Portada > Del Colegio > Curso 52-53
Pastorcito de Belén.
Tenía el bracito roto y andaba perniquebrado.
No pudo, en todo el año moverse de su humilde cueva y andar en La Cabaña, junto con los otros, en busca de verdes pastos para su rebaño. Cada día suplicaba al Señor remedio para su lacería; cada noche, a solas con las estrellas enviaba al Cielo el ruego de su mensaje con un Morse de luceros. Andaban las ovejas desperdigadas, sin cuido ni vigilancia; aquellas su pobres ovejas abandonadas que eran toda su hacienda, toda su fortuna...
Acudió a los hombres con su bracito, para que se lo pegasen de nuevo al muñón del hombro; ofreció al Cielo las más encendidas promesas, el tesoro de sus más puras lágrimas. Los hombres, afanados en sus quehaceres, no le hacían caso y el Cielo... El Cielo, en cambio, le dio como una neblina de remota esperanza.
Esta noche no podría llegar, saltando de gozo a la Cueva del Divino Infante.
Habría en el Cielo una neblina de polvo de estrellas; sobre la tierra sentirían las cosas el intenso aletazo de la Divinidad; un júbilo estremecido anidaría en lo hondo de todos los corazones; andarían todos inquietos, con las miradas fijas en lo alto porque los pies surcasen trayectorias de ensueño... ¡Y él había de quedar apartado, sin poder acudir, porque ni aun el corto camino podría recorrer sin ayuda de muletas que no cabría emplear por causa del brazo mutilado!
Una angustia incontenible le llenaba el pecho. El pecho, sí: ¡su pobre pecho de barro! Y unas lágrimas imposibles le surcaban el barniz del rostro...
Sobre una teoría de montañas de cartón y corcho, sobre riachuelos de vidrio, bajo unas palmeras de papel iban las figurillas diseminadas.
Una estrella de estaño, prendida a un alambre, brillaba en lo alto de la Cueva.
Asomaban los Reyes, allá lejos...
-¡Trae las tijeras!
-No; a esta pastorcita con su cesta ponedla más cerca del Portal.
-Oye, ¿por qué habéis dejado dos patos sobre el estanque?
-Hace bonito.
-Bueno; pero de noche los patos están durmiendo.
-¡Y qué! Pero ¿no, es verdad que está más bonito el estanque?
-¡Afianzad a Baltasar que se cae del camello!
- Sobran corderos.
-Y faltan palmeras.
-Ha quedado bonito, ¿verdad?
-Si, pero...
-¿Pero qué?
-Nos falta un pastorcito frente a la Cueva.
- Y lo cogieron delicadamente manos infantiles. Buscaron su brazo y la pierna lisiada. Con un poco de cola los fueron pegando... ¡Hubierais visto llorar al pastorcito! Lloraba de contento unas lágrimas imposibles... porque ¡nadie sabe cómo lloran ni sabe si lloran loo pastorcitos de barro. Y frente a la Cueva de Belén, en aquella Natividad del Señor, cada año renovada, lució el pastorcito "la más gallada figura que nunca ojos vieran, sobre una roca de corcho, mecidas las palmeras de papel por una, brisa inexistente, bajo un cielo pintado, lleno de pedacitos de estaño, sobre caminos de serrín y riachuelos de vidrio.
SOLERIESTRUCH
Página de los alumnos
A los lectores "Del Colegio" les ofrecen nuestros alumnos, los frutos en agraz de estos entrenes literarios, que pueden ser un día la labor de un consumado, que nosotros así lo deseamos.
Sobre escritores
Hay buenos y malos escritores. Sin, los últimos, aunque lo lamentamos, no existirían los primeros.
Estos malos escritores se alarman, porque determinados novelistas y hombres- de letras, alcanzan el favor del público y con ello la fama. Ellos quisieran condecir el gusto de los lectores hacia las novelas, que se forjaron por su ingenio. Como característica común entre los que nunca ven la corona en sus sienes, es el ser envidiosos del éxito ajeno, llamándose neciamente "novelistas puros". Los malos novelistas son los que se vanaglorian, diciendo que sus- novelas son del gusto del, lector y quieren que su fotografía sea expuesta en la portada de sus novelas, para vencer si no con la literatura, con las cualidades fotogénicas de su busto. Estos novelistas son como los mendigos que van detrás de las grandes editoriales para que les divulgue sus novelas. Unas veces toman a careta del pesimismo, para hacerse interesantes, otras veces crean cosas incoherentes para que no entendiéndoles les juzguen superiores. Al escribir piensan; en el lucro de su obra. Si no; consiguen el éxito se hacen los muñecos de la envidia, la impotencia, el desdén.
