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Valor educativo de las
excursiones culturales
A primera vista podría parecernos un tanto inoportuna e inadecuada
la disposición legal que ordena la realización por los colegios
de visitas y excursiones tanto a centros industriales como culturales
o turísticos.
Si tenemos en cuenta y recordamos el fin y propósito de toda comunidad
escolar, de todo colegio, nuestra primera extrañeza se verá
sustituida por una muy justificada razón.
El Colegio debe proporcionar a sus alumnos una formación humana
íntegra, en el plano individual y social, conforme a los valores
intelectuales, morales y religiosos. Y estas visitas y excursiones, cuando
están bien preparadas y dirigidas, pueden contribuir grandemente
al logro de esta formación integral. En ellas se ilustra la inteligencia,
mediante la observación directa de aquellas cosas que fueron aprendidas
en los libros, y se forma la voluntad con la adquisición de nuevas
experiencias individuales y sociales. El contacto directo con la naturaleza,
si se trata de giras campestres, o la observación de las relaciones
humanas dentro de la empresa, en las visitas a centros industriales, constituyen
de por sí poderosos medios de formación humana, individual
y social.
Pero si es cierto que su valor es positivo en todos los aspectos, yo
considero como singular y extraordinario su valor formativo-social. Porque
en estas excursiones los alumnos conviven más ampliamente y en
un plano de mayor espontaneidad. Además aparecen ante su curiosidad
estudiantil todas las diversas formas de convivencia en que se estructura
la sociedad humana. Estiman y comprueban la eficacia del trabajo, la necesidad
de la autoridad y del orden, de la justicia social, del respeto y comprensión
para con el prójimo, de la competencia y del estímulo y
de otros muchos factores sociales que son firme garantía de una
sociedad ordenada y progresiva.
Aparte, pues, los fines culturales e ilustrativos que se persiguen en
estas excursiones, el solo hecho de su contenido formativo-social justifica
más que de sobra la realización de estas giras culturales
reglamentarias.
TEODORO BAJO RODRÍGUEZ
Un fraile se confiesa
El
Rdo. P. Víctor. Canet ha venido desempeñando con crecido
éxito el cargo de Vicerrector del Colegio. Justo nos haga partícipes
de sus mejores vivencias a cuantos con él compartimos idénticos
ideales profesionales. |
-Recuerda, Padre, ¿por qué fechas inició en nuestro
Colegio su tarea docente?
-El próximo día 7 de agosto hará los ocho años
que moro en este Colegio.
-¿Qué significa para usted el Colegio de San Antonio?
-Mucho, muchísimo. Es mi esfuerzo y cariño lo que he puesto
en él y estoy contentísimo de ver la realidad de lo actual
cuando recuerdo lo que era a mi llegada al mismo.
-La asignatura de que es profesor, ¿responde a su auténtica'
orientación profesional?
-No cabe duda que sí. Me agrada el francés y las lenguas
en general.
-¿Le hubiera gustado enseñar alguna otra disciplina?
-Sin rodeos, me hubiera complacido la Literatura, en la que me inicié
como profesor en mis primeros años, pues siento la literatura y,
muy en particular, la poesía.
-Los discípulos, ¿se muestran satisfechos de su profesor de
idiomas?
-No es precisamente a mí a quien corresponde responder, si bien
puedo afirmar que estoy satisfecho de haberme esforzado siempre en el
más exacto cumplimiento de mi deber.
-Tengo entendido que se le ha sustituido en el cargo de director de
la sección deportiva. ¿Por qué?
-Se me ha sustituido. Cierto. ¿Por qué? Pues sencillamente
por exceso de trabajo, y como hay otro Padre que puede hacerlo muy bien,
lo he dejado en sus-buenas manos.
-¿Ha sentido esta sustitución?
-Pues sí, dado que el deporte me nace y lo siento en mi persona
y no puedo dejarlo aunque no esté al frente de él.
-¿A qué aspira idealmente en su vida de profesor?
-A ser una ayuda y guía de la inteligencia de mis alumnos, en
su ansia por saber.
