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A nuestros alumnos
El tiempo estival toca ya a su término, amados colegiales, y el nuevo curso académico quiere pronto amanecer con la misión de llevar a vuestras almas un grado más de perfección. Vuestra inteligencia necesita mayor desarrollo, vuestra voluntad exige mayor fortaleza y vuestro corazón reclama mejor educación.
¡Manos a la obra, queridos jóvenes! ¡Padres y familiares de nuestros colegiales, ya el Colegio llama! El éxito final del curso depende, en gran parte, del animoso comienzo. Si el alumno principia con ilusión y toma el estudio con gusto el mismo optimismo le hace vencer las primeras dificultades y la alegría de la victoria le hace progresar y aprovechar notablemente en todo sentido. En cambio, el joven que no sabe dejar las vacaciones y se deja como arrastrar de su deber o de la imposición de sus padres todo le viene cuesta arriba y al mismo tiempo sirve de rémora a sus compañeros de curso y ordinariamente, por desgracia, como el principio suele ser el fin. ¡Cuántas veces sólo 15 días de retraso han desorientado al estudiante, le han creado un complejo de inferioridad y no ha logrado, tras mucho esfuerzo, las calificaciones que de él se podían esperar!
Ea pues, padres de familia de Carcagente y pueblos vecinos, el Colegio de San Antonio de PP. Franciscanos abre de nuevo sus puertas con la mayor ilusión y desea acoger a vuestros hijos en sus paternales muros. ¡Jóvenes queridos, basta ya de juego y vacación! ¡Ya ha llegado el tiempo de reanudar vuestra tarea, de aumentar vuestra cultura, de formar vuestro corazón y crear vuestra personalidad! El secreto de vuestra felicidad presente y futura está en cultivar los valores que Dios ha depositado, como en germen, en vuestra alma destinados a vuestra perfección integral.
El próximo día 1.° de Septiembre se abre la matrícula y clases de Primera Enseñanza y CULTURA GENERAL - CONTABILIDAD COMERCIAL y el día 10 la matrícula del Bachillerato y el día 24 las clases.
Padre Rector
Correspondencia de nuestros alumnos
Onda, 11 - 7 - 51.
La gracia del Señor sea siempre con nosotros.
Amado Padre Rector: Tuve intención de despedirme de usted y demás Padres pero no tuve tiempo.
Por eso, como despedida y nuevo saludo, le envío desde estas tierras de Castellón, mi carta atenta que le demuestre que recuerdo con cariño el Colegio y los Padres mis profesores.
Estoy en plan de verdadero descanso.
Ya sabrá que mi papá estaba en Onteniente de ejercicios espirituales.
Ahora solamente están en casa mis hermanos pequeños y mi mamá, pues mi hermana se ha marchado a Orihuela para veranear.
No olvido sus buenos consejos.
Sin nada más que contarle, con saludos a los demás Padres y seglares, reciba V. un saludo cariñoso y el agradecimiento de su discípulo que no le olvida,
José Alfonso Gilabert
«Les Aveniéres»
CRUSEILLES (Haute Savoie)
Tel. 1.- 31 ags 51.
Estimado Padre Rector: Le escribo unas líneas para saludarle y agradecerle el certificado de conducta que me hizo.
Estoy contentísimo de haber venido aquí a Francia, pues se aprende mucho eJ francés, ya que no oigo ni hablo otra lengua. Voy a olvidar el español.
Estos Padres son Dominicos y no admiten en el Colegio a nadie que no sea católico y con preferencia a los que vienen de Colegio de religiosos. Al decirles que soy alumno de un Colegio de PP. Franciscanos se pusieron muy contentos. Aquí hay un Padre que es con quien me confieso siempre, que es muy simpático y devotísimo de San Francisco.
Como debe suponer no tengo mucho tiempo para escribir; ya escribiré también a los PP. David y Sanjuán. Saludos a todos.
Sin más que decirle se despide su alumno que no le olvida y aprecia mucho,
Vital García
LOURDES (Htes Pyrenées).
Le mando muchos recuerdos desde este santuario mariano Universal de LOURDES. Su alumno que nunca le olvida,
Bernardo Roselló
Añoranzas de un Colegial
¿No habéis sentido nunca la añoranza del Colegio? ¿No habéis tenido nunca en el tumultuoso mar de la vida, ese mar que comienza para nosotros, un leve recuerdo para el rincón adorado donde aprendimos desde las primeras letras del abecedario hasta los profundos pensamientos de filósofos y literatos?
Esa añoranza llega tan hondo en nosotros que cuando se llega a mediados de curso, estamos tan familiarizados con clases, bancos, pupitres y sillas, que muchas veces ellos son los promotores de pequeñas disputas por la posesión de uno de ellos que consideramos como propio.
Añoramos también, desde el premio que nos presentaban para nuestro estímulo, hasta el castigo que nos daban oportunamente al infringir un deber.
En este momento no venía el castigo colectivo sino el consejo colectivo, que a la larga produce mayor efecto que un castigo del que sólo nos acordamos en el momento de recibirlo.
Y no sólo añoramos la educación material sino también la espiritual que nos guiaba por el recto sendero de la virtud, como reza en nuestro lema del Colegio: VIRTUD Y CIENCIA.
¡Cuánto hemos de agradecer a la vieja casona!
Un alumno de 6.°
