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Folleto VIII centenario de S. Antonio de Padua

San Antonio vivió el estudio con una pasión que lo acompañó durante toda su vida franciscana. Usó todos los instrumentos científicos de entonces para profundizar el conocimiento de la verdad evangélica y hacer más comprensible su anuncio.

(Mensaje del Papa Juan Pablo 11 con ocasión del VIII Centenario del nacimiento de S. Antonio)

Antonio, hombre evangélico. VIII centenario de San Antonio de Padua

Presentación. P. Antonio Barceló
Antonio, estudioso y santo.- P. Superior provincial
El Papa y san Antonio.- Fr. Ángel Martín
San Antonio y nuestro Colegio.
El franciscanismo de San Antonio. Fr. Ángel Martín

Los alumnos de COU escriben sobre S. Antonio:

San Antonio de Padua.- Ana Sebastián y Amparo Carpena
¿Quién era San Antonio de Padua?.- Silvia Gallego
La vitalidad de San Antonio.- Chelo Palacios
Un interrogante sobre la perfección y la santidad, hoy.- Yaiza Aznar Artiles y Elena Albelda Gimeno
Faro que conduce al puerto seguro.- Beatriz Pradillos Díes
San Antonio, hombre evangélico.- Rafael Lillo
Influencia de San Antonio en los no creyentes.- Esteban Rabasa
El amor de un hombre, un amor santo.- Verushka Ribera Gomis

Historia de San Antonio en cómic. El folleto se completa con una Historia de San Antonio de Padua elaborada en cómic por Juan Carlos Ventura Martínez, antiguo alumno del colegio, que desgraciadamente no podemos incluir debido a su tamaño: ocupa 35 páginas. No obstante incluimos una pequeña muestra.

Foto de los alumnos de COU.

PRESENTACIÓN

Celebramos el VIII Centenario del Nacimiento de san Antonio y no queremos dejar pasar por alto esta oportunidad de reflexión sobre su persona, y resaltar la fuerza de su espíritu, que impregna con aureola de hombre y santo, nuestra labor educativa.

Este acontecimiento nos permite recordar los setenta año: bajo su advocación, como protector titular de éste Centro.

Ya antes los franciscanos desde 1602, venían irradiando, con su presencia en Carcaixent y comarca, su influencia de Paz y Bien. Y, al tiempo, esto nos ha inducido a organizar un pequeño homenaje a nuestro Santo para revivir la esencia de nuestras raíces.

Presento a Antonio como hombre, porque en sus principios tuvo la tentación de ser misionero, según su voluntad e inclinación natural, pero los designios de Dios son diferentes a los de los hombre y por eso su tentativa de ir entre infieles se vio frustra da, al caer enfermo, y en vez de regresar a Portugal, la embarcación fue a parar a Italia: Es bueno y conveniente ilusionarnos proyectamos hacia el futuro. Así procedemos normalmente lo: hombres, Pero. ¡cuán diferentes son los proyectos, divinos!

El Santo se forja en la contrariedad, en la oposición; a pesar de la dificultad o apariencia de imposibilidad, se deja llevar y conducir por ese algo divino que hay en las personas y en las cosas, y que nos resistimos a creer. San Antonio se buscó a sí mismo, trabajó y profundizó en la Escritura, la dominó a la perfección, pero no se dio a conocer hasta que el superior le mandó por obediencia salvar una situación crítica, cuando había que intervenir cara honrar y festejarla ordenación de unos neosacerdotes. Allí se reveló el Santo en toda su potencialidad. Desconocido, había atendido a los pobres en la portería del convento, fregaba, barría, atendía" a los enfermos. Ahora, ya en manos de la Providencia, será incansable predicador contra los herejes, las gentes acudirán en tropel a escucharle, los poderosos encontrarán en él al conciliador, los mismos religiosos emularán su humildad y sabiduría.

A nosotros cumple ahora estudiar y analizar su vida, e intentar luego seguir su ejemplo.

Os ofrecemos unos datos biográficos que son fruto del esfuerzo y colaboración de unos compañeros vuestros. Ellos han considerado la vida y obra de san Antonio de Padua y ahora os ofrecemos un instrumento de trabajo para que nos aproximemos a su figura y proyectemos sobre nosotros la imagen del hombre seguro y firme, entusiasta y optimista. Importa que en último termino seamos lo suficientemente humildes y sinceros como para descubrir y reconocer que, si somos algo, es porque Dios lo quiere, porque somos necesarios para servir y entregar a los demás nuestros dones, nuestras debilidades incluso, y la grandeza del espíritu que mora en nosotros, para traducirla en actitud de disponibilidad, servicio y amor.

Fr. Antonio Barceló Hernández
Director del Colegio.