UNA ENTREVISTA Y UN NOMBRE:
D. Vicente Llopis Puchades
El
nombre es don Vicente Llopis Puchades, profesor titular de Ciencias, Licenciado
en Física y Química y Farmacéutico.
-¿Qué cambios ha podido notar, durante sus años
de profesorado, en el desenvolvimiento del Colegio?
-El afán constante manifestado por los distintos Rectores del
Colegio, no regateando en momento alguno ni esfuerzos personales ni sacrificios
económicos, tratando de mejorar el cuadro de profesores, no: ha
tenido, desgraciadamente, la compensación que cabía esperar
traduciéndose su labor de forma evidente en una superación
del nivel cultural de los alumnos que todos anhelábamos.
Las diferentes pruebas a que son sometidos nuestros colegiales en los
distintos exámenes no revelan un porcentaje halagüeño
con respecto a- los primeros años de mi llegada al Colegio. La
«materia prima» estudiantil empeora y habrán de estudiarse
seriamente los procedimientos adecuados para remediar esa despreocupación
de los jóvenes de hoy con respecto a los estudios.
-La actitud del profesor, eminentemente personal, ¿hasta qué
punto debe ser individual en el equipo profesoral de todo colegio?
-La actividad del profesor, dentro de su clase, se ajusta a normas y
facetas puramente personales, eligiendo los procedimientos que estima
más. apropiados en la exposición de las materias de su asignatura
para la mejor comprensión de sus alumnos. Ahora bien, su labor
no puede ser fructífera si es aislada e independiente; las diversas
disciplinas que componen el Bachillerato se relacionan estrechamente y
el profesor necesita el apoyo conjunto de sus demás compañeros
para un mejor rendimiento de su trabajo.
-¿Qué medios aconsejaría para estrechar, en lo
posible, la necesaria labor en equipo?
-La formación de los llamados Seminarios Didácticos, consistentes
en la reunión periódica, cuando menos mensual, de los profesores
de asignaturas similares. En ellas se cambian impresiones del desarrollo
de las asignaturas, dificultades surgidas o éxitos alcanzados,
discutiéndose procedimientos y adaptándose de común
acuerdo normas a seguir para un, mejor aprovechamiento de los alumnos.
-¿ Existe esta preocupación en los colegios por usted
conocidos?
-Son varios los colegios en que esos Seminarios están en funcionamiento,
y tengo noticia de que, habida cuenta de los buenos resultados obtenidos
por ellos, otros los van a implantar en el próximo curso.
-¿Qué cosas estima usted quedan descuidadas en los planes
de enseñanza actual?
-Tal vez queden un poco desatendidas las cuestion prácticas, más
que por los planes, por nosotros mismos. Estimo imprescindible una rectificación
por parte del profesorado en el sentido de prestar una atención
mucho mayor que hasta ahora a la parte práctica, claro que sin
descuido de la teórica.
-En una balanza imparcial, ¿pesarían más los aciertos
que los inconvenientes de toda reorganización?
-Toda reorganización considero que, de momento, ocasiona graves
trastornornos, aun cuando esté bien concebida; pero más
tarde puede ser beneficiosa si se estudió y aplicó con serenidad
y alteza de miras.
-¿Cómo explicaría el hecho de que naciones de un
nivel cultural muy prestigioso sigan planes de estudio concebidos hace
varias generaciones?
-Porque al implantar esos planes de estudio tuvieron el acierto de acomodarse
perfectamente a la idiosincrasia de sus respectivos países y, aunque
en lo fundamental permanecen invariables, dejan cierta libertad de desarrollo
a los diferentes colegio o liceos.
-El nivel cultural de España, ¿se iguala al de la restantes
naciones europeas?
-Aunque todos lo lamentamos, actualmente no igulamos el nivel cultural
de otras naciones, segurament por la falta de medios que hasta ahora hemos
sufrido. Pero, por fortuna, existe ya un anhelo creciente de superación
y un apoyo económico decidido por parte del Estado, sobre todo
en enseñanza técnicas, y creo que, Dios mediante, está
muy próximo el día en que venceremos es desnivel actual.
 
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