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La Virgen de la Salud, Patrona de Cogullada
Por Soleriestruch
Sueca y Algemesí, Villena y Chiva, Alcudia de Carlet, Burriana, Chirivella, Luchente, Alcira y otras muchas poblaciones de nuestro reino, celebran la fecha de la Natividad de Nuestra Señora bajo múltiples advocaciones: Virgen de Sales, de la Salud, de las Virtudes, de¡ Castillo, de¡ Remedio, de Oreto, de la Misericordia, de la Consolación, de Lluch...
Cogullada -la hipotética "TOGOLLA" de que nos habla la "Hitación de Wamba"- conmemora la festividad de la Virgen de la Salud el domingo inmediato que sigue al 8 de septiembre.
Cogullada es en la actualidad, demográficamente considerada, un núcleo de población anquilosado: una barriada de Carcagente, de la que apenas dista unos 1.500 metros, con 104 edificios -incluído su templo parroquial- donde moran no, más allá de 500 vecinos. Porque Cogullada -vulgarmente CULLÁ, corrupción de CULLA, sin acento alguno, que en idioma vernáculo significa "lugar elevado"- tiene un templo parroquial dedicado a San Bartolomé, que regenta desde el lunes, día 29 de agosto el cura D. Vicente Morcilla Puig, en virtud del decreto arzobispal, dado en Valencia el 30 de julio del presente año. Un templo de orden dórico que mide 76 palmos de ancho por 106 de largo y 40 de altura; un templo en cuya fachada principal existe una hornacina ocupada por la imagen del Santo titular... descabezada.
Tiene el templo de Cogullada -espacioso, sencillo y desmantelado actualmente- un campanario de mampostería de más de 70 palmos de elevación, con huecos para tres campanas y un reloj que, asomado a la calle Mayor, mide las horas de los vecinos desde el 7 de septiembre del año 1897 en que fuera colocado , previo desembolso de sus buenas mil pesetas.
Junto al templo hubo en otro tiempo un pequeño cementerio que dejó de utilizarse en 1863 -siendo vicario de la parroquia el P. Antonio Cortés- trasladando al de Carcagente los restos habidos en este pequeño camposanto de Cogullada. Poca cosa... En definitiva, nada que merezca la pena. ¡Y sin embargo...!
Sin embargo, no era Carcagente y ya Cogu¡lada existía. Hablamos, claro está, del Carcagente actual... No había templo en Carcagente -y menos cura que lo atendiera- y ya Cogullada lo tenía; a Cogullada acudían los carcagentinos cada domingo para cumplir con sus más elementales deberes de buenos cristianos. Uno habla de muchos años atrás; de cuando no había en nuestro término otro cosa que moreras, granados, palmeras, membrilleros y ocupaban las tierras de "horta" extensos arrozales, existiendo en la zona montañosa vides y olivos y algarrobos. Uno habla de cuando ni en sueños imaginaba nadie que pudiera devenir el cultivo del naranjo, nuestra principal fuente de riqueza...
Carcagente fué luego creciendo; no cupo a Cogullada la misma suerte, ¡qué se le va a hacer!. Ello no obstante, en Cogullada y en sus inmediaciones puede que se encuentren los extractos capaces de fundamentar históricas prosapias locales, siempre que se quiera hacer callar las voces que a Carcagente pretendan tildar de opulento advenedizo.
Hasta el año 1936 conservábase en el templo parroquial de Cogullada una antigua tabla procedente de la Iglesia de Ternills, con la imagen de la Virgen de la Salud; no hay memoria de otra más antigua imagen a la que nuestros mayores rindieran veneración y culto. A Ella se acudía en piadosas rogativas para alcanzar su protección en la cosecha de la seda; a lo largo del siglo XVII incluso y en repetidas ocasiones, fué llevada a Carcagente con toda solemnidad a causa de las pertinaces sequías por nuestro término, por la "necesidad de la hoja de la morera"...

La Virgen de la Salud, Patrona de Cogullada. Tabla del siglo XIII, de autor desconocido (dibujo de E. Soler)
Una piadosa tradición, muy extendida, atribuye la paternidad de muchas de estas tablas a San Lucas Evangelista. En aras de la verdad hemos de hacer constar nuestros reparos: Fray Esteban Ginés Ovejero, de la Orden de Predicadores, en su folleto "Guadalupe" -impreso en Tortosa, con licencia eclesiástica, en 1905- nos dice que San Lucas no fué sino médico y Evangelista y no pintor ni escultor; "cosa que no hubiera callado San Pablo cuando nos dijo que era médico, y mucho menos los padres y Concilios que escribieron contra los iconoclastas, como un argumento fortísimo". A nuestro modesto saber y entender, se trata de una confusión de San Lucas con algún Lucas Santo, posible pintor o copista, autor de la tabla que nos ocupa. Porque eso sí, la tabla, sino de origen italiano, fué pintada según normas y modelo muy en boga durante la edad media en aquel país. Son cosas que consigna muy claramente el marqués de Lozoya en su obra "Historia del Arte Hispánico", cuyo tomo y página no se citan para que nadie nos lo tome a pedantesca erudición.
Sería interesante por demás, seguir el proceso artístico que permite a Italia sacudirse el yugo impuesto por Bizancio hasta conseguir -ya en el siglo XIII- esas imágenes pintadas sobre tabla tan semejantes a la que había en Cogullada; y su extraordinaria difusión...
