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Rueda de opiniones

Más largo que el curso escolar, más largo y más angustioso, es ese otro curso vital de cada hombre a merced de sus días, sin el puntero a veces que daba la indicación precisa y la orientación exacta. Nuestros exalumnos se acercan hoy al Colegio para prestaros sus vivencias propias.

1°. Juzga el mundo que te rodea. ¿ Es fiel a la imagen que te formaste de él desde tus comienzos de estudiante?

2°. Cuando el estudiante empieza a vivir por propia cuenta, ¿qué es la sociedad, algo que cerca o algo que completa?

3º. En el mundo en que vives, ¿Dios está cerca o lejos?

4°. Modifícalo a tu antojo.

D. Ramiro Cucarella

1º. Creo que juzgar el mundo impondría un espacio excesivo y una dedicación inoportuna. El con-epto «mundo» es muy completó, y como elemento de juicio precisaría la puesta en marcha de una labor de análisis para la que no creo estar preparado.

Puedo, eso sí, contestar a la segunda parte de la pregunta. Decididamente, el mundo no es fiel a la imagen que de él me formé en mis comienzos de estudiante. Me atrevería a decir que no es ni siquiera parecido. Salvo en su apariencia externa, claro. No puedo precisar si objetivamente es mejor o peor. Visto desde mí mismo, es, desde luego, peor. Echese la culpa de esta opinión actual a mi forma de ser, eminentemente imaginativa. El choque con la realidad ha impuesto una serie de reconsideraciones que son las determinantes de mi punto de vista de hoy. El factor «experiencia» es quien justifica, a mi modo de ver, esta diferencia de matiz.

2º. Aquí todo está más claro. Al menos para mí. Pero tengo que establecer, para dar mi respuesta, una marcada diferencia entre lo que se entiende por «sociedad» y lo que yo entiendo por «sociedad». Yo veo la palabra «sociedad» como sinónimo de confraternidad, de vida en común. Tomada, pues, en este sentido, todo cuanto se deriva de ella -compañía, conversación, amistad, amor, mutua comprensión- va íntimamente ligado a mi forma de ver la vida. Esta sociedad de que hablo, la inmediata a mí y a mi circunstancia, es la que completa, estimula e incluso resulta necesaria, La otra sociedad, 13 remota a mí y a mi mundo habitual, la que impone una jerarquía y un orden, la juzgo inevitable y, en cierto modo, precisa. Pero no me interesa. Esa es la que cerca e incluso destruye.

3º. En el mundo en que vivo, Dios está. ¿Cerca o lejos?... Yo creo que depende de cada momento que vivo. La presencia inmediata o remota de Dios es un hecho que juzgo necesariamente subjetivo. Normalmente, está lejos. Quizá porque nos resulta cómodo. Sin embargo, en determinados momentos se nota el impacto de su presencia casi tangible, sin que esto impida que se aleje de nuevo. O mejor, que el individuo se aleje, se substraiga a esa presencia. Nuestro siglo está lejos de Dios. Lo cual no quiere decir que Dios esté lejos de cada uno de nosotros. La mayor o menor distancia de Dios al hombre la impone el hombre mismo y, sobre todo, su circunstancia.

4º. No me creo apto para empresa de tanta envergadura.

 

D. Vicente Rovira

1º. Resulta difícil juzgar el mundo en que vivimos, pero me ha gustado siempre analizarlo detenidamente desde el pequeño ángulo en que la vida me ha situado, y he aprendido a aceptarlo tal y como es. Siempre partiendo del principio de que lo que nos parece bueno y lo que se nos antoja malo de cada día ha sido preparado por Dios para cada uno de nosotros.

A pesar de que como estudiante soy de los que «quedaron en el camino», la imagen del mundo que me rodea responde con toda fidelidad a la que me forjé en mi juventud. Ahora bien, me sorprende la indiferencia que rige las relaciones entre los hombres, que no hacemos caso de las verdades más esenciales, y vivimos con la conciencia dormida ante las necesidades o exigencias mínimas de nuestros semejantes.

2º. Depende de la formación y de la personalidad del estudiante el que la sociedad se convierta en un complemento esencial en su vida profesional y de familia, o que las exigencias sociales absorban y hasta inclusive anulen su personalidad e intelecto. Hay que tener presente que ser hombre es sentirse responsable de la misión que la vida nos confía.

3º. Dios está cerca, muy cerca. Porque tú, estudiante lector, quien quiera que seas, estás hecho a su imagen y semejanza, y has de tener siempre una ciega confianza en la Providencia divina, esa Providencia que llega a todas las cosas..., la que señala los límites del mar, la que ordena todos y cada uno de nuestros días, la que alimenta a las aves y viste de hermosura a la tierra, esta Providencia que a través de las cosas terrenas constituye el murmullo amoroso de la poesía de Dios.

