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El más antiguo testimonio escrito del hallazgoData de principios del siglo XVII y se debe a Fray Agustín Bello, religioso del Convento de Santa María de Aguas Vivas. He aquí el relato que nos dejó recogiendo la antigua tradición, en el libro de Donaciones, Concordias y Privilegios del Monasterio de Aguas Vivas (Archivo General del Reino. Sección de Conventos, núm. 2986). "Baxo un frondoso y grande olivo, que ay se conserva, dice, la Divina Providencia... ordenó se manifestase esta devotísima imagen de la gran Reina María, a pocos años de la Conquista del Reino. Cuyo felicísimo hallazgo fue como referimos, siguiendo la tradición común». "No haviendo dotado el Rey Dn. Jayme el Convento sino solo con heredades, fue precisso que éste tuviesse quien por su cuenta las trabaxasse para mantenerse. Embiaron uno de sus criados a labrar un pedaso de tierra en quien abía un grande y muy losano olivo con un par de bueyes. Executólo el moço, y al pasar arando por debaxo del olivo, advirtió se detuvieron los bueyes; y aunque procuró con el estímulo prosiguiessen, advirtió que se arrodillaban los dos brutos. Admirado el labrador con la novedad, inquirió qué podía ser la causa y halló alograda imagen que la reja del arado la avío descubierto, aviéndola tocado en la naris, cuya señal ay se manifiesta. Alegre el moço por aver hallado este preciossissimo tessoro escondido en el campo, se vino corriendo al Convento a dar noticia a los religiosos de la preciosa margarita que avía encontrado. No es decible el regosijo y contento que recibieron sus devotos coraçones al oir la nueva del hallasgo tan felís. Fueron todos en processión, y después de averla adorado con mucha devoción y reverencia, la tomaron en brasos, y la llevaron al Convento, más entre lógrimas de contento que entre cantares suaves. Llegados al Convento, colocaron la bendita imagen sobre el ara del altar, y en assimiento de gracias del favor tan singular que el cielo les avía hecho, cantaron el Te Deum laudamus, y acabado, procuraron del todo limpiarla del polvo que la empañaba, por aver estado tanto tiempo sepultada bajo tierra. Creció el contento de aquellos religiosos y devotos coraçones al ver la beldad y hermosura de la bendita imagen de aquella gran Reina María, y procuraron colocarla en el altar mayor, para venerarla como especial patrona del Convento, como lo fue y ay día lo es". "Aunque dixe que la reja había descubierto la imagen, fué siguiendo una relación manuscrita que hallé entre los papeles del depósito del Convento, hecha por el P. Lr. Jubilado Fr. Martín Casanova, que todos conocimos y poco tiempo ha que murió. Pero soy de sentir que, al pararse los bueyes de la coyunda, hizo lo que acostumbra todo discreto labrador, que es, cuando encuentra semejantes tropiezos, retirar un poco los animales y con el azadón descubrir el inconveniente, porque si es raíz cortarlo, y sacarlo si es canto, y sacar el estorbo de quaxo. Assí lo hizo nuestro labrador, y a pocos golpes descubrió la bendita imagen, e inmediatamente se arrodillaron los bueyes de la coyunda. Con esto concuerda la inmemorial tradición del Convento, manifiesta con los loores o gozos de que se cantan a María Santísima, en esta su sagrada imagen... Concuerda también lo dicho con la pintura del cuadro que cierra el nicho de la Virgen del Altar mayor que, aunque es moderna, como el altar y la iglesia, es formado según la tradición y las pinturas antiguas de la casa. En él está pintado el azadón el ojo que se hizo para sacar la santa imagen, el labrador que la entrega a los religiosos, los bueyes arrodillados, todo a la sombra del frondoso olivo donde se encontró. Y siendo la tradición de tanta fuerça y valor, como los historiadores saben, no nos podemos apartar de ella cuando nos faltan instrumentos auténticos de aquellos tiempos que nos digan lo contrario". "El año del hallazgo de esta sagrada imagen según el P. M. Jordán, fue el de 1250, el día fue el 16 de Octubre. Por lo cual se celebra ese día fiesta desde tiempo inmemoriable, con octava y mucho concurso, assi de la villa de Carcaxente como de otras partes y lugares." Por la trascripción, V. O. Artículo publicado en la revista DEL COLEGIO nº 12 de oct-dic 1950. Número extraordinario con motivo de la Coronación Canónica y fiestas del centenario de la Virgen de Aguas Vivas.
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