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Curso 39-40
Crónica del convento
Cómo se reintegró la Rvda. Comunidad a esta su morada del colegio de san Antonio de Padua.
Tres años transcurrieron desde que salimos y nos refugiamos como pudimos: algunos en sus casas, otros estuvieron encarcelados, otros sujetos al servicio militar y algunos escondidos por mucho tiempo sufriendo penalidades inauditas, hasta que, por fin, llegó el día venturoso en que, gracias infinitas sean dadas a Dios, se anunció que España había sido liberada ya de la dominación roja que tantos estragos ocasionó a nuestra amada patria.
El día 23 de marzo de 1939 se recibió el parte oficial que decía nuestro caudillo Franco que había terminado la guerra. Lo que se recibió con júbilo por tantos buenos españoles.
Pronto comenzaron a circular órdenes encaminadas a procurar la regeneración de la patria. Una de ellas fue que el clero y órdenes religiosas se diesen prisa en reclamar sus edificios y se instalasen cuanto antes en ellos, reintegrándose los mismos que en ellos habitaban antes de la exclaustración que todos se dieron traza en cumplirlo cuanto antes les fue posible.
A fin de dar cumplimiento al deseo de nuestro insigne caudillo Franco, vino a Carcagente, requerido por los buenos carcagentinos, nuestro celoso y activo P. Pacífico Torres para hacerse cargo de esta fundación y se encontró en que el colegio estaba habitado por una colonia de niños de concentración y la iglesia de san Francisco amenazada de ser convertida en cárcel. [la foto muestra una ventana del colegio que había sido incendiado y se había hundido]
El buen padre no se desalentó por ello. Se puso en contacto con las autoridades y personas influyentes para que le ayudasen a desarrollar la labor que iba a emprender y con la ayuda de Dios, aunque hubo de transcurrir bastante tiempo, vieron realizado su intento. El Señor lo tome en cuenta y se lo premie como merece. El día 4 de octubre de 1939 se reintegró la comunidad, compuesta por el Rvdo. P. Eusebio Arbona, guardián, P. Pacífico Torres, vicario, P. Berardo López, P. Gonzalo Artero, P. Benjamín Salas y Fr. Andrés, lego. Se procedió primeramente a la reconciliación de la capilla del colegio e iglesia de san Francisco. Siguiendo la costumbre tradicional fue invitado el Rvdo. Sr. Cura a cantar la misa, que aceptó gustoso, y al llegar al ofertorio dirigió a los fieles una sentida y fervorosa plática alusiva a la festividad de nuestro seráfico Patriarca, dirigiendo también unas palabras de felicitación al niño Paquito Garrigues que tomó la primera comunión en la misma misa. Plática que gustó muchísimo al público.
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Debido al celo incansable del referido P. Pacífico se fueron recuperando varios objetos del culto. Figura en primer lugar la preciosa custodia, dos cálices, tres copones, la vera cruz, 8 candeleros, el palio, vinajeras, dos albas, corporales, 4 pizarras, 80 sillas, varias mesas y varios libros, dos campanas, la cocina económica.
El altar de la capilla lo prestaron a las Hnas Paulas del asílo.
A partir de esta fecha se vinieron practicando los actos del culto que a continuación detallo: el mes del santísimo rosario durante la misa de 6,30 los días laborables y los festivos por la tarde a las 4,30. El mes de las almas se practicó a las mismas horas. Luego la novena de la Inmaculada, como también la devoción de las Benditas y Jornaditas también a las mismas horas y casi siempre a intención de personas devotas. La noche de navidad se cantaron los maitines y a continuación el coro de señoras catequistas cantaron con bastante perfección la misa del P. Serafín Gilabert. Hubo comunión general que fue concurridísima, durante la cual se cantaron preciosos motetes. El P. Guardián saludó y felicitó al pueblo y al final de la misa se dio a besar al Niño Jesús.
Se practicó la devoción de los siete domingos al Patriarca san José con extraordinario concurso de fieles. El domingo de Ramos hubo bendición y reparto de los mismos a los fieles, luego la procesión por la plaza y al llegar esta a las puertas de la iglesia se cantó un precioso Gloria laus a 4 voces por un coro compuesto de algunos religiosos y niños estudiantes del colegio de san Antonio. El ejercicio de los 7 domingos fue en la misa de 8.
