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CESTA y PUNTOS, el deporte del saber

EL CAMPEÓN ELIMINADO
Por J. LOPEZ ABAD

Han continuado celebrándose los encuentros de dieciseisavos de final de «Cesta y puntos», en los que se pone de manifiesto el interés de los espectadores, la constante superación de los equipos, la clasificación casi masiva de los veteranos, la eliminación de los conjuntos femeninos y, sobre todo, la derrota de los campeones del año anterior.

Santa María de Orense debió desestimar en principio la valía del Colegio de la Sagrada Familia, de Cartagena, y los murcianos dieron la campanada al derrotar a los favoritos -entre ellos se contaban-, pues su línea delantera tenia la misma valía del año anterior, al estar formada por el fenomenal y popular Velasco y el pivote Fontán, que el año anterior les ganó la final.

Pues bien, Orense, creemos, equivocó la táctica: jugó alegremente y cometió excesivas personales que quedaron sin contestación. Frente a ellos los cartageneros, sin jugar un gran encuentro, aguantaron muy bien, lucharon con fe, les rodaron bien algunas cosas y vencieron en emocionante pugna por cuatro puntos de diferencia que apeaban de la competición a los flamantes campeones. A Velasco le encontramos fuera de forma, quizá cansado, y Pérez Fontán no hizo olvidar en ningún momento a Cobo. En fin, que la historia se repite: al primer partido de campeones, derrota; como les sucedió a leoneses y santanderinos años atrás. Por Cartagena, muy bien sus dos delanteros imponiéndose a la «fama» de sus contrarios.

El equipo vallisoletano de La Inmaculada consiguió una abultada victoria. Fue un auténtico y tranquilo paseo triunfal, que le ha colocado entre los máximos favoritos del torneo y, además, a la cabeza de las clasificaciones de los trofeos SALVAT para la combatividad y el individual de los pivotes.

El conjunto de N. S. Carmen, de Villafranca de los Barros (Badajoz), se derrumbó a partir de la tercera pregunta por unos desatados nervios, como suele ocurrir en los equipos femeninos; al primer fallo se vienen abajo. En su honor digamos que con 86-20 en contra, al comienzo de la segunda parte, se rehicieron y actuaron bien en el último periodo, aunque dejaron de lanzarse tres personales que podían haber aumentado el tanteo en contra. La Inmaculada demostró ser un potente cuadro, dando gran sensación todo el equipo. Los delanteros se anotaron 11 cestas; la defensa, la única que les llegó, y el pivote, extraordinario, con cuatro rebotes a placer que le llegaron de campo contrario. Y en la misma línea los suplentes. Buen equipo.

Tres jugadas fueron las causas principales para la victoria del Claret, de Las Palmas, frente al Instituto de Granada. Los insulares se presentaron muy entonados tratando de revalorizar su título de subcampeones cuando menos. Pero, frente a ellos, los granadinos a punto estuvieron de conseguir romper los deseos de los canarios con un gran encuentro.

Sólo cuatro puntos mantuvieron la incertidumbre durante mucho tiempo; cuatro puntos que se les escaparon por los pelos a los delanteros andaluces y que un defensa -Núñez- atajó rapidísimamente. La delantera granadina contestaba con endiablada rapidez, y sus contrarios con la táctica que tan buenos resultados les ha dado siempre: la tranquilidad. En la segunda parte, el fallo total en una pregunta de matemáticas, muy fácil, aumentó la cuenta del Claret a 14 puntos, pero inmediatamente perdieron los suplentes cinco puntos, al quedarse uno de ellos con unas pinzas en la mano en la prueba de identificación de palancas. Fueron décimas de indecisión, pero les costó no puntuar. Otra vez la diferencia reducida a nueve puntos, que se mantuvo hasta la última pregunta. Y ahí estuvo la emoción: faltando una pregunta el marcador señalaba 116-115 a favor del Instituto. Era imprescindible que Claret puntuase en la última respuesta si deseaba llevarse el encuentro. En medio de un expectante silencio, y después de dos o tres segundos de angustia para sus seguidores, Roselló encestó desde la delantera.

