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INFLUENCIA DE S. ANTONIO EN LOS NO CREYENTES
Esteban Rabasa
Alumno de COU
San Antonio. Escultura |
Nosotros los jóvenes, ¿qué podemos encontrar en un santo de quien no sabemos prácticamente nada? Pero a poco que indaguemos, nos encontramos con que este mismo año se celebra el Octavo Centenario de su nacimiento. No es mala oportunidad para conocer a un gran Doctor de la iglesia, a un hombre que, siguiendo a San Francisco, encontró a Jesús. La gran habilidad de San Antonio fue su magisterio y la predicación, tal y como lo refleja el testimonio de un contemporáneo suyo, Tomás de Celano, cuando dice del santo que "el Señor le abrió la inteligencia para que entendiera las Escrituras y hablara de Jesús, en todo el mundo palabras más dulces que la miel".
Aquí se ve cómo San Antonio se brindó a Dios y Él le concedió la sabiduría necesaria para aprender y enseñar. Con todo, ¿qué. atractivo puede ofrecer este santo en los jóvenes de hoy? A primera vista, poco o nada; aunque si profundizamos un poco, vemos al punto como hacía fácil lo que a los jóvenes de hoy nos pone en guardia al escuchar la profunda palabra de Dios, que no siempre entendemos y nos retraemos cómodamente. Podemos fijamos en San Antonio y comprobar que nada es difícil cuando el esfuerzo y Dios ayudan y hay que seguir a DIOS porque siempre nos ayudará a comprender sus palabras. La verdad es que, una vez conocida su palabra, estamos obligados a enseñarla, cosa que a los jóvenes no halaga hacer, temerosos de ser tomados por beatos o por cualquier otra cosa. Vemos cómo no faltan quienes han perdido el miedo a ser insultados y se han dedicado a predicar la palabras de Dios,. Uno de esos hombres íntegros y varoniles fue San Antonio.
¿Influye también San Antonio en los jóvenes no cristianos? Seguidor de San Francisco, y como él, ama la naturaleza y se anticipa a lo que hoy pugnan por representar, como la ecología, vivir en comunidad respetándose mutuamente, acoger al marginado ...A mi juicio debe influir en los jóvenes su amor a todas las razas y a todas las personas y su dedicación a los pobres. San Antonio es una lección viva de cómo hay que amar en este mundo, que todos habitamos y en el que, queramos o no, todos somos hermanos, hijos de un mismo Hacedor.