La Semana Santa se celebró con bastante solemnidad. El Jueves Santo se cantó la misa, hubo comunión general, por la tarde se cantaron los maitines y a las 10,30 h se practicó la acostumbrada hora santa a la que asistió un crecido número de fieles, se rezó el via-crucis y hubo también plática. El Viernes Santo, a las 8 h comenzaron los oficios propios de este día y como se tomó la precaución hubo bastantes caballeros para llevar las varas del palio, cosa que ha de tenerse en cuenta. Pues ha habido año que se han visto precisados los religiosos a llevar el palio. Por la noche salió la procesión de la iglesia parroquial que pasó por dentro de la iglesia de San Francisco. No hubo invitación oficial para asistir la comunidad a ella. Sin embargo al P. Guardián le pareció muy conveniente ir a San Francisco junto con los demás padres y, al pasar la imagen por la iglesia, cantaron un motete, el Christus, cumpliendo de ese modo lo mejor que se pudo el respeto y veneración que merece ese acto tan solemne del culto católico.
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El Sábado Santo a las 8,30 h, rezadas las horas menores, se procedió a la bendición del fuego, se cantó la Angélica y se bendijo el cirio pascual. Luego se leyeron las 12 profecías. Terminadas estas, se cantaron las Letanías y a continuación, la misa, que cantó el coro de las señoras catequistas. Hubo también comunión general que fue bastante concurrida.
El Domingo de Pascua, al amanecer, se cantaron los maitines y laudes. A continuación, misa de renovación y comunión general. A las 9 se cantó la misa conventual, también por el coro de las señoras catequista, coronando todo ello la solemne Semana Santa, dando comienzo la solemnidad de la Pascua.
El mes de mayo se celebró, como de costumbre, con mucha solemnidad. Dos veces al día se practicaba el ejercicio del mes de María en la iglesia de san Francisco: uno rezado a las 6,30 h durante la Santa Misa y otro solemne por la tarde al anochecer los días laborables y a las 5,30 h los días festivos. También en la capilla del colegio se hacía el ejercicio rezado durante la misa de las 9 h.
El mes de junio, consagrado al Smo Corazón de Jesús, se solemnizó haciendo el ejercicio en la forma siguiente: durante la santa misa de las 6,30 h se rezaba la corona. Terminada esta, se hacía exposición mayor, se leía la meditación, la consagración y preces devotas, se rezaba la estación mayor y terminaba con la bendición y el Bendito sea Dios, etc. Los días festivos a las 5,30 h también con exposición.
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También se practicó la devoción de los trece martes de san Antonio, cuyo ejercicio se hacía durante la misa de 6,30 h. La fiesta del Santo Taumaturgo resultó este año solemnísima. Hubo triduo preparatorio con misa a las 8 en la que se cantaban motetes y al final el responso y se daba a besar la reliquia del santo. Por la tarde, a las 5,30 h, función: se rezaba la Corona Franciscana y sermón, terminando con el canto del Himno y adoración y bendición. El domingo, día último, se cantó la hermosa misa del P. Serafín Gilabert por el coro de las jóvenes catequistas de san Francisco. Por la tarde, a las 5,30 h comenzó la función con la bendición y reparto a los niños de una multitud de hermosos lirios que ostentaron luego en la procesión, que resultó grandiosa y muy bien organizada. Asistió a ella la Pía Unión y Juventudes Antonianas y numerosos fieles devotos de nuestro Santo franciscano. El lunes se celebró un funeral por el eterno descanso de las almas que fueron devotas en vida de San Antonio y pertenecieron a sus congregaciones. La carrera de la procesión fue la siguiente: calles de San Antonio, Colón, Mestre Vert, Cervantes, Díez, Martín Taléns, San Francisco, Julián Ribera, Aguas Vivas, Santa Ana, Sagasta y Avenida de los Mártires, terminando el acto con el canto del Responsorio al llegar a la Iglesia.
El día o festividad del Santísimo Corpus Christi se solemnizó y hubo misa cantada y comunión general por la mañana y por la tarde, procesión bastante concurrida. Formaron los niños y niñas de Falange y bastante número de caballeros y señoras. Recorrió las calles de San Antonio, Mestre Vert, Cervantes, Díez, Martín Taléns, San Francisco, Echegaray, Sagasta y Avenida de los Mártires, que aparecieron todas con magnífica enramada de mirto y yerbas olorosas y los balcones de las casas ostentaban preciosas colgaduras. Se prepararon cuatro mesas artísticamente adornadas para el descanso de la custodia y adoración de los fieles. Sobre todo llamó la atención la mesa preparada por las monjas del colegio de María Inmaculada, con sumo gusto artístico, y lo que más llamó la atención fue la feliz y oportuna idea que tuvieron las buenas monjitas de abrirle las puertas de su iglesia y allí postraditas con grandísima reverencia, le cantaron a Jesús sacramentado un motete con la afinación y gusto conque ellas acostumbran siempre. Que el Señor les premie tan buena obra.
