Portada > Del Colegio > Curso 60-61

PASCUAL PERALT COGOLLOS

Nació en Carcagente el 6 de mayo de 1919. Ingresó en el Colegio a los seis años y permaneció en él cuatro cursos, pasando después a las Escuelas Pías, Academia Julián Ribera, de ésta, y más tarde al Instituto de Alcira, en donde al terminar el 5º curso le sorprendió la guerra de Liberación. Al término de ésta concluyó el bachiller e hizo el ingreso en la Universidad, trabajando al mismo tiempo en la Secretaría del Ayuntamiento. Otra vez interrumpió sus estudios para marchar voluntario a la División Azul, donde permaneció dieciocho meses en los frentes rusos del Wolchoff, Ilmen y Leningrado. En ellos fue distinguido con dos cruces rojas al mérito militar, cruz de guerra, medalla de la campaña antibolchevique, medalla de la campaña de invierno. A su regreso hizo oposiciones para oficiales habilitados le la justicia municipal, ganándolas con el número dos de su promoción. Ha sido concejal y primer teniente de Alcalde del Muy Ilustre Ayuntamiento y en la actualidad ocupa el cargo de Delegado local de Deportes de F. E. T. y de las J. O. N. S. y lugarteniente local de la Guardia de Franco.

El niño juega, el juego es deporte y el deporte educa

No sé qué fisiólogos pretendían demostrar que el niño es un hombre en pequeño y que, por lo tanto, la infancia había de superarse lo más pronto posible.

Creo sinceramente se equivocaron los señores que esto quisieron probar, pues es sabido que se debe educar al niño desde el momento de su nacimiento. Así se le prepara ya para la vida al llegar al mundo. Se le dan baños de agua y también de aire (siempre a unas temperaturas adecuadas) con el fin de que por ellos se consiga el endurecimiento del nuevo organismo, y además, por ser activo -en su naturaleza- necesita que se ejerciten sus actividades desde un principio, sus movimientos, actos espontáneos, etc.

Confiemos en el deporte -juegos en la infancia- como un medio de educación física trascendental en la vida de los pueblos. Acordémonos de Grecia y Roma; los helenos con sus olimpíadas y los latinos con sus marchas y luchas consiguieron hacerse respetar y temer por los pueblos vecinos.

El deporte da a los pueblos las formas para librarse del juego de los que quieren dominarle. Y es que el valor y potencialidad de los pueblos se mide por el de sus juventudes; un cuerpo ágil, aireado, sano, lo es todo... incluso alegría, poesía en fin. En un cuerpo bien configurado no caben las tristezas. Todo es bello a sus ojos: montes con o sin nieves, mar... Lo mismo que es admirable en una gesta deportiva la victoria para el ganador, lo es para el que la contempla cuando es influido por la euforia del atleta.

Además, también la educación física da la noción, del honor y responsabilidad, de la disciplina y dominio de sí mismo.

¿Cómo conseguir esto? Primero, dejando en libertad al niño; que obre por cuenta propia. Y segundo, corrigiendo cuantos errores cometa y aumentando, con paralelismo al desarrollo físico, la actividad del juego.

Educar -dice un autor- es el perfeccionamiento eficaz del crecimiento humano tras la consecución de , sus fines mediante la incorporación de ideales y el ejercicio oportuno y adecuado de nuestras potencias.

Educar, podemos decir, es el desarrollar esa masa anímica -en ciernes- para un futuro adulto armónico. Y deber de padres y maestros es preparar para la vida.

Uno de los ideales más valiosos será que podamos educar el carácter personalidad de los niños. No buscando una liberta anárquica en sus apetitos y movimientos, sino, al contrario, canalizando sus actividades, y de esta forma lograremos dotarle de un dominio de' sí mismo e imprimirle el sentido del honor.

Por la vida de los pueblos y por la de los individuos, que es la de aquéllos, hagamos que esa savia joven no se obstruya y envenene al individuo al dejar en libertad aquellas actitudes -naturales demasiado brutales. Hay que extirpar tal conducta y siempre hacerlo bajo la dirección del pedagogo.

Pascual Peralt Cogollos. A. Alumno

RAFAEL M. PEPIOL VERCHER

Nació en Carcagente el 25 de diciembre de 1941. Ingresó en el Colegio en septiembre de 1950.

Permaneció en él hasta 1958, en que obtuvo el título de Bachiller con la calificación de sobresaliente-matrícula de honor.

Becario en 1959 del Ministerio de Educación Nacional.

Becario en 1959 del Colegio Mayor de San Juan de Ribera, situado en Burjasot.

Ha obtenido un premio «para los mejores becarios», de los concedidos por el Ministerio de Educación Nacional, en 1961.

Actualmente cursa el 2º de Comunes en la Facultad de Filosofía y Letras de Valencia.

El Colegio Mayor de San Juan de Ribera (Descripción)

Burjasot es un poblado que se asienta sobre colinas. De noche lo atormenta el sordo rumor del tránsito de la cercana Valencia. Y de día el sol lo saluda desde el mar.
En el primer altozano se yergue el Colegio Mayor. Es un palacio-fortaleza que sirvió de descanso a San Juan de Ribera. Este edificio fue construido hacia finales del siglo XV y conserva vestigios de ello. Posteriormente, cuando en 1916 se fundó la institución, se le añadió una ala de habitaciones para servicio de los colegiales. A su alrededor la fronda del extenso jardín cercado ayuda a crear paz y recogimiento.