En la exposición de iconos celebrada no hace mucho en Madrid, se han podido ver, repetidas hasta la saciedad, imágenes muy parecidas a esta nuestra Virgen de la Salud. Recordamos además, haber visto en la «Hoja del Lunes», del día 31 de agosto del año 1954 -con motivo de los terremotos que en aquel entonces azotaran las islas del mar Jónico- la fotografía de un cuadro con la misma Virgen, apenas con muy ligeras variantes. Grecia, Valencia... ¡Una misma Imagen venerada en los dos extremos de la luminosa diagonal mediterránea...!
La tabla de Cogullada -como todas las de su tiempo- pertenecía
sin duda a esa época de transición entre el modo de hacer
bizantino -rigidez geométrica, tonos de cruda pureza, oros abundantes,
hieráticas actitudes- y el realismo que asoma en las pinturas del
Giotto. No olvidemos que son los tiempos del "Pobrecito de Asís"
y que el "franciscanismo" que con Él nace, cobra tal
vitalidad que acaba por torcer y aun saltarse la dictadura estética
de largo tiempo mantenida por los países del próximo oriente.
Y es que el amor influye en todo; ¿porqué con el arte había
de ser una excepción?.
Las "madonas" bizantinas que hasta entonces han privado se ven
poco a poco reemplazadas por estas otras "vírgenes" de
humanizado gesto -más afectivas, más maternales- que los
artistas realizan, utilizando suaves tonalidades transparentes. Y al mismo
tiempo que el arte se torna más realista, la devoción parece
alcanzar ternuras insospechadas...
Estas imágenes pintadas siguiendo la nueva modalidad, son muy solicitadas. Tiempos son estos en que Aragón y Cataluña mantienen activas relaciones con Italia y naves catalanaaragonesas las introducen en España utilizando el portillo de nuestro levante. Son tiempos que siguen a la Reconquista, llevada a cabo por Don Jaime, y las tablas llegan en buena ocasión de ser utilizadas para el culto cristiano en las nuevas iglesias que han dejado de ser mezquitas.
Su difusión debió ser extraordinaria: las hubo en Játiva, en el Museo Episcopal de Vich, en San Agustín de Valencia, en la misma sacristía de la catedral valenciana. No todas sin embargo serían de procedencia italiana; de la existente en la catedral de Valencia nos dicen ser obra debida a los pinceles del artista turolense Juan Pintor, y era, por otra parte, la que a nuestro juicio más analogías tenía con la de Cogullada. Todas, no obstante, fueron realizadas siguiendo un mismo modelo, en el que eran de notar el rostro ovalado de la Virgen, los ojos almendrados, la nariz recta y la boca pequeña, levemente inclinada la cabeza hacia el Niño sostenido con la mano izquierda. La mano derecha del Divino Infante inicia la acción de bendecir, mientras con la izquierda sostiene una esfera o un libro. Sobre el fondo dorado se marcan con finos trazos de oro las sombras y los perfiles...
La tabla habida en Cogullada fué concedida a TERNILS -emplazado en las inmediaciones de la actual ermita de San Roque, hoy poblado, por completo, desaparecido a causa de las repetidas inundaciones sufridas en nuestro término - por el Papa Paulo III, según se desprende de estos versos "deis gojos" dedicados a nuestra Virgen de la Salud:
| "El Papa Paulo tercero envió muy liberal copia del original que sois Vos, bello lucero. Retrato tan verdadero aquí quiso hacer morada, Sagrada Virgen María de TERNILS intitulada". |
Habida cuenta que el pontificado de Paulo III tuvo lugar de 1524 a 1550, y que la tabla de la Virgen de la Salud fué trasladada definitivamente en 1539 desde TERNILS a Cogullada, nada tiene de extraño que esta última población la haya considerado siempre como cosa propia.
Al decir de los entendidos, se trataba de una tabla del siglo XIII, de autor desconocido. Se sabe además, que fué restaurada en 1548 por el pintor Gaspar Requena, de Cocentaina, en virtud de acuerdo tomado por los vecinos de Cogullada, luego de la visita pastoral que se realizara a dicha población el 10 de marzo de 1547. Con el repinte debió perder gran parte de su ingenuo carácter primitivo; manos y rostro delataban un mayor saber, una técnica más avanzada. También una mayor despreocupación, -por parte del restaurador- en corregir y aun alterar todo aquello que a su gusto no placía. Posiblemente fué entonces cuando debió sustituirse el libro que el Niño de su homóloga de Valencia sostiene con la mano izquierda por un pequeño cetro. En resumen: si bien es verdad que todo quedó "algo" cambiado con las adulteraciones introducidas, no es menos cierto que debió quedar también más nueva y flamante. Y váyase lo uno por lo otro, pensarían todos...

Iglesia de San Bartolomé de Cogullada
Colocada en la misma capilla que actualmente ocupa una discreta reproducción de la tabla destruida en 1936, la Virgen de la Salud ha sido durante muchísimos años objeto de fervorosa veneración por parte de todos cuantos a Cogu¡lada han acudido con el hatillo de sus preocupaciones e inquietudes. ¡Cuántas veces la llevaron los carcagentinos en piadosa rogativa por causa de las sequías, para que bendijese la cosecha de la seda, para que les librara de las frecuentes pestes... cuando Carcagente era apenas una célula urbana sin importancia alguna, sin témplo donde pudieran sus moradores cobijar las inquietudes espirituales ni santa Imagen a la que dirigir los ojos en busca de consuelo...!
Desapareció TERNILS... El odio destruyó luego la primitiva tabla de la Virgen de la Salud... Algo queda sin embargo: queda el hondo fervor escondido en el pecho de todo carcagentino-piadoso legado de sus mayores-que se exterioriza cada vez que llega la septembrina festividad de Nuestra Señora... cuando los días son bonanciblemente otoñales... y el cielo azul parece lleno de suavidades... y el sol lo va inundando todo de una madura luminosidad...
