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Número 16. Dic 1951

Misterio de Navidad. Felicitación del P. Rector.
La fiesta de Escoto y Cisneros. Gimeno, Calatayud y Francés
Principio de una vida misionera. Fr. David Cervera
Homenaje al P. Ferrer en sus Bodas de Oro sacerdotales. Fr. Juan Mª Nadal
Imo pectore. Víctor Oroval
¿Para qué la Unión Misional Franciscana? Fr. Jesús Sanjuán
El nacimiento del Niño Dios. Ricardo Lorente, 7º curso
El Belén. Vital García Viudes, 4º curso
El día de la madre. Enrique Pedrós, 6º curso.
Asistencia al colegio.

Misterio de Navidad

Felicitación Navideña

Navidad es todo un poema de luz, de vida, de amor y de paz. Un canto pastoril, eco sublime del himno angélico. Una sonrisa del Niño Dios que hace germinar en las almas la alegría celestial.

Misterio inefable el de la Encarnación del Hijo de Dios. Et Verbum caro factum est: humillación rendida de Dios, sacrificio, pobreza, anonadamiento... amor. Prenda,. para el hombre, de luz, vida, gracia, amor y felicidad. En la cuna de Belén confluye el inmenso amor divino con el pobre corazón humano. «Por nosotros y por nuestra salud Dios descendió de los cielos».

Tinieblas y oscuridad invadían la tierra. Amanece en Belén el «Sol de la Justicia» e irradiando su luz a los hombres la Noche Buena es el principio de un día sin fin.

Desde el primer pecado reina la muerte en el mundo. Viene Jesús, que es la Vida, y en Belén nace el hombre para Dios. La muerte, temporal será el traslado a la Vida eterna.

En Belén muere el odio y el orgullo, esencia de todo pecado, pues ha nacido el Amor. Ya el hombre es hijo de Dios y los hombres sus hermanos.

Y como consecuencia de la luz, de la vida y del amor... el Niño de Belén nos trae la PAZ. Los ángeles cantan entusiasmados ante el divino Portal. «Gloria a Dios en las alturas y a los hombres PAZ».

RECIBAN LOS ALUMNOS, FAMILIARES, EX ALUMNOS AMIGOS DEL COLEGIO Y DIGNAS AUTORIDADES DE LA CIUDAD NUESTRA CÁLIDA, SINCERA Y CORDIAL FELICITACIÓN.

Fr. Juan Mª Nadal
P. RECTOR

La Fiesta de Escoto y Cisneros

(8-XI-51)

Et post núbila, Phoebus.

Llama y vocifera la campana y nos va diciendo a todos: ¡A clase, a clase!, vosotros los selectos y que sabéis la lección, y también vosotros, aquellos que mantiene la harina, y ella fina que fina. Y nosotros, que la quisiéramos ver en el Realengo, decíamos: ¡esa campana! Y cuando nos disponíamos a salir: imana? ¡qué es esto?, vemos al claustro de profesores que se disponía a entrar. Todos de pie, estamos viendo, asustados,. cómo se coloca cada quisque en su lugar; y principia el P. Rector: Queridos colegiales: vamos a dar una lección ocasional acerca de las dos figuras históricas que festejamos en este día memorable... Y por el tono que le imprime al discurso el P. Rector, nosotros, que somos músicos y sabemos leer el íbero, interpretamos por un sentimiento grato del corazón que la «lección ocasional» va siendo muy bonita y que las sombras negras de la clase acabarían en un sol esplendente y en un día de deportes de toda clase. Con atronadores aplausos terminó su bella oración el P. Rector, invitando al P. Savall a que continuara la «lección ocasional».

A las primeras palabras de este P. profesor, anunciando que va a hablar de la hispanidad del Doctor Sutil y Mariano y de su hermandad espiritual profunda con Cisneros, eso, a la verdad, nos alegra ¿por qué no?; son días de panhispanismo; sí, señor, con pan y todo; queremos decir, son días de resurgimiento espiritual, en vivo contraste con la triste y abismal depresión en que está sumido el hombre del comunismo mundial. Y aquí hubo aplausos, hasta en los niños de la Escuela, todos allí presentes; dispuestos al ataque, más bien que, atrincherados, pura la defensa; lo mismo que en tiempos de Carlos V. que se reservaba a los alemanes para la defensa de las posiciones y a sus «leones» para el ataque.

