I
Amanecer en mi vida
i la reja de tu arado
sobre mi tierra dormida
Sobre mi campo en barbecho
se abren surcos paduanos
a la luz de la alborada.
La pureza sobre el campo...
Amanecer en mi vida
y la reja de su arado
sobre mi tierra dormida.
Bajo los cielos del alma
sólamente algún chubasco,
claridades de tu sol
me alumbraron.
Sobre la tierra en baldío,
la mancera de tu arado
apretaste
con tus manos.
Amanecer en mi vida
y la reja de tu arado
sobre mi tierra dormida.
Bajo el cielo sin chubascos,
tu pureza
sobre el campo.
II
Tu inquietud,
tu alma virgen:
juventud.
Campo y cielo
alumbrados
con el sol de tu modelo
franciscano
Y al marchar por el sendero,
el juego del entusiasmo
y el estandarte señero
del triunfo en tu patronazgo.
Tu inquietud
tu alma virgen:
juventud.
Y en los labios
la plegaria
-hecha un canto-
en honor
del paduano.
III
He aspirado tu rosa taumatúrgica
enamorado y puesto de rodillas,
con una suavidad casi litúrgica
que lleva en sus cadencias "florecillas"
IV
Tu inquietud,
tu alma virgen:
juventud.
Amanecer en la vida
y la reja de tu arado
sobre la tierra dormida. |