Portada > Del Colegio > Curso 1976-77
De aquí y de allá
Acabo de leer en la prensa, y copio sin quitar una tilde, que «Los billetes de 5.000 pesetas se encuentran ya tirados.» ¿Tanto ha bajado el valor adquisitivo del dinero?
A veces, personas que, con más o menos acierto, consideramos representativas del mundo de la frivolidad, como pudieran ser las actrices de cine, nos sorprenden de pronto con una frase lapidaria. Así, por ejemplo, Ornella Muti acaba de decir «SI se vive bien de joven, la vejez es un descanso merecido». i Qué te parece!
Sé que en ocasiones los países productores de café lo queman si la cosecha es excesiva para sus intereses económicos. Nosotros somos más racionales : lo tostamos simplemente. ¿Para qué más? Eso sí; ahora que ha subido, los que están «quemados» son los consumidores. Y no es para menos.
Copio de la revista «Ibérica», año 1976: «En vez de discutir sobre la existencia de la vida, o la inteligencia extraterrestres, habrá que presuponerles, aunque no coincidan necesariamente en el tiempo con la aparición de la vida e inteligencia en nuestro planeta. En cuanto a niveles de inteligencia nada podemos afirmar para compararnos con los extraterrestres. Pero cada conciencia humana es en la evolución del Universo, un episodio único e irrepetible». ¿Episodio a secas?
Muy ejemplar el gesto del señor Oriol. A preguntas de la prensa, se pronunció desde su conciencia de cristiano para quien la fe no es sólo rumbo hacia qué proyectar nuestra vida, sino fundamento sobre el que, si se está firme, el hombre no titubea:
-¿ Ha cambiado usted algo -le insinuaron- después de este secuestro, psíquica o anímicamente?
-No he cambiado nada. Me he afirmado en algo fundamental: en la extraordinaria importancia de la fe. Una fe intensa es una experiencia inapreciable, un beneficio inestimable, sobre todo cuando las obras responden a la fe; una expeciencia que debían vivir algunos. «La fe lo es todo».
La cantante Dova, valenciana por más señas, también tiene algo que decir. -¿Crees en el más allá? -pregunta Rafael, Brines
-Creo en el más allá, sí. Hay momentos de depresión en que dudas un poco. Pero al fin de cuentas, sí, creo.
El modo, la hondura o la superficialidad de una profesión de fe, pueden definir a una persona mejor que ninguna otra cosa. Las hay plenas, las hay desdibujadas y están también las otras, las de quienes buscan a Dios donde no está.
La Biblia y los jóvenes
El principio de la sabiduría es el temor de Dios, y son necios los que desprecian la sabiduría y la disciplina. (Proverbios, 1, 7)
Sapiencia y comportamiento. Dos buenos planos para echar a volar por lo más alto sin hacer pie en los tropiezos de cada día. Sólo que hay un eje en que se ensamblan y les da consistencia y espiritual sentido: el respeto a Dios.
Temer a Dios no es tanto azorarse ante la mano alzada de su poder, cuanto rendirse ante su inexcusable presencia amorosa. El temor de Dios como acatamiento de la voluntad divina se instala en lo más recio de nuestra consistencia juvenil, indicándonos en cada momento la determinación más conveniente que importa seguir. El es la sustancia misma de nuestra conciencia cristiana.
El temor de Dios bien entendido es la bisagra sobre que giran las auténticas verdades que hacen sabio al hombre, de un lado, y la exactitud en la elección de la conducta que seguir, de otro. El temor de Dios es el cauce que hace posible afluencias de una y otra ribera, el fuselaje en que se insertan las alas de nuestra ascensión sobre la vanidad de todas las cosas; la quilla de que nacen las cuadernas que dan consistencia a la nave de nuestro entusiasmo y anhelos de futuro. Temer, lo que se dice temer, a Dios sólo le temen quienes no lo aman. Quienes, en cambio, se fundan en El firmemente, sólo pueden temer no amarlo como a su divina dignidad corresponde.
R.
P. Benjamín Salas
Son muchos los exalumnos que recuerdan con cuanta dedicación atendió las necesidades que, ya en lejanos y difíciles momentos, imponía la marcha, casi inicial, del Colegio. Fue de los últimos en abandonarlo en el 36 y uno de los primeros en rehacerlo en el 39. Ahora regresa a lo que es suyo para común satisfacción de todos.
Un papel
El albañil se sentó a almorzar. Desenvolvió el papel del bocadillo y lo dejó junto a sí. Pasó de pronto una ráfaga de aire y el papel aprovechó un descuido del obrero para asirse a los hilos invisibles del viento y echar a volar. Era un principiante; no sabía planear. Iba de revolcón en revolcón; tropezaba en los tejados, en los hilos de la luz. Entonces el viento lo levantó cuanto pudo por encima del pueblo. Qué vértigo. Qué espanto ver las casas tan pequeñas, tan lejos. Los hombres recorrían las calles como figuritas de «belén» y los coches no eran más grandes que cajas de cerillas.
Volar cuando no se poseen las debidas condiciones, cansa mucho. Por eso, el papel pensó que era conveniente ir buscando un lugar donde tomar tierra. Descendió sin atenerse a normas. Cerca del suelo, a las afueras del pueblo, se interpuso un cañaveral y el papel se quedó enredado entre las cañas. El viento quería arrancarlo de allí y lo azotaba para estimularle de nuevo. Nada consiguió: el papel fue rasgándose y las tiras, una tras otra, se fueron perdiendo por entre naranjos. Algunas cayeron en la acequia que corría por bajo y el agua las engulló. Sólo quedó, asustado, cogido a las piedras de un margen, un trozo de papel donde aún se podían leer unas letras grandes que decían: «Revista del Colegio San Antonio de Padua».
Salvador de Sales Pastor
R.
P. José Benito Vidal
Cumplidos sus estudios de especialidad en Valencia se reintegra al Colegio, de donde había partido, el P. Benito Vidal, de quien, por tanto, conocemos sus aptitudes en los cuidados de tipo docente y educativo. La experiencia, no obstante, adquirida en otros centros y ambientes, respaldará ahora su natural condición para un mayor provecho en sus tareas.
Fraternidad
Intensa espiritualidad, sencillez de expresión y comportamiento y una honda manera de entender la fraternidad, son, entre otras, cualidades que San Francisco hizo contagiosas. A nadie debe extrañar, por tanto, que incluso quienes, separados de la Iglesia, buscan la verdad a su modo, se sientan entusiasmados cuando descubren la figura evangélicamente limpia del santo de Asís. Hermanos protestantes ha habido que se han dado de lleno a estudiar la vida y obra del fundador franciscano.
Todo esto viene a cuento porque, en nuestros días, uno de los movi. mientos juveniles más audaces que han establecido centro de irradiación en nuestro suelo, «Los niños de Dios», se proponen y proponen a lo: demás la vida y ejemplario espiritual de San Francisco como antídoto contra la asfixia moral, técnica y económica de nuestro tiempo. Correr unas hojitas que titulan «Hermano Sol», con clara referencia al himno de universal alabanza que Francisco escribiera. Se dice allí: «por su humilde amor, verdad y honestidad y por su pasión por la paz, pobreza y los pobres ganó pronto la aprobación del Papa y la perpetua antipatía de los pomposo! para sus lastimosos compañeros. i Sin embargo, de esta flor brotaron lo! bastante extendidos Padres Franciscanos del futuro!».
Nos limitamos a noticiar analogías. Agradecidamente.
