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El Hno Juan Olver es ya un viejo conocido de este Centro. Nació en Carcaixent y estudió en este colegio hasta que entró en la Orden Franciscana. También en Carcaixent fue ordenado obispo para servir al Señor en Requena (selva del Amazonas en Perú)

Siendo superior de los franciscanos en Valencia animó la creación de una ONG que ayudara a la gente de Perú donde trabajan unos misioneros de Valencia. Hoy esa ONG es una gozosa realidad que sigue ayudando a las gentes de la Amazonía peruana. Se llama Hesed Perú y tiene su sede aquí mismo en Carcaixent. Os invitamos a visitar su web para informarse de su trabajo y de sus proyectos. De muchas de sus actividades os hemos dado cuenta también aquí en la web del colegio.

El Hno Juan repartiendo a los niños los juguetes enviados desde España.

Un misionero siempre trae esperanza, alegría, inquietud. Apoyado en mapas, proyecciones, fotografías, nos cuenta cómo vive la realidad de una gente pobre en todos los aspectos.

Comienza por señalar las carencias en lo material: son gente que ganan muy poco dinero y eso cuando logran un trabajo. Pueden comer porque la selva les permite determinados cultivos, tales como arroz, yuca, frutas y los ríos les dan abundante pesca. Pero si no se puede vender los productos no se tiene dinero. La gente no podría comprarse siquiera una aspirina.

Los misioneros, ayudados por algunas ONG's, entre ellas Hesed Perú, Cáritas, Medicos sin Fronteras... han podido visitar a los enfermos, crear un pequeño hospital.

También los misioneros están trabajando en talleres de carpintería y han levantado un ladrillar (hasta ahora todos los ladrillos eran traídos desde largas distancias).

Procuran que los jóvenes estudien con seriedad su escuela primaria y secundaria. Dan clases de refuerzo para que no tengan que repetir cursos...

Pero, sobre todo traen la noticia de Jesucristo muerto y resucitado por nosotros, que nos salva. La gente escucha con gusto el anuncio de nuestra fe. Al igual que aquí encuentra la necesidad de anunciadores de Jesucristo. Porque hay muchos pueblecitos que visitar, niños que bautizar, envermos que cuidar, escuelas en las que enseñar el catecismo.

El aula magna se lleno de alumnos para escuchar al Hno Juan.

Por eso el Hno Juan ha pasado toda la mañana de hoy, 27 de septiembre, hablando a diversos grupos de alumnos para que ellos se pregunten sobre el sentido de sus vidas y si no sería algo estupendo dedicar su vida al anuncio de Cristo.

Los pequeños se sorprenden más al ver las fotos: casas, cultivos, la selva, los niños, las pequeñas capillas. Los mayores parecen estar un poco de vuelta de todo y prestan menos atención, al menos aparentemente. Pero creo que comprenden más que la fe que tienen desde pequeños es un regalo que Dios les ha hecho para que ellos lo repartan a los demás. Y la juventud es una época de generosidad y de entusiasmo. De aquí pueden nacer decisiones que determinen toda una vida.

Creo que la visita del Hno Juan ha sido un buen inicio de la fiesta de San Francisco que vamos a celebrar la próxima semana.


Los alumnos de bachiller, en su asignatura de Lengua, han escrito esta noticia tal como ellos la han vivido, como periodistas sorprendidos antes ese mundo de la cooperación y el desarrollo. Les traemos dos testimonios de ese trabajo de aula y periodismo: de Juan V. Fayos y de Carmina Ruiz.