10666

LA CANCIÓN DE MENSAJE JUVENIL

Está de moda en la canción joven señalar con el dedo todo aquello que la juventud estima en poco, todo lo que cree no justo, todo lo que se le aparece poco noble; y al tiempo, expresar ilusiones, idealismos que encaucen a un mundo mejor. Diríase que la juventud se ha arrogado un tanto el papel de predicador de Dios, de heraldo evangélico, aunque muchas veces se empeñe en hacerlo en nombre propio.

Entre la barahúnda de canciones vanas que azotan el aire, surge de pronto la letrilla joven que sí invita a pensar, que si dice algo. Y no es esto sólo. Incluso, a veces, la cancioncilla sube en estimación de todos y se encumbra a las cimas de la popularidad. Los propios comerciantes de la música ven el posible negocio a través de la niña del disco de oro y apoyan la candidatura de más y más cancioncillas pregoneras de algo serio. Es la otra cara del disco. Pero más vale así.

Manolo Díaz gusta a la gente. Y es optimista este signo de rectitud en quienes escuchan reflexivos sus canciones, porque de Manolo Díaz es la canción que a continuación transcribimos. Joven escolar: lee y considera:

Veo amanecer: lluvia de cristal.
No puedo dormir;
dejadme soñar, soñar.
Lento caminar: voy sin sonreír.
Rápido pensar,
que me hace sufrir, sufrir.

Tuve que nacer
en un mundo feliz,
entre gente pasiva
que no quiere vivir.
Pueblos que no sienten
ningún ideal;
sólo espectadores, sin participar,
sin participar...

La juventud tiene razón,
la juventud tiene razón.
Hay que seguir luchando
por aquellos que no tuvieron
tiempo de gritar.
La juventud tiene razón,
hay que seguir luchando
por un mundo mejor,
donde se grite la verdad.
Gritad la verdad..

Hoy tengo que ir a otra ciudad.
Lo he de conseguir.
Dejadme soñar.

Un rayo de luz
ilumina el mundo:
es la juventud
cantando el futuro.
Vientos de alegría
que ahuyentan temores,
barriendo tristezas
soplarán un día...
La juventud tiene razón...