«La hispanidad del Beato Juan D. Escoto no es un tema nuevo; lo ha renovado el Ex Vicario General de los Franciscanos Españoles Fray Germán Rubio en un artículo de La Voz de San Antonio, año LIII, núm. 1305: ¿Estudió en España el Doctor Mariano? (pág. 183 y sgs.). Yo sólo he de llamar vuestra atención sobre el hispanismo de Escoto en las grandes cuestiones, por su cointeligencia y simpatía con España. La cuestión judaica por ej. la enfoca y resuelve Escoto como los reyes visigodos la resolvieron en los Concilios de Toledo, y a Sisebuto le llama «piissimus rex Sisebutus». Por algo le llamará «piadosísimo», dice el P. Francisco Ovando en 1567. La luz la dio y despejó la incógnita el célebre investigador Villada en un documento que encontró en la Catedral de Burgos acerca de la Disputatio, en el reinado del Rey Sisebuto; según el cual, Escoto estaba bien enterado y se interesa por salvaguardar la fama del Caudillo español. Los seguidores de Escoto, como Juan Mayr (Mayor) y Taetaret (Tataretus), le siguen naturalmente en estos puntos y aprovechan la ocasión para elogiar a España y sus leyes religiosas teodosianas; -Abreviando, Escoto actúa en este mundo en medio de dos grandes españoles. Entre el español Fray Gonzalo de Balboa que descubre el genio incomparable del Sutil de los Doctores y Fray Antonio Andrés, que es como su profesor auxiliar y secretario particular. (Acerca de este punto, vide La Voz de San Antonio, año XLV, números 1209 y sigs.).

Escoto y Cisneros son como los grandes genios de la Historia, son dos colosos cumbres que se miran el uno al otro por encima de los humildes valles y van creciendo con el tiempo, y no vemos todavía el tiempo futuro en que esas altas torres, para mí las más altas de la Historia humana, cederán al sublime del tiempo que derriba y abate las alturas hasta el polvo de los valles. Escoto revive remozado en Alcalá, en la cátedra de Prima que regenta el P. Clemente Ramírez, bajo la ordenación sabia de su fundador. Y donde hay un parecido de espíritus gemelos es en la idea y praxis de un Imperio Universal comentados por Ramírez en la clase, q. IV,del Pról. Oxoniense. El de Duns es el primero que ha puesto en pie y sobre campo lógico la primera. Metafísica cristiana de la Praxis aristotélica, y a cuya magnífica idealística construcción no alcanza la acción erosiva del tiempo y del espacio; y a su vez, y en sublime correspondencia, ha imperado, con su cetro, el de Torrelaguna hacer descender al espacio de España y a su debido tiempo los más altos principios de la Praxis aristotélico-escotista, para la gobernación de una España Imperial. Tan anecdótico y tan ecuménico al mismo tiempo que del Gobernador Franciscano está escrito; «Desde el humilde Guardián de la Salceda acá, no se ha sabido ya más lo que era gobernar en español a España», (D. A. Maura, siendo Presidente de Ministros). Y, «si los hombres de Gobierno se pudieran comprar, España no tendría bastante dinero, con el oro de América, para comprar un hombre como Cisneros (Leibnitz).

Para terminar, si queremos disipar hasta la menor duda tocante a este profundo y misterioso parentesco franciscano, vamos a ver, en perspectiva lejana desde hoy día, a los dos colosos desde el altar de la Concepción. Aquí están siempre en correspondencia arquitectónica indestructible, como dos columnas inmortales que le abren vivo un arco triunfal a la Virgen de la Concepción en el recorrido y avenida de las siglos. El héroe de la Soborna logra hacer entraren la síntesis mariológica de su tiempo el-nuevo dato concepcionista, que obligará a modificarse la situación tradicional, si quiere continuar siendo correcta. Y por su parte el Cardenal y Regente de España, al considerar la Concepción,-no como una idea lógica del intelecto sino como una praxis de la voluntad, es decir, como un hecho histórico en el espacio y en el tiempo; con los tres poder es el religioso, el civil y el de su personalidad encarna la idea azul-celeste en instituciones vitales, y sobre todo en la. Orden de la Concepción y en Beatriz de Silva que tenía que darnos en María Carne¡, un bordado verdad de predicadores, poetas y pensadores concepcionistas de la Mística Ciudad de Dios y de los hombres.

¡Considerad un poco la Disputatio de París escotista, en que el dato concepcionista tiene que humillarse y encogerse, para poder entrar correctamente en la síntesis de la Teología Mariano y comparadla con la Disputatio de Alcalá, en que la síntesis agredana se abre cien puertas y disuelve todas las objeciones de los adversarios por su defensor el Guardián de San Francisco el Grande Fray Carlos del Moral, cristalizando la Disputa en el Fons Illimis, primera Mariología sistemática escotista-cisneriana!

Por el resumen de las redacciones de 5.° y 6? Cursos, Nosotros tres:

Gimeno, Calatayud y Francés