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Los alumnos de Primaria vivieron unos minutos de reflexión para preparar su corazón para recibir a Jesús que viene en Navidad. Se les dijo:

Se acerca Nochebuena, la noche de la Luz, la noche de las estrellas, la noche de la Vida Nueva, la noche de un Nacimiento. Ya está cerca la noche en la que Dios te va a mirar con ojos de Niño, y te va a decir:

¿Me acoges esta noche en tu casa? ¿Tienes un sitio para mí en tu pequeño corazón?

En esta noche se nos invitará a pensar en el mundo en que vivimos..., y el que hacemos nosotros mismos.

  • Un mundo lleno de Amor, pero a su vez lleno de odio, rencores, venganzas y riñas.
  • Un mundo que lucha por la igualdad y la justicia, pero donde todo es desigual e injusto.
  • Un mundo que disfruta de la naturaleza, de las playas, bosques, montañas..., pero un mundo que permite e incluso colabora con la destrucción de la creación.
  • Un mundo lleno de personas que buscan la felicidad y la Paz, pero que no soportan a los que son diferentes.
  • Un mundo lleno de personas y signos de esperanza, pero también de tristeza.

Hoy, entra un poco en tu corazón, ahí donde está Dios, y mírate con los ojos que Dios te mira.

Tres lectores fueron recordando muy brevemente los momentos claves de nuestra historia al tiempo que unas diapositivas iban iluminando lo que se leía: Dios que estaba desde antes del tiempo; la creación en orden y felicidad; el mundo lleno de vida; pero el mundo se llena de violencia y egoísmo; Dios no desiste y promete, por boca del profeta Isaías, enviar un Salvador, un Niño, una luz grande.

Grupo de lectores

Muro que me impide ver a Jesús que nace

Una persona mayor lee ahora una oración a Jesús:

Querido Jesús, estás aquí, junto a nosotros;
has nacido en la pobreza y en la humildad,
has venido en la sencillez, y estás aquí para quedarte con nosotros.
¿Tendremos un lugar en nuestro corazón para que te quedes?
Hace tiempo que caminas a nuestro lado y vives dentro de nosotros,
pero en esta Navidad vienes a quedarte en nuestra vida.
A veces parece que te tenemos oculto, algo escondido.
Aunque sabemos que eres la meta de nuestros caminos.
Que lloras con nosotros y que ríes cuando reímos.
Estás con nosotros cuando nos sentimos perdidos.
Tu amor se ha hecho nuestro prisionero. Estas en nuestras caídas.
Al nacer abrazaste todos nuestros días y noches.
Te has metido en la aventura de nuestra vida, te has hecho nuestro hermano.
Estás aquí.¡Ya es Navidad! Y la Navidad permanece para siempre.

Ahora prosigue un cuarto lector que invita a Jesús a quedarse con nosotros, pero a la vista, no oculto por eso que no nos lo deja ver:

Jesús, nosotros sabemos que una Navidad más vienes a quedarte en nuestra casa. Sabemos que nos traes una vida nueva y mejor, que nos invitas a comenzar contigo, a vivir portándonos bien con los demás.

Nosotros no queremos que te quedes oculto; nosotros te acogemos en nuestra casa, en nuestro corazón; nosotros queremos que el mundo te conozca, queremos hacer como hizo María, por eso, señor, no podemos dejarte oculto; queremos mostrarte al mundo:

Ahora, a cada frase, se va quitando una caja que tapan la imagen del Niño Jesús

Cuando apartamos de nosotros la violencia y dejamos de reñir y enfrentarnos con los demás y buscamos la Paz y la reconciliación entre todos, conseguimos que para todos sea Navidad.

Cuando apartamos de nosotros el egoísmo y compartimos lo que tenemos con los demás, la Navidad brilla un poco más.

Cuando dejamos de marginar a los que no son como nosotros y luchamos para que a todas las personas se les respeten sus derechos, la Luz de Cristo brilla un poco más.

Cuando dejamos de poner tristes a los que nos rodean y ponemos nuestro empeño en hacer felices a los demás, nos topamos de lleno con la Navidad.

Cuando no vivimos de espaldas a ti, y sabemos descubrirte en medio de nuestras vidas y de nuestra sociedad, el anuncio del ángel toca nuestros corazones.

Cuando no nos creamos enemigos y somos amigos de todos, nuestro corazón es el mejor pesebre para ti.

Cuando abandonamos nuestra falta de fe y queremos hacerte presente en nuestras vidas, podemos celebrar la Navidad.

Una alumna retira uno de los sillares del muro que me impide ver a Jesús

Y sobre todo es Navidad cuando reconocemos que Dios es nuestro Padre y todos juntos rezamos diciendo: Padre Nuestro…

Si quitamos todos los sillares aparece Jesús