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¿Nueva estructuración del «Preu»?

A juzgar por unas declaraciones aún recientes del actual Rector de la Universidad de Madrid, parece ser que se camina hacia una nueva estructuración del «Preu».

El propósito sería reunificar ambas ramas del mismo simplificando cometidos y procedimientos, al tiempo que se pretende regular su estructura al punto de que no se convierta en un «curso más», sino más bien -como fue su finalidad al establecerlo- en un curso de tránsito para formar al estudiante en orden a darle una aptitud para la Universidad.

En más de una ocasión hemos explicado en estas mismas páginas cuál fue el propósito ministerial al crear el «?reu» y señalábamos el peligro en que, al parecer, se viene recayendo.

Traemos a colación las opiniones de don Isidro Martín porque corroboran lo que con anterioridad a estas fechas hemos dejado anotado en la revista que el Colegio publica.

Las becas y sus problemas

Es de todo punto loable la política seguida por el Estado español, en materia docente, de distribuir becas de estudio entre aquellos españoles que no puedan costeárselas por sí mismos.

El afán de dar la máxima efectividad posible al conjunto de becas destinadas a este fin creó ciertas limitaciones a sus usufructuarios, al extremo de que al estudiante que no logra una calificación notable se le retira al punto el beneficio de la beca.

El fin perseguido es a todas luces encomiable, pero no a todos satisface el rigor de la medida adoptada.

A este respecto es necesario traer aquí las recientes declaraciones del actual Rector de la Universidad de Madrid Prof. D. Isidro Martín, que la prensa española ha diseminado a todo lo largo y lo ancho del país. Dice así:

«Va contra toda justicia social que el estudiante becario pierda la beca cuando obtiene una baja puntuación académica, mientras continúa indefinidamente en la Universidad el estudiante que, por poder pagarse sus estudios, se permite el lujo de no presentarse a examen o que le suspendan indefinidamente.»

Nosotros no entramos ni salimos, pero creemos interesantes y dignas de meditación las palabras del ilustre catedrático.

Sobre los exámenes

Nunca hasta ahora se haba consumido tanta tinta sobre temas docentes, y ello es de alabar porque muestra a las claras la preocupación que existe por dar eficacia y humanidad a los estudios.

Entre los temas que más inquietan a la moderna pedagogía cuenta, dentro y fuera de nuestro país, el de los exámenes.

La mayoría de cuantos se enfrentan a este problema convienen en que las actuales técnicas para calificar al alumno son inadecuadas.

Importa por esto destacar la noticia, recientemente incluida entre su información, que han traído y llevado los diarios españoles:

«Ministros y funcionarios de educación de 21 países europeos han participado en la conferencia de dos días de duración, celebrada en esta capital, y al final de la cual han sido condenados los exámenes como "inadecuados e ineficientes".

»En un comunicado facilitado por los delegados se recomienda sustituir los exámenes por técnicas nuevas, tales como clasificaciones basadas sobre resultados totales del progreso obtenido durante determinado período de tiempo.

»Se dijo que la imposición de los exámenes tradicionales sobre el siempre creciente número de niños en edad escolar desorganiza el año escolar y somete a los alumnos a pruebas que no siempre son objetivas y completas.

»Asistieron a la conferencia representantes de los países del Consejo de Europa, de España, de la Ciudad del Vaticano y de Finlandia.» (Efe-Reuter.)

Más puestos escolares

El profesor Lora Tamayo, en su informe presentado al Consejo de Ministros, hacía saber la marcha ascendente en la promoción de puestos escolares experimentada durante el Primer Plan de Desarrollo.

Valgan cifras: puestos de estudio para cursar en centros oficiales, 105.320; en trámite, también para dichos centros, 73.140; expedientes en ramitación para la enseñanza no oficial, 67.000.

El total, por tanto, de puestos nuevos a cubrir en este último año del 'rimer Plan de Desarrollo se eleva a la no despreciable cifra de 245.460 puestos escolares.

Estos datos son esperanzadores, no tanto por lo que suman cuanto por o que prometen, que, en consecuencia, debetser mucho más.

Sistema revolucionario en Chile ara la reválida final

En el complejo de pruebas y ensayos por mejorar las técnicas pedagógicas en el mundo, Chile no quiere quedarse rezagada.

De muy revolucionario se ha calificado el intento chileno por sustituir las actuales pruebas finales de calificación en el Bachillerato por otras más eficientes y al día.

El fin perseguido es loable: no calificar al alumno desde sus posibilidades memorísticas, sino, por el contrario, desde el vértice más práctico su capacidad y rendimiento efectivo.

El examen consta de dos partes: en una se evalúa la habilidad verbal del estudiante, que ha de demostrar su compresión del idioma; en la otra su habilidad numérica, desde el grado en que el postulante es capaz de comprender, razonar y aplicar los símbolos matemáticos.

La calificación definitiva la dará luego una máquina electrónica que corrige y sanciona los exámenes mediante computaciones. ¡Ahí es nada!


Desaparecen en Francia las pruebas de septiembre

El profesorado francés estima que los exámenes finales de curso deben cobrar un grado mayor de calificación definitiva.

Con este objeto se trata de que tales calificaciones se rijan por la media obtenida en otros tantos exámenes trimestrales. La puntuación así obtenida es inamovible, al punto de que quedan eliminados los exámenes de septiembre. El alumno que no alcanza la elemental notabilidad en junio repite curso sin paliativo alguno.

España exporta "Bachillerato radiofónico"

La cuantía de niños que acompañan a sus padres en emigración a otros países plantea el problema de su educación en medios de cultura españoles.

El Ministerio de Educación y Ciencia no se ha desentendido ante esta incógnita. Profesores especialistas han sido desplazados a los núcleos europeos más necesitados, donde complementan la enseñanza elemental con cintas magnetofónicas en que están grabadas las lecciones de las asignaturas correspondientes a nuestro Bachillerato y que no son otras que las que, con tan buen resultado, se vienen empleando en los cursos radiofónicos en España.

Los peligros de corregir

Educar es conducir por caminos de rectitud, y la rectitud no se alcanza sino con oportunas y eficaces indicaciones. Corregir es, pues, necesario.

Es fácil corregir; en cambio, corregir bien es muy difícil arte. Una corrección airada, por ejemplo, o desproporcionada no conduce, deseduca.

Si hiciéramos conciencia de la responsabilidad que recae sobre el resultado a que puedan conducir nuestras correcciones, bien merecería la pena organizar cursillos de corrección perfecta, sobre todo para padres de familia, ya que en el hogar es donde más y peor se prodiga la corrección.

Con muy modesto propósito hemos pensado que muy bien podría codificarse un decálogo de la perfecta corrección, y nosotros valoraríamos la categoría de las normas incluidas en este orden:

    1. La corrección debe ser cariñosa.
    2. El correctivo no conviene sea nunca desproporcionado.
    3. La corrección frecuente pierde en eficacia.
    4. La corrección requiere un momento de aplicación oportuno.
    5. Sin paciencia y dominio de sí no es apto para corregir con autoridad.
    6. La corrección debe ser breve; nunca enfadosa.
    7. Debe la corrección ser alentadora, para no hacer creer al niño que es malo.
    8. Quien corrige no debe traslucir en sus palabras desconfianza en la corrección del niño.
    9. Evítense las reprensiones expresadas con imperativos negativos : «¡No hay que hacer esto o aquello!»
    10. Las correcciones no deben tampoco espaciarse tanto que se caiga en una excesiva indulgencia.