, el 17 sep 1993)

Oh San Francisco, que recibiste los estigmas en La Verna, el mundo tiene nostalgia de ti como icono de Jesús crucificado.

Tiene necesidad de tu corazón abierto a Dios y al hombre, de tus pies descalzos y heridos, y de tus manos traspasadas e implorantes.

Tiene nostalgia de tu voz débil, pero fuerte por el poder del Evangelio. Ayuda, Francisco, a los hombres de hoy a reconocer el mal del pecado y a buscar su purificación en la penitencia. Ayúdalos a liberarse también de las estructuras de pecado, que oprimen a la sociedad actual.

Reaviva en la conciencia de los gobernantes la urgencia de la paz en las naciones y entre los pueblos. Infunde en los jóvenes tu lozanía de vida, capaz de contrastar las insidias de las m&u! acute;ltiples culturas de muerte.

A los ofendidos por cualquier tipo de maldad concédeles, Francisco, tu alegría de saber perdonar.
A todos los crucificados por el sufrimiento, el hambre y la guerra, ábreles de nuevo las puertas de la esperanza. Amén.

10 oct 06.- Oración al Cristo del Calvario (Gabriela Mistral)

En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la lla! ve santa de tu santa puerta.

Amén.

9 oct 06

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

(Anónimo)

6 oct 06.- Decálogo de Asís para la paz

1. Nos comprometemos a proclamar nuestra firme convicción de que la violencia y el terrorismo se oponen al auténtico espíritu religioso, y, condenando todo recurso a la violencia y a la guerra en nombre de Dios o de la religión, nos comprometemos a hacer todo lo posible por erradicar las causas del terrorismo.

2. Nos comprometemos a educar a las personas en el respeto y la estima recíprocos, a fin de que se llegue a una convivencia pacífica y solidaria entre los miembros de etnias, culturas y religiones diversas.

3. Nos comprometemos a promover la cultura del diálogo, para que aumenten la comprensión y la confianza recíprocas entre las personas y entre los pueblos, pues estas son las condiciones de una paz auténtica.

4. Nos comprometemos a defender el derecho de toda persona humana a vivir una existencia digna según su identidad cultural y a formar libremente su propia familia.

5. Nos comprometemos a dialogar con sinceridad y paciencia, sin considerar lo que nos diferencia como un muro insuperable, sino, al contrario, reconociendo que la confrontación con la diversidad de los demás puede convertirse en ocasión de mayor comprensión recíproca.

6. Nos comprometemos a perdonarnos mutuamente los errores y los prejuicios del pasado y del presente, y a sostenernos en el esfuerzo común por vencer el egoísmo y el abuso, el odio y la violencia, y por aprender del pasado que la paz sin justicia no es verdadera paz.

7. Nos comprometemos a estar al lado de quienes sufren la miseria y el abandono, convirtiéndonos en voz de quienes no tienen voz y trabajando concretamente para superar esas situaciones, con la convicción de que nadie puede ser feliz solo.

8. Nos comprometemos a hacer nuestro el grito de quienes no se resignan a la violencia y al mal, y queremos contribuir con todas nuestras fuerzas a dar a la humanidad de nuestro tiempo una esperanza real de justicia y de paz.

9. Nos comprometemos a apoyar cualquier iniciativa que promueva la amistad entre los pueblos, convencidos de que el progreso tecnológico, cuando falta un entendimiento sólido entre los pueblos, expone al mundo a riesgos crecientes de destrucción y de muerte.

10. Nos comprometemos a solicitar a los responsables de las naciones que hagan todo lo posible para que, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, se construya y se consolide un mundo de solidaridad y de paz fundado en la justicia.

1 oct 06.- Mensaje de Jesús: ¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?

Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones en mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma: JESÚS, YO CONFÍO EN TÍ.

Evita las preocupaciones y angustias y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en mí. Reposa en mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: JESÚS, YO CONFÍO EN TI.

Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu mane! ra. Cuando me dices: JESÚS, YO CONFÍO EN TI, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo.

Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo: YO TE AMO. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tus oraciones sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continua diciéndome a toda hora: JESÚS, YO CONFÍO EN TI.

Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles; Satanás quiere eso: agitarte, angustiarte, quitarte la paz. Confía solo en mí, abandonándote en mí. Así que no te preocupes, hecha en mí todas tus angustias y duerme tranquilamente. Dime siempre: JESÚS, YO CONFÍO EN TI y veras grandes milagros. Te lo prometo por mi amor.