Portada > Del Colegio > Curso 57-58 >
A modo de saludo
Si bien, por letras circulares, me he puesto ya en contacto con todas aquellas personas que sienten las cosas del Colegio, quiero que estas páginas sean portadoras de un nuevo saludo, con la manifestación de las esperanzas que abrigamos.
Saludo de ofrecimiento a las Autoridades eclesiásticas, civiles y militares; a los señores Antiguos Alumnos, a nuestros muy queridos alumnos y, de manera particularísima, a los padres de nuestros alumnos. A ellos hago presente el interés que, desde un principio, estamos poniendo en la buena organización del Colegio.
Por voluntad de la Divina Providencia, me ocupan ya algunos años las tareas escolares. Conocemos el alma de los jóvenes y sabemos la responsabilidad que sobre nosotros pesa. Aceptamos esta responsabilidad, con la esperanza de que nuestro esfuerzo será coronado por frutos de ciencia y virtud.
Consciente del entusiasmo con que trabajaron mis predecesores y del nivel religioso, científico y cultural en que han situado el Colegio, siento la obligación de manifestarles mi gratitud, con la promesa de secundarles, en cuanto de mi persona dependa, para que el Colegio siga la dirección que ellos le dieran.
Esperamos mucho de los padres de nuestros alumnos. De su colaboración
con nosotros depende, casi en su totalidad, el resultado de nuestro trabajo.
Sentiremos tener que lamentar la ineficacia de su ayuda. En cumplimiento
de nuestro deber, no seremos remisos en recordar nuestras mutuas obligaciones,
cuando las circunstancias lo exigieren.
Con el mejor espíritu, pues, empezamos esta nueva etapa de la vida
del Colegio, seguros de que, con la bendición del Altísimo
y la colaboración de todos, seguirá siendo forja de hombres
de bien.
Fr. Benjamín Agulló Pascual
RECTOR
