Ponencia:
La automatización, motor del progreso social
Pertenecemos a un mundo esencialmente técnico.
La "máquina inteligente" reemplaza al cerebro humano
INTRODUCCION
La técnica es una forma de actuación del hombre sobre
la realidad natural para modificarla y adaptarla a sus necesidades. Exige
esta acción el conocimiento primordial de esa realidad natural,
puesto que, según la conocida frase de Bacón, «a la
naturaleza sólo se la domina obedeciéndola».
Al encontrarse el individuo con el exterior -mundo y ambiente que le
rodea-, puede reaccionar de dos formas: actuar sobre la realidad externa
adaptándola -en lo posible- a sus propias necesidades -lo que origina
la técnica-, o bien, en vez de la acción violenta para transformar
las cosas a nuestras necesidades, en lugar de traer las cosas al hombre,
irse uno hacia citas. Esta segunda posición concentra sus esfuerzos
sobre el hombre, al igual que la técnica se adelanta a las cosas.
La característica últimamente citada es la propia de las
culturas orientales, especialmente de la antiquísima cultura china,
y explica -en cierto modo- el retraso de estos países en relación
a Occidente.
El hombre occidental responde ante una teoría con la acción,
El oriental se limita a la contemplación especulativa.
El hombre no puede cambiar la naturaleza de ningún ser. No le
es posible alterar la natural vinculación entre causa y efecto;
pero puede, dentro de ciertos límites, poner o quitar la causa,
lograr o evitar la producción de un efecto y provocar o evitar
la coincidencia de las causas en el espacio y en el tiempo. A esto se
reduce la técnica, situándola en un plano material.
Hay diversos grados de actuación técnica. El más
sencillo -y primero en el orden cronológico- lo constituye la actuación
del organismo humano, principalmente de sus manos sobre la realidad exterior.
Ante la limitación de su rendimiento, el ingenio humano inventa
diversos instrumentos que le permiten aumentar su producción y
reducir el esfuerzo corporal. En una etapa posterior llega a utilizar
un instrumento, inicialmente movido por el hombre, pero que luego actúa
automáticamente, convirtiéndose entonces en una máquina.
Finalmente, el progreso técnico alcanzado ha permitido la instalación
de máquinas complejas que controlan otras máquinas e incluso
grandes instalaciones, con lo que nos encontramos ante la automatización.
La realidad es que pertenecemos a un mundo esencialmente técnico.
No supone éste solamente las máquinas -signo visible de
la técnica-, sino que comprende además las ideas, conocimientos
y sus intercambios.
Se discute si la nueva situación es una nueva revolución
industrial o bien una misma y continuada revolución. Nosotros fácilmente
estableceremos la distinción. La mecanización sustituye
el esfuerzo físico de los obreros. Las calculadoras modernas dirigidas
por computadores reemplazan el cerebro e incluso el sistema nervioso humano.
El futuro para la «máquina inteligente» es altamente
esperanzador. Cuando se extienda por todas las naciones hará posible
el viejo sueño humano: abundancia para todos, supresión
gradual de la pobreza y eliminación del esfuerzo físico
del trabajo.
La automatización ha sido posible merced al intenso trabajo de
investigación verificado en todas las ramas de la técnica
por legiones de científicos. Decisivo catalizador para tan sorprendente
desarrollo ha sido -y lo es- la guerra fría o pugna ideológica
este-oeste, gracias a los innúmeros recursos ofrecidos a los técnicos
por sus respectivos gobiernos y especialmente rusos y americanos. A su
vez, las industrias tienen importantes programas de investigación
con el fin de adelantarse a la competencia. Además, el saber científico
es considerado como uno de los pilares de la cultura occidental y componente
de gran trascendencia del poder nacional por las notables ventajas que
proporciona al país poseedor sobre los restantes países.
Las inversiones en investigación son altamente productivas.
Mientras que la revolución industrial tardó unos ciento
cincuenta años en desenvolverse, dando al hombre tiempo para su
adaptación, la automatización supera en rapidez de desarrollo
las posibilidades humanas de acoplamiento.
La visión de un robot dirigiendo una fábrica evoca al
instante en muchos de nosotros la idea de una disminución de empleos.
