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Un tema para hoy: la educaciónUna reciente y enconada controversia sobre el tema arriba apuntado nos ha inclinado a hacer examen de conciencia sobre los resultados de nuestra propia labor educativa. Opinan un alumno, dos exalumnos y un padre de familia.
Oración para un cobarde
«Arriba» sostiene criterios injustosUnos artículos de fondo, publicados en el periódico «Arriba», han dado ocasión a una polémica en que se han vuelto a poner en claro los derechos de la Iglesia a la enseñanza privada. No cabe duda que el autor de tales artículos ha hecho gala de su astucia para imponer en su periódico criterios trasnochados que huelen a anticlericalismo, y es lástima que esto ocurra en España y en un diario tan benemérito por muchos conceptos. Lo más grave del caso es que los repetidos artículos de «Arriba» parecen estar en línea con otros aparecidos, como en común campaña, en otros periódicos nacionales, fruto todo ello, al parecer, de esa tan reclamada libertad de prensa que empieza a servir para atacar ladinamente otras libertades prestigiosas, como es la de la Enseñanza a que la Iglesia no puede renunciar. Nos cabe el honor de haber sido nuestro Rector el adalid que ha alzado bandera frente a quienes tan innoblemente han eruptado desde el diario «Arriba», y apuntamos ya cuánta sorpresa nos ha causado que mientras el periodista trataba, en amañado retroceso, de distraer la atención de sus lectores llevando su ataque al plano personal al llamar al P. Miguel Oltra, entre otras cosas, «persona poco seria», él tachaba a su antojo (¡cuánta seriedad, Dios mío!) las cartas abiertas que en contestación a sus criterios le remitía el franciscano. Por su parte, «Hechos y dichos», la revista que publican los Padres Jesuitas de Zaragoza, acaban de dedicar un número extraordinario, el de mayo, a la Enseñanza privada, y en él, entre artículos y firmas de reconocido prestigio, aparecen las cartas del P. Miguel Oltra y los artículos de «Arriba» que ocasionaron la polémica. De ella tenemos a bien copiar aquí el párrafo inicial con que nuestro Rector se presenta en dicha revista: «Intenté contestar a injustos criterios sostenidos por el periódico y que responden a mentalidades muy dudosas. Por desgracia, la polémica no ha sido leal por parte de la dirección de "Arriba", ya que nunca se respondió ni se valoró lo expuesto en mis contestaciones. No se puede, en una prensa seria, tergiversar los mismos datos oficiales, no se puede ofender a toda una clase española que merece más respeto ; no se pueden mutilar las respuestas que entregué a "Arriba" para, de esta forma, "salir con la suya".» ¡Alerta! Los petardos ideológicos pueden con su cobarde explosión ocasionar más heridas que la propia dinamita. Fr. Ángel Martín. ExcursionesANDALUCIAUn viaje a Andalucía. ¡Ahí es nada! Parecía que esto no podría nunca llegar por las dificultades de todo orden que fueron presentándosenos. Pero llegó. Llegó como un premio a las dificultades vencidas, como un triunfo a la constancia y al tesón de lograrlo a toda costa. Siempre quedará en nuestra mente la película ordenada, con crecido interés, de tan memorable excursión : Córdoba, con la Mezquita, la Juderías, el Cristo de los Faroles, el puente romano... Sevilla, toda la gracia y salero del mundo en sus calles, en sus gentes, la Giralda, la Torre del Oro, el Alcázar, sus parques... Itálica, con sus famosas ruinas caídas y su historia en pie... Jerez, con sus bodegas famosas que regocijan todas las mesas bien atendidas del mundo... Cádiz, la tacita de plata; San Fernando, Tarifa, Gibraltar, Algeciras y Granada. ¡Ah, Granada! Su Alhambra es todo un sueño árabe hecho piedra y flores. De regreso a Valencia pasamos por el Suspiro del Moro. Muy oportuno este jalón en nuestro viaje, porque quién no suspira ante la brevedad de todo lo bueno y lo efímero de todos los pasatiempos humanos. Pero lo memorable no acaba. La memoria de lo bueno permanece y permanecerá por mucho tiempo.
