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Un fraile se confiesa

No es, cabalmente, Martín Descalzo; tampoco un fraile indeterminado quien viene a confiársenos hoy a nuestras páginas; es la personificación y representante de cuantos conducen por recta línea a NUESTRO COLEGIO: su Rector.

-Pronto a inaugurar el nuevo centro ¿puede decirnos si cumple con ello alguna auténtica ilusión de su vida?

-La verdad es que dudo si en el porvenir tendré jamás ocasión de cumplirlas mejores.

-Fin primordial de las obras?

-La necesidad de atender a tanta solicitud de ingreso en un colegio que, como el nuestro, nos iba resultando ya harto estrecho.

-Cumplido este fin, ¿en qué hace Vd. consistir la verdadera importancia de las obras de renovación?

-En que no es sólo una mayor cabida del mismo lo que pretendemos lograr; sino, asimismo, una planificación más perfecta de dependencias y la creación de otras complementarias que llenen todas las exigencias de un colegio ideal.

-¿Qué orden de importancia cabrá atribuir al colegio que resulte de esta reestructuración escolar?

-Será, sin duda alguna, el nuestro, uno de los colegios mejor dotados de la región, en un punto donde la población de la misma y la de dicación al estudio son más abundantes.

-¿Y espera alcanzar un número de matrículas que cubra totalmente el considerable aumento de plazas que esta reforma supone?

- Espero, por el contrario, que el número de familias cuyas peticiones de ingreso no hemos podido atender, por un imprevisible exceso de solicitudes, no se consideren relega
dos por imaginarias recomendaciones y favoritismos que ni admitimos y reprobamos.

-¿Teme que esta radical renovación del colegio aleje de él a antiguos alumnos que lo ven crecer distinto del que ellos conocieron y animaron?

-El colegio no desaparece; crece y se desarrolla; como ellos crecieron y se desarrollaron sin dejar de ser ellos mismos.

-¿No cabe, entonces, hacer referencias a un nuevo colegio?

-El colegio es el mismo de siempre que todos conocimos: el de "San Antonio de Padua", pero con estatura monumental y unos brazos más amplios y más abiertos a cuantos en él siempre tuvieron cabida y a cuantos se nos acercan ahora, en mayor número, atraídos por las excelencias de la organización y capacidad docente de nuestro centro.

-Así sea.