Portada > Del Colegio > Curso 48-49, Bodas de Plata

LA VOZ DE LOS FUNDADORES DEL COLEGIO

Se me pide como representante de los que fundamos el Colegio., que envíe unas cuartillas para el Boletín DEL COLEGIO, portavoz de los preparativos de las Bodas de Plata de su fundación.

Con sumo gusto accedo a la amable invitación; y como Fundador del Colegio me creo obligado a hacer algo de historia en las primeras cuartillas que le dedico, a- fin de que todos recuerden hechos que nunca deben olvidarse.

El día 18 de Mayo de 1923 se presentaron los Hijos de San Francisco, como nuncios de paz y de cultura, en la bella ciudad levantina, Carcagente, una de las más pintorescas y ricas de la hermosa ribera valenciana.

La piedad y liberalidad de un ilustre hijo de esa ciudad, llamado D. Agustín García Oquendo, bajado a la tumba hace cuarenta y tres años, y cuya memoria vive y perdurará siempre grata entre nosotros, legó su casa a los Franciscanos de la Provincia Seráfica de Valencia, para que erigieran en su ciudad natal un centro de Cultura Popular-un Colegio con la obligación de montar en él estudios que creyeses conveniente. Así se dice en su Testamento que se guarda en nuestro Archivo.

Había pasado más de una década sin que la voluntad del testador se encarnara en los hechos y salvando todos los obstáculos y dificultades que obstruían la venida de los religiosos, el pueblo en masa, sin distinción de clases, con sus dignas Autoridades y Clero al frente, reclamó, ante los supremos poderes, la venida de los Franciscanos y estos vinieron gustosos a cumplir la voluntad del testador.

El 18 de Mayo de 1923 llegamos a esta hidalga ciudad. Se han cumplido en Mayo los veinticinco años de nuestra llegada. Las Bodas de Plata son dignas de ser celebradas. Por eso: ante el anuncio solemne, como es este Boletín, de las solemnes fiestas, me he aprestado a mandar estas cuartillas que son un recuerdo y una evocación de aquel hecho, que vamos a celebrar como se merece.

Fr. FRANCISCO FERRER
Fundador y Ex Rector

MI COLEGIO DE CARCAGENTE

Mi colegio es un nido
de canoras y tiernas avecillas,
que con sus trinos suaves
endulzan los pesares de mi vida.

Es casto palomar
de palomas ingenuas y sencillas,
cuyos tiernos arrullos
a las almas arroban y cautivan.

Es jardín perfumado
y fragante pensil de rosas finas,
cuyas esencias puras
nos elevan a la región divina.

Es plantel variado
de toda clase de óptimas semillas,
de donde surgirán
árboles de fecunda savia y vida.

Es fuente rumorosa
de castas ondas de agua cristalina,
do se mecen risueñas
de la vida las horas más dulcísimas.

Dichoso el que contempla
ese nido de amores muy cerquita
y escucha los arrullos
de esas palomas castas y tiernísimas.

Feliz quien se pasea
por su pensil de perfumadas brisas
y sorprende el misterio
de ese plantel y fuente de agua viva.

El triste corazón
se anegará en océanos de alegría,
y el amargo destierro
se tornará en edén de tierna dicha.

P. BERNARDINO Mª RUBERT
Profesor del Colegio

GRATO RECUERDO.

La conmemoración del XXV aniversario de la apertura del Colegio de San Antonio de Padua trae a mí memoria el recuerdo de una de las épocas más felices de mi vida. Época feliz por la ausencia de tantos problemas como agobian al hombre maduro, por el trabajo escolar coronado de éxito, por la visión de horizontes infinitos abiertos al libre vuelo de ilusiones y esperanzas. Para mi, el Colegio significa, además, una experiencia religiosa trascendental, que ha influido saludablemente en los años posteriores de mí vida.

Pero esta fecha es digna de ser festejada no sólo por razones subjetivas. El Colegio de San Antonio de Padua ha prestado a Carcagente buenos servicios en el orden de la cultura y educación de sus hijos y su presencia entre nosotros ha beneficiado al pueblo en general, incrementando el número de los que se han dedicado a estudios de enseñanza media y comercial e influyendo favorablemente en nuestro clima moral.

Por eso, las fiestas conmemorativas que se preparan deben ser cosa, no sólo de colegiales y Profesores, sino de iodo el pueblo, bien que los más próximos sean los que más parte tomen en las mismas. Entre éstos ha de contarse a los antiguos alumnos, muchos de los cuales ocupan hoy puestos distinguidos en la sociedad. Seguramente no dejará ninguno de asociarse a ellas con entusiasmo siquiera sea recordando aquellos tiempos de colegial.

VICTOR OROVAL
Ex alumno

Al COLEGIO DE SAN ANTONIO

CORO

De júbilo reboso
Y a cantar hoy mi pecho me convida,
Con el ritmo amoroso
De un alma agradecida,
Festejando al encanto de mi vida

Es la luz de mis ojos
Antonio, el Taumaturgo Paduano
Que, entre espinas y abrojos,
Plantó un vergel lozano
Bendecido y cuidado por su mano.

ESTROFAS

En la hermosa Ribera
Y en lo más lindo de ella, en Carcagente,
Que el Paraíso era,
En un trono esplendente,
San Antonio se muestra sonriente.

Un plantel de azucenas
Aquí tiene de nívea blancura,
De olor místico llenas,
De celeste hermosura,
Donde airosa campea su figura.

Nido santo es de amores
Mi colegio en quien hallo mis delicias,
Jardín bello de flores
Cuyas tiernas primicias
Del Dios Niño merecen las caricias.

El dulcísimo Infante
Que en los brazos de Antonio se recrea,
Jesús, tierno y amante,
Su jardinero sea;
Días buenos por siempre hacerle vea.

P. LUIS ANGEL
Ex Rector

Se ruega a los ex alumnos se sirvan dar sus nombres en Secretaría del Colegio para constituir la Asociación de Antiguos Alumnos y remitirles el Boletín.