65588

Jaime I dispuso lo necesario para la fundación de un convento de franciscanos en la ciudad de Játiva. En 1293 ya se contaba con un conjunto religioso, situado fuera del recinto amurallado pero junto al acceso, en la zona norte de la población. Éste quedó arruinado con la guerra con Castilla y no fue hasta después, entre 1366 y 1377, cuando se levantó intramuros el convento del cual desafortunadamente sólo resta la iglesia conventual. Se construyó junto a la puerta de "San Francisco" o de las Herrerías, una de las nueve puertas con que contaba la muralla de la ciudad.

Estaba situado en la calle de Moncada y era uno de los conventos más importantes de la ciudad de Játiva y del Reino de Valencia. Está documentado que en el siglo XV tuvo alrededor de 30 hermanos, cuatro de los cuales eran teólogos.

Fachada principal de la iglesia en etapa de reconstrucción

En la misma zona se encontraban palacios de familias nobles y, como era costumbre en la época, los templos de las órdenes mendicantes eran escogidos como lugar de enterramiento para personas ilustres. El convento de San Francisco fue panteón del conde de Urgell, de los abuelos de Alejandro VI y las hermanas de Calixto III.

La iglesia de San Francisco

La iglesia, de planta rectangular tiene 41 m de longitud por 18 m de anchura. Está orientada al noroeste y consta de una sola nave, con capillas entre los grandes contra fuertes. Carece de crucero y de ábside. La techumbre es de madera. La armadura de la cubierta se sustenta en seis arcos fajones apuntados. La altura del templo es considerable. En el exterior, la cubierta, con vertientes a dos aguas, sobresale de la línea de fachada con voladizo y se recubre de teja.

Las capillas laterales presentan bóveda de crucería. En ellas se abren unas ventanas ojivales con tracerías caladas en formas lobuladas y parteluz.

Puerta lateral, en recontrucción

Aunque este templo es de la segunda mitad del siglo XIV, su morfología es todavía arcaica y monástica, la misma que se venía realizando desde nada más terminar la reconquista cristiana. Porque se centraban en la necesidad de levantar templos con la mayor rapidez posible. Además se hacían así por motivos económicos y prácticos al igual que por la carencia de mano de obra cualificada para afrontar una construcción más cara y difícil, aunque más resistente y duradera, como eran las técnicas de bóvedas.

La iglesia conserva actualmente dos puertas, una en la parte sur del edificio y otra, del s. XVIII, en los pies de la iglesia, en la parte occidental.

La puerta sur no es la original del siglo XIV, cuando se construyó la iglesia. Aquella primitiva puerta ojival y sin molduras estaba en la segunda capilla. La actual la fechan a comienzos del siglo XVI, durante la primera reforma del convento. Está situada en la tercera capilla y forma un arco apuntado con varias arquivoltas que crean un abocinamiento. Coronando el conjunto había una cruz de motivos vegetales, que fue sustituida por una escultura de la Inmaculada Concepción de la Virgen.

La iglesia se mantuvo en buenas condiciones hasta que, durante la guerra de Sucesión en 1707 sufriera daños, no demasiado cuantiosos, ya que el convento estaba adecuado para que habitasen los frailes unos 20 años después.

Los frailes promovían las manifestaciones religiosas populares, por lo que los conventos de San Francisco y Santo Domingo eran depositarios de las imágenes devocionales que salían en las procesiones setabenses. Esas imágenes eran de los titulares de las distintas hermandades de la ciudad. Esta práctica perduró hasta la primera mitad del siglo XIV que con las desamortizaciones cerraron todos los conventos.

Durante el siglo XVIII se adaptó el templo a las formas barrocas del momento. Fue cuando se abrió una nueva puerta en la parte oeste y el interior se cubrió de bóvedas de medio cañón, pilastras, etc. La guerra de la Independencia también afectó al conjunto y ya finalmente, después de la desamortización (1835), forzados los frailes a exclaustrarse, se adoptó el convento como cuartel militar, quedando únicamente el templo como espacio religioso.

En los años 60 los terrenos que ocupaba el convento fueron vendidos como solares para viviendas. La iglesia, tras la Guerra Civil, se transformó en cine. En 1975 se quitó la decoración del XVIII, dejando a la vista las trazas del siglo XIV. En los últimos tiempos había sido empleado como auditorio para conciertos de música. En 2006 se procederá a su definitiva restauración.

Notas sacadas de Juan Ignacio Pérez Giménez en Caminem junts, nº 78, pág 16, Játiva 2006

Fuente de san Francisco

El convento de San Francisco de Játiva

La conquista y repoblación del Reino de Valencia fue acompañada del establecimiento de órdenes monásticas. Todas ellas abrieron conventos y casas en el nuevo Reino. Los franciscanos se establecieron en 1294. Las clarisas en 1325, en un monasterio dotado por Saurina de Entenza, viuda de Roger de Lauria

Casi al mismo tiempo que la conquista de Jaime I y la creación del Reino de Valencia los franciscanos se establecían en la capital de este Reino, en Sagunto y en Morella.

