|
|
![]() |
||||||||||||||||
|
45119 |
Fiesta de la Inmaculada ConcepciónBondadosa Madre de la VerdadFr. Ángel Martín, ofm Es Espíritu de Dios, Luz de la Verdad, se hizo carne en las vísceras de María Virgen. La Madre de Dios dio luz a la luz. Nadie como ella estuvo tan próxima a las certezas con que Dios esclarece la lucidez mental que hace del hombre un ser privilegiado. Sin esquemas académicos que sistematizan teologías, llanamente, su conocimiento de Dios no pudo ser más entrañable, directo, experimental incluso, porque si la Verdad se había hecho Palabra en su propia sangre, convivió luego con ella en el núcleo familiar, centrado por el mismo Dios, afiliado a su carne, y la Virgen misma. Bondad y verdad, en María se llevan muy poco, por eso mismo, Madre de la Bondad al fin. Sólo en un corazón avezado al bien hacer de la virtud, hubiera Dios establecida el postigo por el que asomarse al mundo. La última encíclica, Veritatis splendor, que Juan Pablo II acaba de encomendar a sus obispos, tiene en su mismo centro, precisamente, esa preocupación por la verdad y por el comportamiento que esa verdad debe iluminar, en un momento tan crucial como el presente de tergiversaciones de toda índole y desmadre o despreocupación moral. En esa misma línea de mixtificación, se le tilda al Papa de extremista en esquema de moralidad, pero pocos hablan de la radicalidad de los excesos a los que la rectitud ha de oponerse con la misma gravedad, con la misma urgencia inevitable, si hemos de creer en la eficacia de los remedios. El equilibrio de la firmeza en la verdad es el único antídoto capaz de poner bridas a la depravación y al desorden. La disolución de las costumbres se apoya en la tríada desestabilizadora del tener, el placer y el poder. Desde ella ese desequilibran economías, se degradan comportamientos y patetiza la deshumanización social, hasta los extremos de la guerra incomprensible y sanguinaria, que nadie sabe o no quiere detener, el paro generalizado que hunde en la precariedad los recursos del justo reparto, y la huida desorientada de emigrantes que de quienes nadie se compromete a hacerse cargo, porque la crisis atoniza buenas voluntades y encona egoísmos particulares, al que suelen acogerse la inestabilidad e incertidumbre de futuro. Hasta nosotros llegan hoy voces de auxilio, desde el desamparo, de emigrantes desatendidos que reclaman unos puñados de trigo y calor humano. Concuso literario y artísticoCursos 1º a 3º Primaria"Huida a Egipto", Mt 2,14.- Cursos 4º a 8º Primaria y EGB
Curso 1º y 2º BUP
Cursos 3º BUP y COU
Premios de los concursos de dibujo y redacción
|
||||||||||||||||