Portada > Del Colegio > Curso 1998-99 > Libro 75 años

Saludos oficiales

San Antonio de Padua

San Antonio de Padua. Colegio Franciscanos Carcaixent.- EspinósEste Libro no tendría razón de ser sin la existencia de San Antonio de Padua. El Santo nació en Lisboa en 1190. Ingresa en la orden de san Agustín y en el Monasterio de Santa Cruz de
Coimbra estudia la Sagrada Escritura con profundidad. Por allí pasaron los primeros misioneros franciscanos camino de África y Antonio, que los acoge en su monasterio, comparte con ellos su deseo de misión. Poco tiempo después pudo ver los cuerpos martirizados de estos misioneros. Ordenado presbítero, ingresa en la Orden de Franciscanos Menores ansioso de propagar la fe entre los pueblos de África. No logra su intento: una enfermedad contraída nada más llegar a África le hizo regresar.

En el camino de regreso una tormenta torció su camino -pero no los caminos del Señor- y el barco llega a Sicilia. Los hermanos de Mesina le acogen. Está enfermo y apenas conoce la lengua. Luego acude a la reunión de todos los hermanos en Asís. Al enterarse un superior de que era presbítero, le llama para que celebre los oficios litúrgicos con unos hermanos que hacen penitencia en Montepaolo, un lugar retirado. Allí profundiza en el espíritu de Francisco... y prepara en la cocina el alimento de los hermanos.

Un día tiene que predicar y todos conocen la profundidad de sus conocimientos de las Escrituras y de la Teología. Pronto se le nombra predicador destinado a desplegar su apostolado en varias regiones del Mediodía de Francia y en Italia, infestadas por la herejía.
Fue el primer profesor de teología de la Orden por encargo del mismo san Francisco: «Me complace que tú enseñes a los hermanos la santa teología, a condición de que al entregarte a este estudio no apagues en ti el espíritu de oración y de devoción, tal como está indicado en la Regla». Organiza varios centros teológicos en diversas ciudades, para lo que escribe sermones llenos de ciencia, elegancia y unción. Murió en Padua en 1231.

La iglesia lo declara Santo en 1232, un año después de su muerte. Y Pío XII lo proclamó Doctor de la Iglesia con el título de «evangélico».

Los franciscanos de Carcaixent eligen a San Antonio como patrón cuando fundan el Colegio. La Dirección y el Claustro de Profesores, al cumplir el Centro los 75 años de existencia, le piden al santo, grande en virtudes y ciencia, que el Colegio siga siendo escuela de aprendizaje, de conocimientos y de formación humana y religiosa.

Que el Santo acompañe y motive a profesores y alumnos en un mismo empeño: formar para la vida. Que el Santo siga guardando esta casa que es suya.

Es el deseo de la Comunidad Educativa, de la Comunidad Franciscana que reside aquí, de los exalumnos, alumnos y padres de alumnos.

Palabras del P. Ministro General de la Orden

Informado puntualmente de las celebraciones que va a emprender en estas fechas el Colegio de San Antonio de Padua de Carcaixent, me complazco en enviaros mi más sincera felicitación a cuantos cooperan en un hecho tan señalado como la conmemoración de su 75 aniversario en la enseñanza intelectual y religiosa.

Reconozco así que haber alcanzado cifra tan encomiable en el más noble de los servicios, como es formar a la juventud, honra por igual a Valencia, a la Orden Franciscana y al Colegio mismo, lo que me invita a sumarme como uno más a quienes componen y frecuentan las aulas de dicho centro, en el común homenaje por la trayectoria tan largamente seguida, con mis mejores deseos y congratulación más sentida.

Que Dios y el Santo patrón, que tanto viene velando por la suerte de su Colegio, prosigan mirándoles con la mirada amable y provechosa que ha hecho de todos ustedes un conjunto admirable de hombres y mujeres, herederos felices del trabajo y esfuerzo de sus antecesores, en la comunidad docente que componen padres, profesores y alumnos en esa localidad de Carcaixent.