Los novelistas puros escriben para sí, para proporcionarse un placer estético. Y al cumplir con la exigencia del arte, consiguen cautivar a la muchedumbre. Por tanto parece ser, a mi manera que el buen escritor es un medio de apostolado, un medio de ayuda al prójimo. Buena obra ha de ser ayudar a los buenos escritores, quizás ellos puedan cambiar el mundo.
Francisco Rosell,
7.° Curso.
Una excursión
Alas 8'30 de la mañana se congregaron la mayoría de los colegiales en el patio del Colegio. El Padre a la cabeza de aquel tropel de niños se dirigió a la estación para ocupar el coche que se nos tenía reservado. Como aún no era la hora de salida, unos estuvieron cantando y otros almorzando. Al fin el tren se puso en marcha.
Unánimes gritos de júbilo que se mezclaban con los agudos silbidos de la locomotora, saludaron la salida del convoy. Los más revoltosos se abalanzaron a ocupar rápidamente las ventanillas del coche, mientras que los más rezagados terminaban con sus provisiones mañaneras. El monótono ruido del tren casi no se oía por el bullicio de las conversaciones de los muchachos.
Por el campo, naranjas y más naranjas. Cuando disminuyó la marcha, cambió también el, paisaje. Ahora, rocas y pinos. Percibimos claramente el suave olor de la montaña. Y así se fue parando el tren. Estamos en la Barraca, donde descendimos los colegiales.
Aurelio Pedrós
Curso 1º
Diálogo a bocajarro
Con este tema se le pidió a los alumnos de 4.° Curso que presentaran un trabajito improvisado. Admiren nuestros lectores qué diestros son "los chicos".
-Oye, "primo". ¿Cuál es la asignatura que más te gusta?
-Si me llegas a preguntar por la hora del día que más me gusta... Pero, contestando a lo tuyo, creo que la Historia de España.
-¿Por qué?
-¿Pero piensas divertirte dándome la lata?
-Contesta, por favor.
-Pues, porque estudia cuándo y como España fue grande. Nos enseña a apreciarle y estimarla por encima de todo.
-¿Y es fácil esa asignatura?
-Esto no es menester que lo preguntes, tu lo sabes por ti mismo. A mi me resulta agradable porque la comprendo y, estudio con gusto.
-¿Sabes mucho de esa asignatura?
-Pues quizás más que tú que ya es decir bastante.
-No tanto "primo".
-Bueno, ¿Quién ha sido tu profesor de Historia?
-Don Víctor Oroval, que no regala nunca ninguna noto.
-¿Cómo saliste en exámenes?
-A ver cuando paras, canastos. Si no me olvido, saqué notable.
-¿Bajo qué aspecto te gusta más nuestra Historia?
-Cuando treta de la cruzada contra los moros. Porque de un espacio reducido los nuestros fueron reconquistando con sangré y sacrificio el territorio español.
-¿Bajo qué reinado tuvo fin la reconquista?.
-¡Uf! Bajo el reinado de los Reyes Católicos.
-Muchas gracias y dispensa, estás tan enterado de la asignatura como eres buen colegial.
El reportero: Vicente Andrés.
El paciente interviuado: José Luis Andrés.
En el examen de religión
-Dígame Vd. alguna herejía.
-¿Le parecen a Vd. pocas las que le he dicho en lo que va de examen?
Explicando zoología
El profesor al ver que sus alumnos no le atienden y miran a todos lados.
-¡Señores, o se fijan ustedes en mí o nunca llegarán a comprender lo que es un megaterío.
Estudiante moderno examinándose
-Esta ecuación, la dedico a mi mamá, mi papá, mi "títa" Lola que está en el Congo Belga, y al público de la sala.
-Clac, clac, clac...