Sin embargo, sabemos que la experiencia histórica nos ha demostrado
toda la falsedad. ¿Quién, si no la mecanización,
ha sido la causa principal que ha permitido el prodigioso aumento demográfico
del mundo en el último siglo y el sensible aumento de nivel de
vida en la mayor parte de las naciones?
La automatización eleva la productividad, puesto que de otra
forma no se verificaría. ¿Significa esto que se reducirá
la cantidad total de trabajo demandada originando un paro masivo?
Madrid, febrero de 1963.
S. VERNICH
(Continuará. )
Entrevista
Don
Juan Torres del Valle, uno de los profesores más veteranos de nuestro
Colegio y oficial de Secretaría del mismo, sabe de los intrincados
trámites y no escasos esfuerzos por colocar a nuestro Centro en
su actual nivel de colegio reconocido.
-¿Qué repercusiones adivina usted en la elevación
de nuestro Colegio a la categoría de oficialmente reconocido?
-La elevación de nuestro Colegio a la categoría máxima
que permite la legislación vigente para centros de Enseñanza
Media no oficiales, creo sinceramente ha venido a colmar en un tiempo
récord las aspiraciones más ambiciosas y ha colocado a nuestra
ciudad, teniendo en cuenta su volumen de población, entre las mejor
dotadas a este respecto.
-¿Merece nuestro Colegio tal honor?
-Calcule usted mismo. Hace unos días, al enseñar a ciertas
personas que nos visitaban las instalaciones del Colegio, me confesaron
su asombro al comprobar que «un pueblo» tuviese centros de
esta envergadura.
-¿A quiénes alcanza el beneficio de esta medida singular?
-Creo que, en primer lugar, ha resultado beneficiada nuestra ciudad.
Los centros docentes de cierta importancia influyen poderosamente en el
medio en que se hallan instalados no sólo por la mayor y mejor
formación intelectual de los alumnos, sino también por la
cultura que irradian. Un profesorado titulado y competente, unos magníficos
laboratorios que pueden servir para investigaciones de interés
local, posibilidades de organización de ciclos de conferencias
formativas y de divulgación, concursos literarios, etc., es indudable
que han de ir modelando y elevando gradualmente el nivel cultural de la
población.
-Creo que el alumno más que nadie es en principio quien más
agradecerá los beneficios de un Colegio con toga más luminosa.
-Ciertamente. La calificación final que se les otorga, al igual
que ocurre con los de enseñanza oficial, ha de ser más justa.
Ya no dependerá del momento del examen en que tantas cosas pueden
influir, sino del trabajo desarrollado por el alumno durante todo el curso.
-¿Ha sido fácil lograr este título para el Colegio?
-Ni mucho menos. Pero la Dirección debe sentirse compensada con
la saüsfacción íntima de la magnífica realidad
conseguida en un lapso de tiempo tan corto. Y si para ello ha habido que
cargar con un número ingente de problemas de no muy fácil
resolución, la alegría ahora es tan justa que creo en el
propósito de no hacer punto final y en continuar elevando aún
más, curso tras curso, nuestro querido Colegio de San Antonio.
De la feliz coyuntura de reunirse un Rector como el actual y una comunidad
joven, competente y entusiasta, puede esperarse todo. No es un cumplido.
El tiempo lo dirá.
-Y yo lo espero.
ARCHIVO
BOE de 1-6-1963
DECRETO 1.257/1963 de 16 de mayo, por el que se clasifica como reconocido
de Grado Superior el Colegio de Enseñanza no oficial San Antonio
de Padua, de Carcagente (Valencia).
De conformidad con lo dispuesto por el artículo 33 de la ley
de Ordenación de la Enseñanza Media de 26 de febrero de
1953 y por el artículo 13 del Decreto de 21 de julio de 1955, que
aprobó el Reglamento de Centros no oficiales de Enseñanza
Media, del Rectorado de la Universidad de Valencia y dictamen del Consejo
Nacional y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión
del día 3 de mayo de 1963,
DISPONGO:
ARTICULO UNICO. - Queda clasificado como reconocido de Grado Superior,
con el alcance y efectos que para dicha categoría y grado académicos
establecen las disposiciones vigentes, el Colegio de Enseñanza
Media no oficial San Antonio de Padua, masculino, establecido en la calle
de Santa Ana, número 2, de Carcagente (Valencia).
Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a 16
de mayo de 1963. Francisco Franco
El Ministro de Educación Nacional,
Manuel Lora Tamayo
 
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