ONTENIENTE7 de marzo. Santo Tomás de Aquino. El Colegio ha querido sumarse a los actos que con motivo de tal festividad se organizaron en el Colegio de la Inmaculada de los PP. Franciscanos de Onteniente, y para ello desplazó a esta ciudad a los equipos de baloncesto y fútbol para disputar sendos encuentros con los titulares del de la Inmaculada y dar así más brillantez a los actos. Pero como todos los colegiales dicen que «siempre llueve cuando no hay escuela», esto mismo es lo que ocurrió, que llovió y aún nevó copiosamente durante todo el día. Nuestras ilusiones deportivas quedaron así truncadas al ser suspendidos y dejados para mejor ocasión estos que prometían ser reñidos e interesantes encuentros. Hubo tiempo sobrado, pues, para recorrer detenidamente las dependencias del Colegio, un gran Colegio, por cierto, que dice mucho a favor de los Padres írancisca.nos que lo regentan. Alumnos y profesores rivalizaron en las pruebas finales de ping-pong
de dicho colegio y no faltaron algunas partidas de ajedrez, todo lo cual
hizo olvidar el contratiempo a que obligaba el mal tiempo. Por la tarde, sesión de cine, y a continuación, con la natural algarada, los preparativos para el regreso a nuestros hogares. Paisajes, maravillosos paisajes, y, por fin, Carcagente. PEÑISCOLASerían aproximadamente las siete y media de la mañana del 30 de abril cuando nos pusimos en marcha con el destino de Peñíscola en nuestras mentes. El camino discurrió sin dificultades hasta una parada en ruta. La siguiente interrupción la hicimos en Sagunto, a fin de almorzar. Al descender del coche y elevar la vista hacia el castillo, que se recortaba en el azul del cielo con sus desafiantes almenas, fácilmente se pensaba en la antigua y gloriosa historia de este lugar. A continuación de un frugal almuerzo emprendimos de nuevo la marcha, la cual ya sólo tuvo una interrupción en una playa desierta, en el agua de la cual se reflejaba el brillante sol y cuya arena resplandecía como polvo de oro. Cuando las agujas del reloj marcaban la una vimos a lo lejos el tómbolo, coronado por el histórico castillo que se alzaba atrevido en el mar unido a tierra solamente por una tan estrecha faja de arena que parecía fuera a romperse de un momento a otro y dejar a aquel pequeño trozo de España a la deriva. Cuando pisamos el suelo de la pequeña península nuestra primera idea fue subir al Castillo, entramos en él y, antes que nada, nos dirigimos a las almenas; desde allí pudimos admirar un inmenso paisaje que nos daba prueba del no menos grande poder del Creador; lo que vimos después, aunque más histórico, fue menos impresionante, ya que era obra humana. Pudimos visitar las estancias en las que Benedicto XIII, «El Papa Luna», pasara la mayor parte de sus días, pensamos en su historia, al igual que al asomarnos del lado de la playa recordábamos a nuestro gran héroe Rodrigo Díaz de Vivar, al que sus mismos enemigos admiraron y fue llamado con el sobrenombre de «El Cid». Meditamos su estancia en este a nuestro parecer gran castillo, pero que sólo constituía una pequeña mancha en el mar. El tiempo transcurrió rapidísimo y nos vimos obligados a abandonar este recinto de tanto valor histórico. Mientras descendíamos por las entrecortadas y empinadas callejas
cubiertas de guijarros y bordeadas por pequeñas y blancas casas,
pudimos darnos cuenta de que Peñíscola era un pueblo de
pescadores : aquí una anciana cosía una red, allí
un pescador preparaba sus aparejos mientras canturreaba una canción
marinera, y los niños jugaban con un pequeño animal marino
que su padre les había traído. Hacia las cuatro de la tarde los coches emprendieron el regreso, pasando por Onda para admirar el soberbio museo de Historia Natural que tienen los Padres carmelitas en esta ciudad castellonense; yo, con mi humilde opinión, juzgo que todos los adjetivos halagadores en grado superlativo son poco para definirlo. A las diez de la noche los alumnos descendíamos ante la fachada del Colegio y nos encaminábamos hacia nuestras casas, contentos y satisfechos por la bella e interesante excursión realizada. X. Asociación católica de Padres de familiaEl día 1° de marzo del presente año la Asociación Católica de Padres de Familia de nuestro Colegio se reunió en Asamblea general. Presidía el Ilmo. P. Miguel Oltra, Rector del Colegio, juntamente con el Presidente y Vicepresidente de la Asociación señores don Rafael Albelda y don Rafael Presencia. Asistían también la junta en pleno, los Prefectos de Estudios y de Disciplina Rdos. Padres Tomás Burgos y Alberto Carmona, así como el Director de la Primera Enseñanza ido. P. Alfredo Abad. Se comunicó al pleno de la Asamblea que los Estatutos de la Asociación habían sido aprobados en su totalidad y sin ninguna enmienda por el Arzobispado y Gobierno Civil de la provincia. Seguidamente se puso en conocimiento de los asambleístas que uno
de los problemas más acuciantes con que tropieza la juventud hoy
es la asistencia de los menores a los cines. Problema que, gracias a las
laboriosas gestiones de esta Asociación y el apoyo del Ilmo. Sr.
Alcalde de Carcagente, se ha resuelto, ya que a partir de octubre de 1963
se ha designado semanalmente un cine para proyectar películas aptas
para menores, de acuerdo con las empresas de la localidad, que dieron
amplias facilidades. Se rogó a los asistentes que expusieran problemas relacionados con nuestros hijos, y uno de los presentes pidió se estudiase sistemas de sanciones para los alumnos desaplicados e indisciplinados. El P. Prefecto de Estudios hizo uso de la palabra y comunicó lo que sobre este particular tiene legislado el Ministerio de Educación Nacional y el interés que el Colegio Pone al asunto. Don Rafael Presencia, Vicepresidente de la Asociación, con palabras sentidas nos dijo que todos, pero de un modo muy especial los de Carcagente, debieran dar gracias a la Providencia por tener un centro dirigido por religiosos que impartan las enseñanzas propias del Bachillerato, con los beneficios que ello reporta en la formación integral de nuestros hijos. Cerró el acto el Ilmo. P. Rector con un brillantísimo discurso en el que nos puso sobre aviso por ciertas ideas políticas y religiosas que se van filtrando en nuestra sociedad actual y que pretenden socavar los principios cristianos y políticos del Movimiento Nacional. Todos quedamos satisfechos de lo tratado en la Asamblea y salimos con la plena convicción de que nuestra Asociación ha de demostrar en un futuro no lejano que ha sido creada no para ser una preocupación más para los padres de los alumnos, sino más bien un motivo de satisfacción para los que estén asociados a la misma. No se pretende cobrar unas cuotas más o menos elevadas, sino que lo que se busca es ayudar en todo lo posible a los afiliados, colaborando con ellos y resolver las dificultades con que puedan tropezar los estudiantes hoy y en el futuro. Por lo tanto, los actuales directivos no aceptaron los cargos para conseguir un nombre, sino que los aceptaron persuadidos de que trabajando con fe y sin desmayos era la única forma de conseguir para todos una Asociación modelo por lo eficaz. Carlos Gimeno Albelda
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