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¿Está oscuro el horizonte?Las predicciones más pesimistas sobre el futuro de la enseñanza privada anticipan que el horizonte no se vislumbra nada claro. Es lógico que uno se pregunte de inmediato si es que los colegios privados no tienen sentido hoy. Sea cual fuere el sentido que adquiera nuestro futuro, la cuestión que debemos plantearnos no es otra. Y como el tema es grave, bien me parece que conviene autorizar en lo posible la respuesta. Monseñor Eduardo Pironio, prefecto de la Sagrada Congregación de Religiosos e Institutos Seculares, ha puntualizado a este respecto, en el boletín de la FERE las dimensiones que la enseñanza debe cobrar en manos de religiosos. «La Iglesia está comprometida con la Historia -dice- a salvar íntegramente al hombre y al hombre de hoy, con todas sus manifestaciones concretas, en todas sus exigencias y expectativas. Hay exigencias evangélicas que van siendo más fuertemente subrayadas en un momento o en otro. Siempre es invariablemente el mismo Evangelio, el mismo Cristo. Pero habrá, ciertamente, según los tiempos, exigencias más fuertes de silencio, de contemplación, de cruz, de pobreza, de donación, de servicio. En este proceso de renovación y de cambio que viven el mundo y la Iglesia, se ubican los colegios». Hecho este preámbulo, monseñor pasa a analizar la función educativa en este contexto. Si el mundo cambia, los colegios han de adecuar los medios para ponerse a la altura adecuada. En este contexto de un mundo en cambio, de una Iglesia renovada por el Espíritu, nos preguntamos todavía qué sentido tiene un colegio católico. Y afirma rotundamente luego: «Tienen más sentido que nunca, con tal que verdaderamente los colegios sean auténtica expresión de los fundamentales valores evangélicos». Monseñor hace observar que la enseñanza privada ha de reunir características propias si quiere realmente decir algo en el mundo en que estamos. «Porque en un mundo pluralista hay, sin embargo, valores fundamentales en los cuales todos coinciden y tienen una raíz fuertemente evangélica. También en un mundo secularizado tienen sentido nuestras expresiones de Dios. Con tal que presentemos a un Dios cercano, íntimo al hombre, un Dios insertado en la historia, no lejano, no extraño a los acontecimientos del hombre. El Dios que los hombres rechazan es el Dios que no se interesa por la historia. Pero a nuestros jóvenes les interesa la cercanía de Dios, que en Cristo se ha comprometido para salvarnos». Concurso «Campaña contra el hambre»La Delegación Diocesana de la Campaña contra el Hambre, de Valencia, organizó un concurso artístico-literario a propósito de la misma, en el que participaron nuestros alumnos de la segunda etapa de E. 6. B., consiguiendo un trofeo para uno de los grupos de 8°. A, más otro colectivo para el Colegio San Antonio. Presupuesto nacional para la enseñanzaEl presupuesto del Estado para enseñanza en 1977 asciende a la cantidad de 169.000 millones de pesetas, cantidad sensiblemente superior a la del año anterior, con un incremento del 17'5 por 100. La cifra, con todo, no resuelve el amplio problema económico que la enseñanza en España tiene planteado. Sobre todo es notoriamente insuficiente si se deducen del capital propuesto la parte correspondiente a sueldos de funcionarios, entre otras partidas. El Ministerio de Educación y Ciencia cuenta con la nada despreciable cifra de 200 mil funcionarios, que absorben 107.000 millones del capital disponible. Nos es grato destacar que 13.000 millones se destinarán a construcción de nuevos centros y mantenimiento de los actualmente existentes. La cantidad deducida para atender a los centros privados, no superó los 2.000 millones de pesetas. Enciclopedias para estudianteLas técnicas de consumo no respetan fronteras con tal de conseguir el ideal consumista : hacer consumir con agrado, vender lo invendible con la aprobación del comprador. Todo queda supeditado a este supremo fin, sin que importen obtáculos, pese a quien pese. La habilidad comercial del consumismo es tal, hasta tal punto se han desarrollado las técnicas de insinuación y captación, de tal modo se recurre a ciencias auxiliares, incluso, para perfeccionar estratagemas, que la acción organizada ha llegado a límites de estrategia perfectamente planificada y su rendimiento es total. Prospecciones de futuro, catas en la opinión pública, estudio de mercados, gráficos de ventas y beneficios, estudio del comportamiento psicológico del presunto comprador, estadísticas de todo tipo, etc., todo es poco para la conquista de la voluntad del consumidor enajenado. Si los nuevos imperativos del comportamiento público sitúan en un primer plano el hecho ineludible de la juventud, mil productos se alzarán como portadores, símbolos y expresión del ideal del joven, halagando sus gustos, sus tendencias naturales, sus proyectos sociales, para que en definitiva el propio joven, sin sentirlo, se convierta en comprador inconsciente de lo que se le ha hecho estimar «como suyo». Si nuevas metodologías de enseñanza establecen la oportunidad del libro de consulta como auxiliar provechoso del estudio, enciclopedias de toda índole inundarán los escaparates y las pantallas de televisión anunciándose como eficacísimas para optar a un porvenir seguro o una calificación óptima. No hay mal que para bien no venga. La avalancha de enciclopedias para estudiantes, obligarán y obligan ya a una competencia entre editores para mejorar el producto, no siempre óptimo, aunque sí agradable, y siempre caro. Una enciclopedia de varios volúmenes, adquirida en fascículos a 50 pesetas cuaderno, supone a la larga un gasto cuantioso que no alcanzarían nunca los volúmenes en cuestión. La facilidad de aplazar el gasto total en pequeñas cuotas, no contabilizables de hecho, facilita al editor amplísimas ediciones que, por ello mismo, deberían abaratarse en la misma proporción. Pero, no importa : el consumidor es sufrido y la propaganda, terca y perseverante, allana el camino para la fácil venta, tentadoramente dispuesta a fin de suscitar curiosidad si no interés. Al final, son enciclopedias para ser hojeadas, para distraerse (lo que no está mal); rara vez para ser consultadas.
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