Los colegiales nos sentimos a gusto en el interior de este viejo caserón. Cuando día a día regresamos de la Universidad, solamente la vista de la maleza del jardín nos infunde la satisfacción del hogar familiar. Sentados en el pretil de la amplia escalinata de piedra, aguardamos la llegada del portero avisado por el timbre. Y luego que el pesado portón gira sobre sus goznes, nos sumergimos en la inmóvil frescura del vestíbulo. Todos sin excepción, cuando el sol ronda nuestras cabezas en los días calurosos, anhelamos, a la vuelta de Valencia, dejar el bochorno de la calle y recibir el baño seco de frescura que nos brinda esta estancia.

El Señor mora con nosotros en la capilla gótica. Arcos escarzanos, ménsulas adornadas con retorcido acanto, azulejos similares a los del Colegio del Corpus Christi. Solemos saludarlo al marchar y al llegar. El espera siempre sobre la piedra del altar.

El patio del homenaje tiene un corredor de crucería, un poyo con el brocal de la cisterna y una escalinata que trepa pegada a las paredes hasta la torre. Contigua, la sala del comedor, gótica también. Y por último, una estancia con suelo de madera que arropa en penumbra varios cuadros y muebles viejos.

Los colegiales desenvolvemos nuestra vida principalmente en el primer piso. El salón de estar alberga cómodos sillones, revistas, y la radio-epick-ups; la discoteca no está precisamente mal. Al lado, la muda calma de la anchurosa biblioteca, donde montan guardia cinco estanterías enormes que únicamente saben hablar de libros.

La sala de oposiciones, protegida por un rico techo artesonado, duerme tranquilamente durante el año sus pasadas glorias, temporalmente ahora renovadas y acrecentadas. Semeja un salón del trono.

Contiguo se halla el salón oriental. Constituye nuestro refugio invernal. Por las tardes. en los meses fríos, encendemos la estufa y estudiamos a lo largo de la amplia mesa bajo la luciérnaga deslumbradora de los tubos fluorecentes. En el testero, grávido de notas y armonía, el piano nos observa mudamente.

La sala de televisión nos reúne cada noche después de cenar y, sobre todo, las jornadas de partido de fútbol televisado.

Las habitaciones se alinean a lo largo de un pasillo curvado como un incipiente «boomerang». Son regularmente amplias. Un espacioso ventanal las vuelca por completo al verdor del jardín y al brillo del sol. Generalmente se hallan sumidas en el silencio. Cuando al anochecer se regresa de Valencia, la retahíla de lucecitas de los cuartos donde se estudia semejan, vistas desde fuera, una sucesión de monjes orantes.

Y, por fin, el jardín. Extenso, variado. Paseamos y estudiamos en él cuando el buen tiempo. Nos deleita el estanque, la gruta de la Virgen, los majestuosos pinos. En un rincón del mismo, cada sábado luego de comer, jugamos un partido de fútbol en el campo de deportes. Porque no sólo hay que estudiar.

RAFAEL MANUEL PEPIOL VERCHER
A. Alumno

CUADRO DE HONOR Primera Enseñanza

ELEMENTAL PRIMERO

MES
GRADO
CONDUCTA
APROVECHAMIENTO
Enero
Ernesto Berenguer Boquera Pedro Luis Salom Escrivá
Juan Chaveli Peiró Vicente Climent Mata
Febrero
Pedro Luis Salom Escrivá José Bernardo Llobregat Boquer
Miguel Ferrer Colom Vicente Climent Mata
Marzo
José Rebollo Herrera Pedro Luis Salom Escrivá
José Gomis Colomer Vicente Climent Mata

PERFECCIONAMIENTO

MES
CONDUCTA
APROVECHAMIENTO
Ene Salvador Puig Valois José Moscardó Llopis
Feb Antonio Carreres Mengual Juan A. Navarro Navarro
Mar Vicente Piera Juan Juan Timor Selfa

ELEMENTAL SEGUNDO

MES
GRADO
CONDUCTA
APROVECHAMIENTO
Enero
Joaquín Cabanes Salom Juan Guerola Llopis
Jesús Aranda García José P. Gomis Ferrando
Febrero
Joaquín Cabanes Salom Vicente Lloret Barberá
Rafael Albelda Peralt Salvador Olaso Climent
Marzo
Joaquín Cabanes Salom Juan B. Guerola Llopis
Emilio Salom Palop Bernardo Hernández Tudela

 

INGRESO

MES
CONDUCTA
APROVECHAMIENTO
Ene Joaquín Catalá Alís Bernardo Cuenca Richart
Feb Joaquín Catalá Alís Bernardo Cuenca Richart
Mar Joaquín Catalá Alís Juan C. Rubio Fernández

Segunda Enseñanza

ENERO

CURSO
CONDUCTA
APROVECHAMIENTO
Rafael Tamarit Roch José Catalá Alís
Vicente Prats Catalá Pascual Vernich Taléns
Pascual Montagud Gómez Rafael Muñoz Perpiñá
Antonio Tello Navarro José Asensio Alegre
Salvador Calatayud Garrigues  
Enrique Tudela Merí Domingo Canet Vallés

 

FEBRERO

CURSO
CONDUCTA
APROVECHAMIENTO
Ernesto Aleixandre España José Catalá Alís
Vicente Prats Catalá Pascual Vernich Taléns
Pascual Montagud Gómez Rafael Muñoz Perpiñá
Antonio Tello Navarro Rafael Presencia Redal
Juan E. Hernández Alorda Salvador Calatayud Garrigues
Enrique Tudela Merí Domingo Canet Vallés

 

MARZO

CURSO
CONDUCTA
APROVECHAMIENTO
Ernesto Aleixandre España Vicente Giner Parra
Vicente Prats Catalá Pascual Vernich Taléns
Patricio Soler Montalvá Rafael Muñoz Perpiñá
Antonio Tudó Ahullana José Llorca Bertomeu
Salvador Calatayud Garrgues Francisco Alamanzón Rodríguez
Enrique Pachés Martínez Domingo Canet Vallés