Dedicatoria
Habitamos un mundo ya estrecho en el que acucia el hallazgo
de nuevas dimensiones.
Lo estereofónico, lo tridimensional, ya es moda.
Del mismo modo, la enseñanza cobra de día
en día relieves y volúmenes imprevistos.
Nuestro Colegio también estrena nueva dimensión:
el internado. No es un ensayo; es una meta. Diríase que el Colegio
gana así intimidad, envergadura y consistencia.
Siempre queda un escalón que ayer no se advertía
y, de pronto, emerge y se ofrece a la escalada. Tal vez sea ese nuestro
mejor afán: el de no haber fijado límites a nuestro cometido.
Editorial:
El tener y el desear
El hombre de hoy podemos llamarle de faz lisa, que llena los estadios
y vierte su alma por el asfalto de las ciudades sin color, bebiendo café.
Se llama el «se», el derrostrado «se» de la oración
sin sujeto determinado ; se llega, se está mirando, y con los mismos
ojos, sin asombro, se muere. Este hombre, cuando se queda solo no piensa
si obró mal o bien, es arrastrado por el ambiente y es caja de
resonancia de bulos callejeros que perjudiquen al prójimo. Su aspiración
es el «tener», sin la alegría de la víspera;
que es el desear. En él todo es chato, romo y sin aristas. Su lema
es: piensa mal y acertarás. Su seguridad es sin matices y cree
en el triunfo.
Al lado de este grupo de gente chata existe una minoría, por
fortuna más numerosa de lo que se cree, que mira en todas direcciones
para ver lo propio y lo ajeno ; son abnegados y solidarios con sus prójimos.
Son los hombres del «deseo», que nunca se jubilan, que no
están contentos nunca con lo hecho, sino que piensan en lo que
les falta por hacer. Son poetas por temperamento y su lema es: piensa
bien aunque no aciertes. El hombre del deseo necesita y agradece el favor,
aprende todos los días y empieza a cero para renovarse constantemente.
Para las empresas creadoras se puede contar con los segundos y nunca
con los primeros, ya que éstos se jubilan por «tenerlo»
todo hecho y creen conseguirlo todo con dinero.
El «tener», como aspiración suprema, lleva consigo
la nostalgia y el hastío y, en ocasiones, la desesperación.
Cuanto más se posee tanto más se es poseído. ¡Bendita
sea la pobreza l El «tener», el poseer es final de trayecto,
y cuando alcanzamos la cosa deseada decimos : ya está, es decir,
de aquí no se pasa, desaparece la ilusión y el hombre va
matándose interiormente.
Para los chatos y romos mencionados, para los desagradecidos a quienes
humilla el favor, por higiene espiritual convendría dejarlos en
pijama para que aprendieran los beneficios que reciben de la sociedad.
En nuestro caso: si alguna vez desapareciera el Colegio se darían
cuenta de la labor que éste ha realizado en la educación
de la juventud carcagentina. Nosotros no «tenemos» Colegio,
nosotros «deseamos» un Colegio en el que nunca pueda inscribirse
el «ya está». La educación es un progreso vital
y espiritual que necesita un constante «deseo» de superación
y altruismo. De esto hemos dado pruebas los religiosos de esta comunidad.
No nos hemos movido por el «tener», sino por un eterno «desear».
fr. miguel oltra hernández, o. f. m.
r e c t o r
Biblioteca ambulante
Siguiendo la marcha ascendente que marca el Colegio en el aspecto formativo
y cultural, se ha inaugurado la Biblioteca Ambulante Escolar.
El calor veraniego proporciona diversos ratos de ocio que hasta pudieran
ser perjudiciales para nuestra formación religiosa é incluso
cultural. Para que estos ratos se disipen de nuestro diario estival, el
libro proporciona sano entretenimiento a la vez que formación.
A tal fin se ha creado la citada biblioteca.
Tres son los bibliotecarios que forman el equipo: Valentín Gavidia,
Antonio Salom y Enrique Guerrero. Hay impresos en que se indican las normas
de funcionamiento; y los libros están distribuidos en secciones,
y aún existe un segundo orden de distribución de libros
según la capacidad y edad de sus posibles lectores.
Nadie duda de los frutos que tan noble plantación ha de proporcionar
al Colegio. No defraudemos las esperanzas que depositan en nosotros todos
los profesores y celebremos esta nueva actividad con que el P. Alberto
multiplica su dinamismo y su cariño al Colegio.
Pablo
VI
La difícil sucesión de Su Santidad Juan XXIII ha
logrado cuerpo en la figura egregiamente adelantada del Cardenal
Juan Bautista Montini, hoy Pablo VI. Nos honra reconocer con qué
insistencia está dando pruebas de su predilección
hacia España en hechos y frases que las agencias han extendido
con grata acogida. Su prestigio y solvencia pastoral presagian para
la Iglesia un pontificado fecundo. |
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Nombramiento
El M. R. P. Joaquín Sanchis Alventosa, de nuestra Provincia
franciscana de Valencia-Aragón, ha sido reelegido en su anterior
cargo de Definidor general por la lengua española, hecho
significativo que habla alto y claro de la calidad de su persona
y de la Provincia franciscana, de la que es hijo benemérito.
[Óleo del P. Gil Sendra perteneciente a la Galería
de Provinciales]
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