D.
Ramiro Cucarella
1º. Creo que juzgar el mundo impondría un espacio
excesivo y una dedicación inoportuna. El con-epto «mundo»
es muy completó, y como elemento de juicio precisaría
la puesta en marcha de una labor de análisis para la que
no creo estar preparado.
Puedo, eso sí, contestar a la segunda parte de la pregunta.
Decididamente, el mundo no es fiel a la imagen que de él
me formé en mis comienzos de estudiante. Me atrevería
a decir que no es ni siquiera parecido. Salvo en su apariencia externa,
claro. No puedo precisar si objetivamente es mejor o peor. Visto
desde mí mismo, es, desde luego, peor. Echese la culpa de
esta opinión actual a mi forma de ser, eminentemente imaginativa.
El choque con la realidad ha impuesto una serie de reconsideraciones
que son las determinantes de mi punto de vista de hoy. El factor
«experiencia» es quien justifica, a mi modo de ver,
esta diferencia de matiz.
2º. Aquí todo está más claro. Al menos
para mí. Pero tengo que establecer, para dar mi respuesta,
una marcada diferencia entre lo que se entiende por «sociedad»
y lo que yo entiendo por «sociedad». Yo veo la palabra
«sociedad» como sinónimo de confraternidad, de
vida en común. Tomada, pues, en este sentido, todo cuanto
se deriva de ella -compañía, conversación,
amistad, amor, mutua comprensión- va íntimamente ligado
a mi forma de ver la vida. Esta sociedad de que hablo, la inmediata
a mí y a mi circunstancia, es la que completa, estimula e
incluso resulta necesaria, La otra sociedad, 13 remota a mí
y a mi mundo habitual, la que impone una jerarquía y un orden,
la juzgo inevitable y, en cierto modo, precisa. Pero no me interesa.
Esa es la que cerca e incluso destruye.
3º. En el mundo en que vivo, Dios está. ¿Cerca
o lejos?... Yo creo que depende de cada momento que vivo. La presencia
inmediata o remota de Dios es un hecho que juzgo necesariamente
subjetivo. Normalmente, está lejos. Quizá porque nos
resulta cómodo. Sin embargo, en determinados momentos se
nota el impacto de su presencia casi tangible, sin que esto impida
que se aleje de nuevo. O mejor, que el individuo se aleje, se substraiga
a esa presencia. Nuestro siglo está lejos de Dios. Lo cual
no quiere decir que Dios esté lejos de cada uno de nosotros.
La mayor o menor distancia de Dios al hombre la impone el hombre
mismo y, sobre todo, su circunstancia.
4º. No me creo apto para empresa de tanta envergadura. |
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D. Vicente Rovira
1º. Resulta difícil juzgar el mundo en que vivimos,
pero me ha gustado siempre analizarlo detenidamente desde el pequeño
ángulo en que la vida me ha situado, y he aprendido a aceptarlo
tal y como es. Siempre partiendo del principio de que lo que nos
parece bueno y lo que se nos antoja malo de cada día ha sido
preparado por Dios para cada uno de nosotros.
A pesar de que como estudiante soy de los que «quedaron
en el camino», la imagen del mundo que me rodea responde con
toda fidelidad a la que me forjé en mi juventud. Ahora bien,
me sorprende la indiferencia que rige las relaciones entre los hombres,
que no hacemos caso de las verdades más esenciales, y vivimos
con la conciencia dormida ante las necesidades o exigencias mínimas
de nuestros semejantes.
2º. Depende de la formación y de la personalidad del
estudiante el que la sociedad se convierta en un complemento esencial
en su vida profesional y de familia, o que las exigencias sociales
absorban y hasta inclusive anulen su personalidad e intelecto. Hay
que tener presente que ser hombre es sentirse responsable de la
misión que la vida nos confía.
3º. Dios está cerca, muy cerca. Porque tú,
estudiante lector, quien quiera que seas, estás hecho a su
imagen y semejanza, y has de tener siempre una ciega confianza en
la Providencia divina, esa Providencia que llega a todas las cosas...,
la que señala los límites del mar, la que ordena todos
y cada uno de nuestros días, la que alimenta a las aves y
viste de hermosura a la tierra, esta Providencia que a través
de las cosas terrenas constituye el murmullo amoroso de la poesía
de Dios.
4º. ¡Modificar el mundo...! Sencillamente, no me atrevo.
Ya se encargarán de modificarlo los científicos de
las grandes potencias.
Ahora sí, Dios te ha concedido muchos y preciados dones:
eres el ser superior de la creación, dotado de inteligencia,
voluntad y una preciosa libertad, crienta tu vida por el camino
del bien y entre ambos comenzaremos la ingente labor de modificar
el mundo.
Pesa sobre ti, estudiante, la gran responsabilidad de ayudar en
la medida de tus fuerzas a crear unas bases de un progreso capaz
de transformar la vida de los pueblos, de estos pueblos llenos de
problemas que hoy día atraviesan una profunda crisis social
y económica, y en el fondo de todos los problemas verás
siempre un completo vacío de Dios. Ayuda tú a que
desaparezcan de la tierra las negruras que ensombrecen los horizontes
del mundo plagados de odios e incomprensiones, y haz que el mañana
sonría a tu generación, aliviando la largura y las
angustias de este curso vital de cada hombre a merced de nuestros
días. Gracias. |

D. Juan Catalá
1º. Siempre lo imaginado entre nubes infantiles de horizontes
venideros es más bello que la realidad cuando se hace presente.
Pero la vida es la obra primordial de la creación, y por
eso es siempre hermosa.
2º. Acercarse a la sociedad no es nunca encerrarse carceleramente
en ella. La sociedad es la obra humana más perfecta del amor
al prójimo.
3º. Dios está ahí siempre. No notarle es perder
el más cabal de todos los sentidos: el sentido de la fe.
4º. Dios lo hizo así. Besemos, sin borrar un ápice,
la huela de su hacendosa mano. |
D.
Enrique Casasús
1º. No exactamente. El estudiante, todo ilusión, idealiza
excesivamente las cosas.
2º. Sin duda algo que completa, ya que el hombre es, por
naturaleza, sociable. A pesar de ser lógicamente defectuosa,
el hecho de vivir en sociedad creo que nos facilita la solución
de innumerables problemas.
3º. Dios está. Aunque a veces, unos por inhibición
y otros por inconsciencia, le obliguemos a alejarse peligrosamente.
4º. Si estuviera en mi mano inculcaría en el corazón
de los hombres una dosis suficiente de buena voluntad, ya que en
la ausencia de ésta radica el principal defecto de la sociedad
humana, origen de los demás. |
Onomástica
El 9 de marzo, festividad de Santo Tomás y onomástica
del Rdo. P. Tomás Burgos, Prefecto de Estudios del Colegio,
bajo la presidencia del P. Rector y con la presencia del claustro
de profesores se le tributa al P. Tomás un caluroso y bien
merecido homenaje de felicitación en el Aula Magna de nuestro
centro. Corre la -presentación a cargo del P. Alberto Carmona
y amenizan el acto los propios niños, entre quienes destaca
la actuación del conjunto de armónicas del Colegio.
Finaliza el acto con la palabra efusiva del P. Prefecto.
Quepa consignar aún la nota simpática de animar
el acto con un sorteo, ante todos los asistentes, de valiosos objetos. |