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Clausura del Curso Académico 1957-58

En los magníficos salones del CINE ROMA de esta localidad, galantemente cedidos por su dueño y empresario señor Vilarroig, se efectuó el pasado día 23 de Junio, a las 10'30 de la noche, el solemne acto de clausura del curso académico de 1957-1958.

La bellísima decoración del espacioso local, repleto de padres y familiares de nuestros alumnos, prestó un digno e inigualable marco a este hermoso acto.

En primer lugar, la elocuente palabra del R. P. Tomás Burgos, profesor titular de lenguas clásicas de nuestro Colegio, abrió, con la belleza de unos bién hilvanados párrafos, el pórtico de esta simpática velada. Seguidamente dió lectura a la Memoria del Curso Académico 1957-58, que mostró, de una manera bién patente, la pujante vida de nuestro Colegio en ese lapso de tiempo y los óptimos frutos obtenidos en su abnegada labor de enseñanza.

Emocionantes para todos, fueron las sentidas palabras del alumno D. Rafael Pepiol Vercher -MATRICULA DE HONOR en las Pruebas de Grado Superior del Bachillerato- quien, en nombre de sus compañeros de curso, se despidió del Colegio.

La lectura y entrega de las calificaciones, fiel exponente del éxito obtenido por nuestros alumnos en los pasados exámenes, fué subrayado por el general aplauso de los asistentes, que se desbordaba hacia aquellos colegiales que, por sus brillantes calificaciones, obtenían los máximos premios de aprovechamiento o conducta.

Las siempre elocuentes y acertadas palabras de nuestro muy querido Rector P. Anselmo Martí, pusieron digno broche a este solemnísimo acto de Clausura.

Completó la velada, la proyección de una interesante película en tecnicolor, de índole histórico.

Despedida

Después de un año de fructuosa colaboración en la diaria tarea de nuestro Colegio, nos deja, esperamos que temporalmente, el R.P. Tomás Burgos Nadal, que durante el pasado curso académico, tan brillantemente desempeñó el cargo de profesor titular de Lenguas clásicas de nuestro centro. El deseo de coronar con el máximo galardón sus estudios, ha motivado la marcha a la ciudad de Salamanca, en donde ya se encuentra desde el pasado mes de Octubre.

El Colegio siente muy de veras la marcha del P. Tomás Burgos, que por su competencia, entusiasmo y espíritu de trabajo, se ha granjeado, en el corto espacio de su estancia entre nosotros, la estimación de todos.

Desde las columnas de este boletín, que siempre contó con su colaboración, le deseamos que el éxito más completo le acompañe, como siempre, en sus estudios.