"A la vista de la fundación del convento franciscano de Sagunto, a la ciudad de Játiva se le excitó el deseo de lograr igual fortuna, y presentó sus súplicas al General de la Orden. Satisfecho éste del devoto afecto de aquella ciudad, le envió los religiosos que le parecieron más a propósito. Un hermoso jardín que había fuera de los muros hacia la parte norte, fue el sitio que se les señaló para la fundación y habiendo tomado solemne posesión de él con licencia del rey D. Jaime el segundo, entonces reinante, se dio principio a la fábrica del convento." [Vicente Martínez Colomer, Historia de la Provincia de Valencia, 1801]

Parece que también el convento de Liria abrió casa en 1294. Los conventos de Sagunto y Játiva, junto al de Valencia, se constituyeron en Custodia en 1357, separados de los de la Serranía (Calatayud, Teruel, Daroca y Molina).

En los siglos siguientes se fundarán varios conventos: parece que

en 1348 el de Puzol,
en 1388 los de Chelva y Manzanera,
en 1403 el de Santo Espíritu de Gilet,
en 1415 en Segorbe,
en 1428 el de Santa María de Jesús de Valencia,
en 1440 en Alicante,
en 1448 en Oliva y Onda, ambos señoríos relacionados con los Centelles,
en 1458 el de Val de Jesús en Valencia,
en 1477 el de Almenara y en 1500 el de Denia.

Ya en los siglo XVI-XVII se abrirían nuevos cenobios en Alicante, Castellón, Alzira, Cocentaina, Elda, Moixent, Valencia (el de la Corona), Alcoy, Bocairente, Requena, Onteniente, Castielfabib, Agres, Jijona, Alfara del Patriarca, Chiva, Benisa y Sueca.

En este mismo tiempo se fundó en Játiva el convento de San Onofre, de los franciscanos alcantarinos.

La relación entre este convento y sus hermanas clarisas de la misma ciudad es constante. A menudo un franciscano era su procurador y desde su fundación, Saurina de Entenza había legado a los franciscanos de Játiva 500 sueldos anuales, que las clarisas deberían pagar a sus hermanos para vestuario. Todavía en 1779, Fr. Gregorio López, guardián de los franciscanos de Játiva, recibía 45 libras del monasterio de Santa Clara de Játiva por este concepto.

En 1357 tanto este convento como el de clarisas fueron derruidos por orden del rey, tras la guerra con Castilla, ordenándose para que no pudieran ser utilizados como baluarte en los conflictos, se reconstruyesen dentro de la ciudad, pegados a la muralla y junto a la puerta de San Francisco o le las Herrerías.

La fecha de 1503 es significativa para nuestra comunidad, pues aceptaron la nueva reforma franciscana y se unieron a la Observancia, tres años después del convento de Valencia. Trece años más tarde, la Vicaría Observante de Aragón toma el título de Provincia.

Tras los destrozos ocasionados por la guerra de Sucesión, parciales por lo que se refiere a este convento, la Desamortización de Mendizabal fue el mayor atentado a esta y otras instituciones religiosas. Su uso militar, como cuartel de infantería, la especulación urbanística más reciente y otros males, destruyeron la práctica totalidad del convento.

Gracias a muchas personas, conocidas y anónimas, del pasado y del presente, y gracias sobretodo a "La luz de las imágenes", especialmente a sus arquitectos y técnicos, al menos la iglesia de San Francisco volverá a brillar como uno de los referentes monumentales de la ciudad de Játiva. Y lo que es más importante, volverá a ser aquello para lo que se construyó, un lugar de culto para aquel que es Lux mundi, Jesucristo, Nuestro Señor.

Notas sacadas de Vicente Pons Alós en Caminem junts, nº 78, pág 22, Játiva 2006

Reabren iglesia gótica de san Francisco después de 170 años

En la noticia no aparece para nada que se trata de una iglesia franciscana. Tampoco se explica qué fue eso de la desamortización. La hemos reconstruido y es nuestra. Noticias semejantes aparecieron en otras agencias, periódicos y televisiones.

17 nov 06.- La iglesia de San Francisco de Játiva fue abierta al culto luego de 170 años en una ceremonia presidida por el Arzobispo de Valencia, Mons. Agustín García-Gasco.

En declaraciones a la agencia AVAN, el abad Arturo Climent explicó que la iglesia de San Francisco, de estilo gótico, fue restaurada por la Fundación de La Luz de las Imágenes, cuyos trabajos permitieron el refuerzo de la estructura y la limpieza de la piedra del templo. El templo es dependiente de la Colegiata de Xàtiva, su construcción se inició en 1363 pero fue cerrado luego de la desamortización de 1863.

La restauración, que demandó un millón de euros, incluye la renovación de la instalación eléctrica, la reestructuración del presbiterio y del altar donde ha sido ubicada una imagen de San Francisco, conservada hasta ahora en la Colegiata de Játiva.

El templo tiene en su entrada una cristalera de colores encuadrada con vigas de hierro, que dan soporte al coro, ubicado en la parte alta. La iglesia tiene capacidad para 300 feligreses sentados.