Encuentro de gran calidad, muy bien jugado por ambos bandos: los granadinos no se dieron por vencidos, y con otro equipo un poco más débil hubieran conseguido una bonita victoria: Daza y Salobreña, junta con Núñez y los suplentes, hicieran un gran encuentro. Los canarios, como siempre, bien. Es uno de los equipos que mejor se desenvuelve en el programa y que juega con más cabeza y reflexión, aunque unas simples pinzas de Molar pudieron darle un disgusto.

El cheque entre los equipos valencianos del Sagrado Corazón y San Antonio de Padua, de Carcagente, resultó fácil para estos últimos, veteranos de la competición, frente a un debutante nervioso y sin garra. Dos de las tres preguntas que se les lanzaron fueron rebotadas fácilmente par el pivote de Carcagente. 32 puntos de diferencia hablan claramente de los aciertos y fallos.

Siete días después vimos otro equipo valenciano, esta vez femenino, que aun perdiendo dejó un grato recuerdo. Su encuentro con los madrileños de N, S. Fátima resultó bonito de verdad. El marcador tuvo muchas alternativas y las muchachas del Colegio Loreto jamás se rindieron; incluso en la novena pregunta, después de haber dado dos veces la vuelta al resultado, ganaban por 17 puntos; pero dos, rebotes consecutivos afortunados del pivote madrileño De Prado dejó el encuentro listo para sentencia. Lástima, porque merecieron mejor suerte si no hubiesen tenido enfrente al siempre potente conjunto de N. S. Fátima, que, a pesar de todo, no está en su mejor momento.

De pésima puede calificarse la actuación de San José, de Avilés, y San Juan Bautista, Salesianos, de Madrid. Fue como un anticipo del Día de los Inocentes. Descentrados, nerviosos, impotentes ante la avalancha de preguntas, los dos conjuntos dieron una pobrísima ¡impresión de juego. Cometieron cerca de veinte personales y el resultado final de 94-88, con tantas faltas, expresa claramente el escaso acierto de los encestadores. Decepcionante partido en el cual pudo ganar cualquiera de los dos. Mucho tiene que apretar este año San José de Avilés si quiere seguir adelante.

Escuelas Pías, de Valencia -vencedor el año pasado del premio de la combatividad- ganó con suficiencia y amplitud a otro equipo femenino, el del Instituto Peñarroya Pueblonuevo, de Córdoba. El interés del partido quedó reducido a ver hasta dónde llegaban los Escolapios, a pesar de los grandes esfuerzos que las jóvenes cordobesas hicieron para que la derrota no fuera muy amplia. Seguridad en los valencianos y entusiasmo en las cordobesas es el resumen de este partido que tuvo sesenta tantos de diferencia...


EL TORNEO VA ASI

DIECISEISAVOS

San José (León) - Purísima Concepción (Cartagena)
120-115
COPEN de Ronda (Málaga) - Instituto M. Santillana (Torrelavega)
113-128
Escuelas Pías (Castellón) - Centro Cultural Vallisoletano
114-115
E. Pías Santa Ana (Mataró) - Institución Jamer (Madrid)
106-120
La Inmaculada (Valladolid) - N. S. Carmen (Villafranca de los Barros)
152-69
Instituto P. Suárez (Granada) - Claret (Las Palmas)
116-125
Sagrado Corazón (Valencia) - San Antonio Padua (Carcagente)
95-127
N. S. Fátima (Madrid) - Loreto (Valencia)
116-103
Santa María (Orense) - Sagrada Familia (Cartagena)
125-129
San Juan Bautista (Madrid) - San José (Avilés)
88-94
Instituto Peñarroya Pueblonuevo - Escuelas Pías (Valencia)
81-140
Instituto de Ceuta - Mirasierra (Madrid)
86-118