4º. ¡Modificar el mundo...! Sencillamente, no me atrevo. Ya se encargarán de modificarlo los científicos de las grandes potencias.

Ahora sí, Dios te ha concedido muchos y preciados dones: eres el ser superior de la creación, dotado de inteligencia, voluntad y una preciosa libertad, crienta tu vida por el camino del bien y entre ambos comenzaremos la ingente labor de modificar el mundo.
Pesa sobre ti, estudiante, la gran responsabilidad de ayudar en la medida de tus fuerzas a crear unas bases de un progreso capaz de transformar la vida de los pueblos, de estos pueblos llenos de problemas que hoy día atraviesan una profunda crisis social y económica, y en el fondo de todos los problemas verás siempre un completo vacío de Dios. Ayuda tú a que desaparezcan de la tierra las negruras que ensombrecen los horizontes del mundo plagados de odios e incomprensiones, y haz que el mañana sonría a tu generación, aliviando la largura y las angustias de este curso vital de cada hombre a merced de nuestros días. Gracias.

D. Juan Catalá

1º. Siempre lo imaginado entre nubes infantiles de horizontes venideros es más bello que la realidad cuando se hace presente. Pero la vida es la obra primordial de la creación, y por eso es siempre hermosa.

2º. Acercarse a la sociedad no es nunca encerrarse carceleramente en ella. La sociedad es la obra humana más perfecta del amor al prójimo.

3º. Dios está ahí siempre. No notarle es perder el más cabal de todos los sentidos: el sentido de la fe.

4º. Dios lo hizo así. Besemos, sin borrar un ápice, la huela de su hacendosa mano.

D. Enrique Casasús

1º. No exactamente. El estudiante, todo ilusión, idealiza excesivamente las cosas.

2º. Sin duda algo que completa, ya que el hombre es, por naturaleza, sociable. A pesar de ser lógicamente defectuosa, el hecho de vivir en sociedad creo que nos facilita la solución de innumerables problemas.

3º. Dios está. Aunque a veces, unos por inhibición y otros por inconsciencia, le obliguemos a alejarse peligrosamente.

4º. Si estuviera en mi mano inculcaría en el corazón de los hombres una dosis suficiente de buena voluntad, ya que en la ausencia de ésta radica el principal defecto de la sociedad humana, origen de los demás.

Onomástica

El 9 de marzo, festividad de Santo Tomás y onomástica del Rdo. P. Tomás Burgos, Prefecto de Estudios del Colegio, bajo la presidencia del P. Rector y con la presencia del claustro de profesores se le tributa al P. Tomás un caluroso y bien merecido homenaje de felicitación en el Aula Magna de nuestro centro. Corre la -presentación a cargo del P. Alberto Carmona y amenizan el acto los propios niños, entre quienes destaca la actuación del conjunto de armónicas del Colegio. Finaliza el acto con la palabra efusiva del P. Prefecto.

Quepa consignar aún la nota simpática de animar el acto con un sorteo, ante todos los asistentes, de valiosos objetos.

Cambios en el profesorado

El Rdo. P. Víctor Canet deja el Colegio.

Pero largos años de dedicada y provechosa labor en el mismo han dejado bien encendidala llama fervorosa de un agradecido cariño hacia el que siempre fue profesor afable y sencillo hasta hacer simpática y leve su rectitud de hombre bueno.

Gratísima noticia la que nos regala el Rdo. P. Hipólito Barrachina con su incorporación al Colegio.

Cobra así la asignatura de Formación del Espíritu Nacional, que él cuida, la máxima atención y el mejor aval. Enhorabuena.

 

Grito

Se rasgó el cristal del río.
(Estaban las aguas rojas.)
Volaron los pájaros.
(Nidos vacíos.)
y se hundió el largo filo de la luna
en la lluvia del llanto oscurecido.

Era en la madrugada.
Cuando rompen los grillos el corazón del sueño.
Lloraba el trigo de la voz
bajo el viento del gemido.

Era un ahora unital... redonda
con la rama rasgada por el frío...
... en las entrañas del silencio quieto
se clavó, vertical, como un cuchillo...

 

Los veleros

Van los veleros
por el camino.
El mar está todo
en la playa
jugando a hacer olas.
Las barcas de la mañana
se llevan
la noche
por el puerto.
Tiemblan mis redes
abrazadas a tu mástil.
Ya son cielo
las costas de la luna
y sueñan los veleros
en su camino...

Juan Mª Serrat
A. Alumno