14666

Nota histórica.

Deseosos de mayor vida de perfección, los Venerables Fr. Raimundo Sanz, Fr. Sancho de Fababux y Fr. Antonio Monrós se establecen en unas cuevas o eremitorios alrededor de la villa de Chelva, en 1373. La legalización y construcción del convento se debe a don Pedro Ladrón de Vilanova, primer Vizconde de Chelva, por mediación del Cardenal Legado don Pedro de Luna, después Benedicto XIII. Con la aprobación canónica de 1388, y con los conventos de Manzaneda, de Santo Espíritu (1402) y de Segorbe (1415), queda constituida una Custodia, por Bula del Papa Martino V, que fue la primera de los Observantes en España, siendo Chelva el primero de sus conventos.

Nueve celdas, pequenas y "humildes y de suma pobreza, que la caridad de los bienhechores fue convirtiendo, poco a poco, en una casa relativamente confortable. En 1400, Fr. Antonio Morro, un asceta desviado, destruyó casi por completo el convento, en su error de creerlo lujoso.

En 1401 se reconstruye con el favor de doña María de Luna, quien en 1402 regaló 50 florines de oro para ayuda del convento. En 1518 el obispo de Segorbe-Albarracín, don Gilaberto Martí, construye el claustro, y en 1551 se levantó la hermosa iglesia gótica, costeada por los Vizcondes de Chelva, don Francisco Ladrón y doña Inés Manrique. La, bendice el Obispo de Segorbe, don Juan Muñatones, y celebra la misa solemne el P. Guardián, Bto. Nicolás Factor.

Fachada de la iglesia

En 1524 fue señalado este convento como casa de recolección. Erigida en Provincia la Custodia, en su Primer Capítulo Provincial, año 1560, se destina para los Estudios de Filosofía, hasta la exclaustración de 1835.

En la Guerra de la Indepedencia, el Delegado de la Administración de los Bienes Nacionales quiso vender en pública subasta el convento y huerto, pero ningún chelvano quiso adquirirlo, por respeto a los frailes. Entonces, Fr. José Chorro, lego, tomó en arrendamiento el huerto y compró los enseres de la casa. Derrotados los franceses, vuelven los frailes, hasta que son exclaustrados en 1835.

La restauración del convento se debe a doña Concepción Salazar de Ezpeleta, propietaria del solar y de su huerto, quien lo donó a la Provincia en 1908. El 15 de noviembre de este año llegó la primera Comunidad, compuesta por dos padres y dos legos, siendo Superiorel P. Dionisio Boix.

Habiendo quedado completamente derruidos iglesia y convento, se instalaron en las venerandas Cuevas de los Mártires, llamadas así porque allí moraron los Beatos Mártires de Granada, Fr. Juan de Cetina y Fr. Pedro de Dueñas, con el Beato Francisco Pinazo, mártir de Damasco.

En noviembre de 1911 se destinó este convento a Casa de Retiro, observando fielmente unos Estatutos peculiares para esta Casa, redactados a base de los Estatutos Generales de los Sagrados Retiros de toda la Orden, que fueron aprobados por el Definitorio General de Roma, y luego revisados y corregidos a tenor del nuevo Código de Derecho Canónico.

En el largo período de reconstrucción intervienen Fr. Ricardo Colechá, hermano lego, al frente de las obras de la iglesia, que se inauguró solemnemente el 26 de octubre de 1913, y Fr. Mateo Company, también lego, al frente de las obras del convento, que se inauguró el 1 de julio de 1916.

Hasta el nefasto año de 1936 son muchos los religiosos de nuestra Provincia que dan ejemplo en toda la comarca de su vida de santidad, mereciendo el 9 de agosto de este año la palma del martirio los miembros de la Comunidad, constituida por el P. Francisco Palací, Guardián; P. Godofredo Aleixandre, ex-Secretario Provincial; P. Dionisio Boix, primer Superior de esta Casa, ex-Guardián de Santo Espíritu y ex-Comisario de Tierra Santa en Uruguay; P. Ricardo Bueso; Fr. Francisco Oliver, laico, y el Hno. Diego Pérez, Terciario Profeso.

Dada la escasez de hermanos y la imposibilidad de vivir la vida del Santo Retiro, en la Congregación Provincial de 1964 se redujo a casa dependiente del convento de San Lorenzo de Valencia.

Interior de la iglesia del convento de Chelva

Vista del convento y de la iglesia desde el patio del convento

Hoy en día es utilizado por el Departamento de Pastoral Juvenil y Vocacional para celebrar la Pascua Joven, un Campo de trabajo durante el verano y algunos retiros.

Durante el curso 05-06 ha funcionado una Comunidad franciscana que se ha reunido un fin de semana cada mes para rezar y compartir la fe. Está formada por seglares que acuden en familia, con sus hijos pequeños también y algunos religiosos. En la página del enlace pueden encontrar reseña de las actividades realizadas en algunos de los últimos encuentros.

Benjamín Agulló.- Seráfica provincia de San José de Valencia, Aragón y Baleares. Valencia 1965