Con la enhorabuena más cumplida, les envío mi bendición seráfica.

Fr. Giacomo Bini, ofm
MINISTRO GENERAL

Palabras del P. Ministro Provincial

Me llena de justa satisfacción, como Ministro Provincial de la Provincia de ValenciaAragón-Baleares, poder contribuir con mi aliento a la gran celebración de un acontecimiento de tanto relieve como es el 75 aniversario del Colegio de Carcaixent.

Este fausto acontecimiento es un tiempo propicio para hacer memoria de los 75 años transcurridos.

Y hacer memoria significa reconocer, agradecidos, el esfuerzo de la Comunidad franciscana actual. En ella agradecemos profundamente a tantos hermanos nuestros, vivos y difuntos, el trabajo, la dedicación, el interés, para que el Colegio fuera lo que hoy es. Aquí han dejado jirones de su historia y, tal vez, lo mejor de su vida.

Hacer memoria significa reconocer la inmensa labor religioso-formativa sobre tantas y tantas generaciones de jóvenes, que han encontrado en Jesucristo la alegría de su vida y el fundamento de su fe.

Hacer memoria significa reconocer el ingente trabajo académico de tantos profesores beneméritos, que han hecho de los jóvenes de ayer, hombres y mujeres de provecho en la sociedad de hoy.

Hacer memoria significa reconocer simplemente la franciscanidad humilde del Colegio, irradiada sobre los colegiales a golpe de cordialidad, sencillez, servicialidad y amor a todo lo creado.

Todo esto significa hacer memoria de los 75 años del Colegio, que no debe reducirse a una simple evocación o a un recuerdo intelectual, sino que debe producir un tiempo de valoración y reflexión: mirando el pasado, para encarar el futuro, viviendo elpresente. Es el momento oportuno de constatar los frutos sazonados de 75 años.

Con mis mejores felicitaciones, envío mi bendición franciscana a todos losque conforman la comunidad docente y discente.

Fray Raimundo Domínguez, ofin
MINISTRO PROVINCIAL

Palabras del P. Rector del Colegio

La fecha del 15 de mayo de 1998 marcó el inicio del año jubilar, el 75 Aniversario de nuestro Colegio de San Antonio de Padua, de Carcaixent.

La celebración de actos culturales, deportivos 3 religiosos han ido jalonando la vida del centro du, rante todo este tiempo.
Y ahora, cuando nos disponemos a clausurar so. lemnemente esta efeméride, el día 15 de mayo de 1999, con la celebración de la eucaristía de acciór de gracias y de reencuentro de los señores exalumno; entre sí y con su Colegio, tenemos ya puesta la mir, en ese futuro inmediato que será el primer centena rio del Colegio.

Nuestra firme decisión de celebrar convenientemente este acontecimiento, obedece tan sólo al merecido reconocimiento y gratitud hacia nuestros mayores, fundamento que fueron de toda una labor que se ha pretendido siempre seria y eficaz, de quienes nos sentimos gratamente deudores. Ellos tuvierorr todo el coraje que suponía poner en pie una obra de futuro incierto en momentos, no precisamente fáciles, y al legárnosla, nos dejaron también en herencia el entusiasmo anejo a toda creación y la cotidiana obligación de la perseverancia. La razón de ser de aquel inicial esfuerzo no fue otro que salvaguardar e incrementar los valores cristianos e ideales humano: de la juventud de Carcaixent y comarca. Fue esa la verdadera primera piedra de lo que tal vez se le pude antojar a alguno incierta aventura. Y no es otra tampoco para nosotros ahora, cuando al mirarnos en ese espejo con nombres y biografías concretas, al celebrar su memoria, no es tanto volver la vista al pasado lo que nos entretiene, cuanto tenderla con decisión hacia el futuro de la promesa que son siempre la historia bien fundada y la constancia en el refrendo de la fidelidad a sus motivaciones. Es el más válido de los propósitos que podemos ofrecer a los padres de nuestros alumnos que nos confían la educación de sus hijos.

