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Bernardo Montagud,
nuevo doctor en Historia

Calificación de sobresaliente es la obtenida por la tesis doctoral con que don Bernardo Montagud accede al doctorado en Historia.

No nos ha sorprendido el éxito. Hemos ido siguiendo el paciente trabajo de investigación que sobre la obra pictórica de Segrelles ha realizado el nuevo doctor. El material recogido, por abundante, es prácticamente exhaustivo ; el esfuerzo máximo lo ha constituido luego darle cabal estructura y saber ofrecer una interpretación crítica certera del popular pintor albaidense. Resultaba un tanto extraño que sobre un pintor que aún está en el recuerdo de todos los valencianos, nadie se hubiera resuelto a presentar un estudio serio y acabado ; lo más se iba en artículos sin ambición. Don Bernardo Montagud ha sabido ser oportuno en enfrentarse a un tema de tanto interés en un momento en que, desaparecido el pintor, hubieran ido desapareciendo muchos de los testimonios vivos sobre el mismo. Es la suya una aportación a la cultura valenciana digna de encomio. La preciada calificación alcanzada habla bien del éxito obtenido. Conste aquí nuestra felicitación más cordial.

Grata visita

El P. Lamberto Ivancic ha tenido a bien girarnos su amable visita, tanto tiempo esperada. Largo viaje el suyo, desde Australia. Fue una grata sorpresa verle de pronto otra vez entre nosotros y convivir de nuevo juntos. Lástima que sus compromisos pastorales no le permitan desarrollar su apostolado entre sus amigos de aquí. Intentos no han faltado.

Contribución personal

El mundo será siempre lo que nosotros, todos o en mayoría, queramos que sea. Con frecuencia nos lamentamos de que es así o de otra cualquier manera. Y no advertimos que al calificar lo que nos rodea nos instalamos como al margen de todo y señalamos a los demás. El mundo somos nosotros todos; y nuestra responsabilidad en el cariz que ofrezca a unos o a otros es insoslayable. Lo positivo no es delatar desde lejos, sino contribuir de algún modo a mejorarlo mejorándonos nosotros mismos al propio tiempo. Es más: en la medida que los demás adviertan nuestra contribución a la mejora total; nuestro testimonio contribuirá también a inducirles a ensayar el camino seguido por nosotros. El Evangelio siempre actual, siempre en vigor, lo dice con cegadora claridad : «Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas y glorifiquen a vuestro Padre celestial».

El «Quijote» subversivo

Con este título comentaba José Luis Aguirre en «Las Provincias» del 24 de noviembre una noticia que a más de uno debió causar estupor. A él no.

«Acabo de leer en un periódico una noticia que me llena de satisfacción. Y hay que confesar que los periódicos pocas veces nos llenan de satisfacción. Es una medida cultural de alto alcance y cuyo ejemplo debiera ser imitado con rapidez, so pena de que algo muy importante para la cultura desaparezca definitivamente. El Gobierno chileno ha prohibido la lectura en las escuelas de dos libros que creo bastante importantes "El Quijote" y el "Poema del Mío Cid". La nota periodística de agencia no especifica los motivos de la prohibición, lo cual no quita importancia y trascendencia a la noticia. Los fines que persigue el Gobierno chileno, aunque tampoco los especifica la nota, están claros. Al menos, para mí conseguir que dos clásicos arrumbados, ¡al fin se lean! Los hispanoparlantes y aun las gentes de cualquier idioma, porque los libros pertenecen a la Humanidad, estamos de enhorabuena. ¡El Quijote y Don Rodrigo, frutas prohibidas ! Ahí es nada. Imagino que los libreros chilenos, los editores, incluso los contrabandistas, los traficantes de drogas, estarán ya planeando sus negocios. Sus matutes de libros. No hay mejor forma de conseguir que unos ciudadanos hagan algo, que prohibiéndolo o destacando el peligro que de su acción subversiva pueda seguirse. Los hombres somos así.»

Realmente, la noticia de que «Mío Cid» y «El Quijote» queden prohibidos es algo que difícilmente pueda digerirse. Que queden prohibidos por un Gobierno de habla hispana causa risa. Son noticias que no merecen otro comentario que el humorístico. Parece ser, sin embargo, que hubo algún malentendido al difundirse la noticia.