77570

Caligrafía defectuosa

Extractamos de la revista «Surgam» lo que sigue: «Al presente no se insiste en nuestras escuelas en lo referente a la "perfección" de la letra. En otras épocas sabemos con cuánta dedicación se ocupaban los maestros en que todos los niños adquirieran una letra regular, lo que entonces se consideraba una "hermosa caligrafía". Pero la educación actual da más lugar a la espontaneidad de los niños y respeta la expresión personal de cada uno, que también se traduce en la letra. Desde luego, se mantiene la exigencia mínima de que la escritura resulte legible.»

La edad del niño y su situación más íntima pueden también dar alguna explicación al problema de su caligrafía. Si a la edad de siete años los trastornos de su letra no sufren mejoría, cabe pensar en algún otro problema más íntimo que obtiene en lo desarrapado de su letra expresión y desahogo. La confusión y tensión íntimas provocadas por una situación difícil, momentánea o perdurable, suele traducirse en despreocupaciones externas, más o menos notables, entre las que cuenta la escritura.

Padres y profesores debemos observar los modos de expresión en que va cristalizando el carácter de los niños para comprenderles mejor siempre, para estar siempre lo más cerca posible de sus necesidades y para ayudarles con eficiencia cuando fuere preciso.

Sin problemas de enseñanza en Holanda

Hoy, que tanto se escribe y habla, por fortuna, sobre los problemas de la enseñanza, es alentador recordar que países como Holanda, partiendo de una legislación que ni siquiera es reciente, ha logrado resolver satisfactoriamente los suyos. Esto demuestra a las claras que la constancia en la consecución firme de unas metas tarde o temprano conduce al éxito. Los ejemplos de quienes nos han precedido en logros que aún son proyectos para nosotros, lejos de amilananos, deben acuciarnos a alentar más y más nuestras esperanzas.

En el número de «Educadores», revista española de la Federación de Religiosos de Enseñanza, dice así:

«En Holanda se puede decir que el problema escolar no existe. Se ha llegado ya al ideal de la justicia escolar. La enseñanza privada, no estatal, prestaba sus servicios al 70 por 100 de los estudiantes en el curso 1965-66.

»A esta situación se ha llegado por la aplicación del artículo 208 de la Constitución de 1917 en que se reconoce el derecho de los padres a elegir el centro de su preferencia y la igualdad de todos los centros ante la Ley.

»En la práctica el Estado, con el dinero de los ciudadanos, que él administra, subvenciona el 100 por 100 de todos los gastos no sólo de sostenimiento, sino aún los de "construcción": compra de solares, edificación de pabellones, etc., de todos los centros no estatales, desde las Escuelas Maternales hasta las Universidades exclusive. Los centros no cobran nada y los padres, cualquiera que sea su posición económica, son verdadera y efectivamente libres para elegir el centro que prefieran.

»Esto es posible gracias a la conciencia que los padres han tenido de sus derechos, a su tesón en defenderlos y a que, como consecuencia, el Estado destina, este año para los 12 millones y medio de holandeses, 5.101 millones de florines, el 25 por 100 del presupuesto general del Estado, que traducidos a nuestra moneda son 91.616 millones de pesetas. De este presupuesto cerca del 70 por 100 va a los centros no estatales.»

Reforma universitaria

El Rector de la Universidad de Madrid profesor don José Botella Llusiá ha anunciado en diversas ocasiones el propósito de que el próximo curso universi= tario estrene nueva estructura.

Se pretende atender a las demandas justas de los universitarios, tantas veces presentadas por medios que la nación repudia, encauzadas ahora a través de nuevas asociaciones estudiantiles.

El Rector subraya la importancia que tendrá la tan esperada reforma, lo que muestra la gran esperanza de que su eficacia sea cumplida. Se trata, nada más y nada menos, que de salvar a la Universidad española.

El cine en los colegios

«Se escribe mucho sobre el tema. Afortunadamente. ¿Cuándo veremos el fruto de tantas palabras y de tanta tinta? La inclusión del cine como asignatura en el Bachillerato no es cosa de estos últimos días. Porque es urgente la necesidad de enseñar "leer" cine.»

Así se expresa un especialista en estética cinematográfica que abordaba el tema con inqietud y valentía recientemente. Y añadía no sin cierta vehemencia «Hay que romper con lo que podríamos llamar el analfabetismo cinematográfico.»

Se suele ya escribir que el cine, como asignatura, bien podría sustituir con ventaja a otras que llenan alongadamente nuestros cuestionarios oficiales y que no ofrecen la menor garantía de utilidad práctica posterior en la vida. Tal vez exista su pizca de exageración en actitudes que, por muy ahincadas, vienen a resultar al fin un tanto extremas. Pero sí. Conviene dar más atención al cine en nuestros colegios, aunque no sea quizá necesario instituir una asignatura independiente de otras que muy bien podrían englobarla. Bastaría con que se le diera más atención, como uno de los medios expresivos más modernos. La literatura, en que apenas se insinúa hoy, podría muy bien apadrinar al neófito.

Nuestro Colegio quiere en un futuro próximo servirse del cine como un medio más de cultivo intelectual de nuestros jóvenes. Contamos ya con un proyector de 16 milimetros, de marca garantizada. Una adecuáda programación será el comienzo de la puesta en marcha de tan útil medio de actividad formativa.