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Concierto de compositores franciscanos de la Provincia franciscana de Valencia.

Programa:


Primera parte
Coro Stella Maris de Cullera
Vicente Escrivá Monzó, director.

P. Bonaventura Meseguer

Elegi

P. Serafín Gilabert

Kyrie de la misa "Victimae paschalis"

P. Falconara

O sanctissima anima

P. Vicente Pérez-Jorge

Madrigal
Credidi

Luis Blanes

Sacrum convivium

P. Vicente Pérez-Jorge

Ave Maria


Segunda parte
Agrupación Coral Carcaixent
Josep Antoni Martínez i Lerma, director

José Mª Gomar

Morito pititón

P. Vicente Pérez-Jorge

La Barraqueta

José Mª Gomar

El desembre congelat

Luis Blanes Arques

Diera, alma mía

P. Vicente Pérez-Jorge

El tío Pep se'n va a Muro

Luis Blanes Arques

Pepe Tono

Juan José Silvestre, organista

Entre los actos programados por la Comunidad franciscana de Carcaixent, con motivo de los 400 años de presencia franciscana en esta ciudad, se presentó este concierto vocal con obras de músicos franciscanos que han pertenecido a la Provincia franciscana de Valencia, Aragón y Baleares y que, en el fondo, quiere que sirva de recuerdo de aquellos que tanto se preocuparon por incrementar y estimular la música sagrada, como parte integrante de la Liturgia solemne.

Así lo declaraba la circular el M. R. P. Francisco Sirera Pastor en 1890, un pequeño prontuario de normas para solemnizar la celebración de los actos litúrgicos y unificar la música en el régimen interno conventual.

Otro ilustre franciscano que avivó el interés por los conocimientos musicales, imprescindibles para conseguir una gestión digna de las funciones religiosas fue el P. Antonio Guastavino que despertó de forma extraordinaria el entusiasmo por la música para garantizar la santidad y bondad de formas. 

Más tarde, el Provincial, P. Francisco Jordá, decía: "Ordenamos a los superiores locales que se fijen y estudien detenidamente el reciente Motu Proprio de Pío X, sobre la restauración en todas las iglesias de la música religiosa".

El P. Joaquín Abad y el P. Antonio Navarrés fueron los pioneros en aplicar las normas pontificias sobre la música sagrada en la Provincia Franciscana. Y poco a poco, este ambiente positivo por el culto divino fue creciendo hasta el triste paréntesis que provocó la guerra civil, período en que se destruyó todo lo que con tanta paciencia, esfuerzo y trabajo se había logrado: órganos, archivos musicales, libros corales... Después de la contienda, la Provincia franciscana tuvo que retomar nueva savia para retomar el testigo que dejaron los músicos de antes del 36 y restablecer la música religiosa al nivel que aquellos lo habían dejado.

Esto fue relativamente fácil, en líneas generales, porque es el momento en que entra en escena un gran músico, reconocido por todos los maestros de su tiempo, el P. Vicente Pérez-Jorge, que vivió en este convento de Carcagente y, por citar un hecho con cierta relevancia en su momento, dirigió la Misa jubilar cantada por el coro de estudiantes franciscanos que, el 15 de octubre de 1948 --coincidiendo casualmente, con las fiestas patronales de la ciudad--, se celebró en la Iglesia de san Francisco con motivo de las Bodas de Plata del Colegio San Antonio; después de la Misa se organizó la tradicional procesión de la Troballa, donde el citado coro interpretó una Salve y ya no ese pudo celebrar por la tarde la velada musical prevista por el retraso en la llegada de la Madre de Dios de los Desamparados desde Valencia a Carcagente. 

Y muchas más cosas podríamos decir de esta apasionante historia de la Música de la Provincia Franciscana de Valencia y de Carcagente.

El concierto estuvo dividido en dos partes: una primera a cargo de la coral Stella Maris con un programa religioso; mientras que la Agrupación coral Carcaixent, en la segunda parte, interpretó obras folklóricas y populares.

Sólo podemos hacer una brevísima pincelada histórica sobre la personalidad de los autores de las obras interpretadas.

P. Bonaventura Meseguer (muerto en 1956). Músico de espíritu altamente sensible, sólo busca en sus obras la emoción religiosa que respira su alma, por lo que su música realiza un apostolado sincero. Por eso sus obras cautivan por la sencillez y espontaneidad más que por el aparato de forma y complicaciones técnicas.

P. Serafín Gilabert (17¡878-1966). Es un caso insólito de constancia coronada por el triunfo difícil de creer para los que conocen el complejo laberinto de los tecnicismos musicales. Con un sólido valor musical, conseguido a toda costa, construye una música sencilla pero muy seria, muy correcta e impregnada de un sentido piadoso, inspirada, a veces, en temas gregorianos tratados con soltura, a los cuales da interés sin desposeerlos de su unción y gravedad. Tenía conocimientos, adquiridos por autoestudio, de órgano, piano, armonía, contrapunto y continuo, completados mediante un examen atento de las obras polifónicas. En resumen, su música es severa y conforme a los cánones del arte y de la religiosidad litúrgicas.

Luis Blanes Arques (1929). Durante muchos años vinculado a la orden franciscana por muchos motivos. Fue profesor del Colegio san Antonio de Carcagente desde el año 1955 al 1963, encargándose, durante su estancia, de la interpretación de las misas de Navidad y de otras festividades solemnes, con coros y orquesta; al mismo tiempo, se hicieron veladas artístico musicales de notable calidad con grupos de estudiantes. Disponía además de un coro de voces blancas que intervenía en las funciones litúrgicas. Actualmente es profesor honorario del conservatorio Mestre Vert de Carcaixent.

P. Vicente Pérez-Jorge (1906-1993). Fue uno de los pioneros más sobresalientes en la música religiosa de las corrientes contemporáneas y modernistas. Luchó toda su vida por la expresión de la música eclesiástica con elementos contemporáneos, siempre dentro de los criterios de la Santa Sede y con el único fin de dignificar la música, poniéndola a la altura de los tiempos actuales y considerándola no como un arte menor o de segunda fila, convirtiéndola así en un lugar teológico. En su propio ambiente religioso era una persona valorada; era requerida desde instituciones de reconocido prestigio nacional e internacional su colaboración e intervención en los momentos más delicados y de mayor dificultad para el buen desarrollo de la música eclesiástica, lo que nos habla de su reputación y fama dentro de los ambientes en que se ha movido. El P. Pérez-Jorge incrementó el patrimonio artístico cultural Valenciano y español y merece que sus abundantes méritos sean divulgados y conocidos por los ciudadanos.

Unos autores que tanto trabajaron por la música de la Provincia Franciscana de Valencia, forjaron grandes acontecimientos artísticos y dieron nombre a una época muy brillante de la historia musical franciscana.

Luis Blanes Arques.