Portada > Del Colegio > Curso 52-53

Y en la tierra paz...

Hoy nuevamente-no importa el correr de veinte siglos y medio-parece que resuene en nuestros oídos, como en aquella trascendental noche de la Natividad del Señor, el saludo y cántico del coro angélico que, anunciando al mundo la grata nueva, repetía:

"GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS,
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

El «Poverello de Asisi», tomó esta estrofa como lema de de su humilde y santa vida y al conjuro de su PAZ Y BIEN, arrolló la sociedad de su tiempo, haciendo llegar sus ecos hasta nuestros días. Ecos, que sus hijos los franciscanos de todo el mundo repiten en todos los idiomas, impulsados por el amor seráfico y sin límites de aquel que se llamó asimismo «El Loquillo de Belén ».

Niño Jesús. Belén

Sea pues, este también, mi saludo en estas fiestas Navideñas, que todo el mundo se prepara a celebrar y que este PAZ Y BIEN, con el recuerdo que lleva de angélico y franciscano, os lleve a todos vosotros, Profesores, colegiales, familiares de nuestros alumnos, bienhechores, dignísimas autoridades y amigos Todos de esta bella ciudad de Carcagente, la felicidad en estos días de júbilo y amor y UN PROSPERO Y FELIZ AÑO 1953.

FR. LUIS M.° TORRES
Rector

Murillo. InmaculadaCarcagente y la Inmaculada

(De cara al Centenario de lo Definición dogmático)

El día 8 del próximo Diciembre será el comienzo de las fiestas que la España eterna proyecta en conmemoración del Centenario más glorioso de su Historia, policromada de azulceleste. Con la España de la Concepción está Valencia en primer lugar. El gran mariólogo P. Suárez, catalogando las Universidades que profesaron su fe en este dogma, escribe: París. Colonia, Valencia. Y con Valencia no está en segundo lugar Carcagente, que rubricó con su sangre, en la procesión de la capital, por uno de sus héroes, laureado de mártir, Juan Perpiñá, el año del cincuentenario 1904. ¡Carcagente lo de la Virgen de Aguas Vivas, ciudad educada secularmente, en el culto a la Concepción, por los monjes agustinos de la Barraca y por los alcantarinos de su Convento! ¡Carcagente la del mártir de la Inmaculada, laureado así pos los del "voto de sangre" que le acompañaron en la heroica procesión de Valencia!

Por todo eso tan bello y porque el invicto Abanderado, que dió principio a este Auto 'virgíneo multisecular con el silogismo en Caesar: potuit, decuit, fecit, es un franciscano, quien se inspiró a su vez en las doctrinas marianas de San Agustín, y porque el Beato Juan Duns Escoto nos inspira aún en las clases de Filosofía voluntarista la base que se necesitaba para ver a la Concepción Inmaculada, los "filósofos" de Carcagente quieren vivir ya la fiesta en esta aurora visperal, anuncio del gran día vestido de fiesta cerúlea que unirá el cielo con la tierra y los ángeles nos traerán mensajes de la Tota Pulchra y los hombres de la raza de Juan Perpiñá subirán a los cielos á contemplar a la Madre del Amor hermoso que no tuvo pecado original y tuvo todas las gracias y dones del Espíritu Santo desde el primer instante de su ser, físico y real. ¡1904-1954!

Fr. Domingo Savall

El Padre Luís Ángel

El día 23 de Octubre último falleció en Pego el R. P. Luis Ángel Roig, profesor de nuestro Colegio en los primeros tiempos de su fundación, cuando el que esto escribe se sentaba en los bancos de sus aulas.

P. Luís ÁngelLos largos años de separación no han conseguido entibiar el entrañable afecto que siempre he profesado a este excelente profesor y religioso desde los días en que yo recibí sus enseñanzas en el Colegio, del que salí con un inextinguible sentimiento de gratitud en el corazón. Más aún. Esa separación ha hecho que el Padre Luís que ha muerto sea para mí aún el Padre Luís de mis años juveniles, el que yo veía entonces: mi insuperable profesor de francés, el fino catador de la belleza literaria que me aficionó a la lectura de los grandes escritores, el entusiasta defensor de todas las causas que contribuyeran a fomentar nuestra amistad con la América española, donde él había vivido varios años, el exacto cumplidor de sus deberes de profesor. Hasta no me lo puedo imaginar sino con el mismo aspecto físico y el mismo vigor de aquel tiempo.

Está decretado que el hombre ha de morir y hemos de resignarnos a ver desaparecer de la escena de la vida a los seres más queridos, aunque los quisiéramos inmortales Pero la llama del espíritu sobrevive a la destrucción de los cuerpos y el que acertó con su doctrina y con su ejemplo a prender en otros la chispa de sus virtudes, sus sentimientos y sus ideas, no muere del todo, porque, como en las lampadoforias helénicas, la misma antorcha del que cae sigue alumbrando sustentada por nuevos brazos. Del Padre Luís recibimos algo más que la perfecta enseñanza de la lengua de Racine, o la invitación a leer unos bellos versos de algún gran poeta o un libro interesante. Con deberle mucho por todo eso, aún le debemos más por su ejemplo. Y esta paternidad espiritual le mantienen vivo entre nosotros, lo mismo cuando le separaba la distancia que ahora, después de haber emprendido su viaje último y sin regreso.

Víctor Oroval