Portada > Del Colegio > Curso 48-49, Bodas de Plata

Recuerdos

El P. Francisco Ferrer, fundador y Rector del Colegio, alma y vida del mismo, que tanto, mientras estuvo en Carcagente, como ahora que está en Madrid, se desvive por todo cuanto se relaciona con él.

P. Francisco Ferrer

No podía faltar mi humilde colaboración en este número extraordinario del Boletín DEL COLEGIO, portavoz de las fiestas que, con motivo de su fundación, se celebran en este mes de Octubre, tan lleno de recuerdos para todos los carcagentinos, y para los que, sin serlo, pasamos bastantes años en esa hidalga ciudad ribereña.

Como fundador que fui de ese centro docente, no puedo menos de sentirme emocionado ante la fausta fecha de sus BODAS DE PLATA.

Yo que fui el primero en llegar a esa ciudad carcagentina, y tuve que soportar las privaciones propias de toda fundación, no puedo menos de sentirme contento y satisfecho, al ver cómo mi obra, humilde en sus principios, ha llegado a sus veinticinco años, con el prestigio que ha alcanzado en todos los órdenes de la vida cultura y pedagógica.

Desde el día 18 de Mayo de 1923, día memorable en los anales del Colegio, que fue el que nos abrió por vez primera las puertas de Carcagente para morar en ella, hasta el día, también memorable del 15 de Octubre del presente año, fecha conmemorativa de la celebración de sus Bodas de Plata, se han sucedido muchos acontecimientos, unos felices, otros tristes, pero todos llenos de recuerdos para mi corazón, que se alegró en el día en que puse los cimientos del Colegio, y se alegra hoy también, en el acontecimiento fausto y memorable de sus BODAS DE PLAZA.

¡Bendito una y mil veces el Señor, que me ha concedido admirar el desarrollo del Colegio en estos veinticinco años de su existencia!

Fr. Francisco Ferrer, ofm 
Madrid, Octubre 1948.

D. Agustín García Oquendo, noble patricio carcagentino que cedió su casa solariega para el Colegio san Antonio
Claustro del Colegio
Junta Directiva de la Junta Anoniana del año 1928

 

Siempre Francisco

José Zahonero Vivó, presbítero

Francisco se perpetúa
en estos Frailes menores.
Mi espíritu, de rodillas,
le ve en todas sus acciones

En la piedad acendrada
de sus rezos y oraciones,
en el Pudor campesino
de sus penosas labores,
en sus ásperos sayales
y sus nudosos cordones,
en esos sus píes descalzos
y el recato de su porte,
en las alforjas mendigas
de limosnas para el pobre,
en su severo ascetismo.
en sus yantares mediocres,
y en la bondad y dulzura de
sus mansos corazones.

Aman como serafines,
hablan con celestes sones,
y, cuando elevan su diestra,
se me imagina que entonces
la Bendición de Francisco
en su bendición se esconde.

 

JOSÉ ZAHONERO VIVÓ, Pbro.,inspirado poeta y orador elocuentisimo, actuó de Mantenedor en los Juegos Florales de Carcagente.