Al momento de mirar con firmeza hacia adelante, no quisiéramos poner el pie en falso apelando excesivamente confiados a nuestro optimismo. No ignoramos las dificultades crecientes que nos vienen recordando la urgencia de ir asegurando nuestros pasos día a día. Al despertar de cada día, hecho recuento de los objetivos cumplidos, nos proponemos siempre los mismos objetivos:

Fr. J. José Sáez Peretó, ofm
RECTOR

Palabras del Conseller de Cultura, Educación y Ciencia

L'educació, font indiscutible de tota societat lliure i plural, ha tingut en els pares franciscans un magnífic valedor. Units, sens dubte, a la história de Carcaixent, han sabut conjugar l'ensenyament de valors humans, imprescindibles per als estudiants que formen part d'una societat que mira il.lusionada a un nou mil.lenni, i que tenen una sólida formació académica.

Ara, quan se celebra el 75 aniversari de l'ensenyament dels franciscans al Col.legi San Antonio de Carcaixent, és el moment de fer balanç i felicitar a tots, professionals, pares i alumnes, per l'aportació indiscutible d'aquesta ordre a l'educació de molts valencians.

Com a Conseller de Cultura, Educació i Ciencia vull donar-vos les grácies per les línies que em brindeu per a unir-me a la celebració i manifestar la mena felicitació més sincera per 75 anys al servici de l'educació deis nostres jóvens.

Manuel Tarancón i Fandos
CONSELLER DE CULTURA, EDUCACIÓ I CIÈNCIA

Palabras del Alcalde de Carcaixent

Desde el Colegio San Antonio de los Padres Franciscanos, me piden unas palabras con ocasión del 75 aniversario de su presencia entre nosotros.

La verdad es que es una tarea difícil pero agradable. Difícil porque no es fácil resumir en breves palabras, en unas líneas, la excelente aportación que el Colegio de los Padres Franciscanos ha hecho a Carcaixent a lo largo de sus 75 años de existencia que ahora celebramos. No sólo ha contribuido a la formación y educación de generaciones de carcaixentins, que con posterioridad han desarrollada su cometido profesional en Carcaixent o fuera de aquí, sino que también han sido muchos los estudiantes de municipios cercanos los que aquí se han educado. Todo ello como no podía ser de otra manera ha redundado en engrandecer el buen nombre del Colegio y, en consecuencia, el de Carcaixent.

Decía al principio que también es una tarea agradable, porque puedo contarme entre uno más de los que ha tenido la suerte de disfrutar del Colegio desde la condición de colegial. A lo largo de once años tuve la ocasión de aprender desde leer y escribir a los conocimientos que más tarde me permitieron acceder a la Universidad. Tuvimos la oportunidad de conocer a personas, maestros, que influyeron en muchos compañeros, al igual que en mí, de manera determinante. De tal modo esto es así que gran parte de lo que poco que somos, o podemos ser, lo debemos a las enseñanzas recibidas en aquella época.

También conocimos a nuestros amigos, los de toda la vida. Aquellos años también nos enseñaron el valor de la amistad.
Por todo ello cuando pienso, cuando pensamos, en el Colegio, nos invade un profundo sentimiento de gratitud respecto a los padres franciscanos, maestros, y compañeros por todo aquello que pudimos vivir y aprender. Pero también es un, todavía mayor, sentimiento de gratitud respecto de nuestros padres, que gracias a su elección, en muchas ocasiones no exenta de esfuerzo, a la hora de decidir el Colegio donde íbamos a ser educados nos abrieron la puerta al más importante patrimonio que puede tener cualquier persona: la cultura.

Gracias a todos por estar ahí. Seguir muchos años entre nosotros.

Rafael Navarro Ferrer
ALCALDE DE CARCAIXENT