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Conviene que el año que siguiente, con anticipación, se solicite de las buenas vecinas de la calle de san Antonio se dignen preparar frente a la calle Colón una mesa para descanso de su Divina Majestad y para que los vecinos de dichas calles puedan adorarle y recibir su santísima bendición. Creo que corresponderán con gusto a nuestra invitación.
Quiero que conste que durante el santo tiempo de cuaresma se practicó en la iglesia de san Francisco el ejercicio del Vía-crucis con solemnidad, cantando fervorosas letrillas y a continuación se leía el evangelio del que se hacían unas breves reflexiones al grupo de buenas señoras que asistían. Se hacía a las 5,30 h los días laborables y los festivos a las 4,30 h.
El domingo día 16 de junio, como arriba queda ya anotado, fue el último de las solemnes fiestas de san Antonio. Todos los actos piadosos de este día se celebraron a intención de nuestros insignes bienhechora la ancianita de 91 años de edad, Dª Regina Amador. Hubo misa solemne cantada a las 8,30 h y en ella recibieron la primera comunión alrededor de 80 entre niños y niñas que fueron preparados por los directores y las jóvenes catequistas de la iglesia de san Francisco y comulgaron la mayor parte de sus padres o alguno de sus familiares. Antes de la comunión el P. Director les hizo una fervorosa plática y les dio sabios y santos consejos, encargándoles que grabasen bien en su corazón, para no olvidarlos nunca durante su vida. La iglesia estuvo repleta de fieles que, en su mayor parte, comulgaron también. A pesar de ser tan grande el concurso hubo mucho orden y respeto, debido sin duda al trabajo que se tomaron los PP. Directores de la organización de dicha fiesta. Los niños fueron obsequiados después de la misa con un muy rico chocolate y, a medio día, con una suculenta comida servida por los jóvenes antonianos y catequistas en el salón de actos del Colegio de San Antonio. A algunos de los niños y niñas, por ser pobrecitos, se les costeó de limosna el trajecito. Hay que consignar que la anciana bienhechor, contentísima por el esplendor de la fiesta, contribuyó con una crecida limosna, para sufragar los gastos. Dios le pague la caridad y el Padre San Antonio la asista en todas sus necesidades. Amén.
(El autor de las páginas que preceden es el P. Bernardo ?? como se desprende del final de la página 4 de esta copia)
Visita canónica
Los religiosos franciscanos son "visitados" por el Hno Ministro General o por un enviado suyo. Suele ser un religioso de otra provincia de la misma lengua. Habla con todos los hermanos y se interesa por el modo de vivir el carisma franciscano. Revisa todos los libros: el de crónicas, el de movimiento de personal (los frailes son asignados a un convento u otro según las necesidades de la orden y el de los propios hermanos), el de profesiones religiosas, el de difuntos, el de cuentas... todos.
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Santa visita canónico-regular del convento de Carcagente, a 5 de agosto de 1940.
Fr. Juan de Legísima, visitador general
Fr. José , secretario de visita
Fraternidad
En el libro de movimiento de los hermanos se dice:
El día 3 de octubre de 1939, año de la victoria, quedó constituida la Venerable comunidad de este convento de PP. Franciscanos de la ciudad de Carcagente integrada por los PP.
P. Eusebio Arbona, Guardián (superior de la casa)
P. Pacífico Torres, Vicario
P. Berardo López, Discreto (consejero)
P. Gonzalo Artero, discreto
P. Benjamín Salas, organista,
Fr. Andrés Santandreu, hermano lego
Más tarde, por navidad se incorporó a la Comunidad el Fr. Vicente Serra, hermano lego.
En el mes de agosto, día 31 se celebró Capítulo Provincial en el Convento de Santi Spiritus del Monte y en él fueron nombrados,
P. Demetrio Moltó, Guardián de este convento,
P. Domingo García, Vicario,
que tomaron posesión de sus cargos el día 10 de septiembre de 1940.
Habiendo cesado en su cargo de Guardián el P. Eusebio Arbona fue destinado por la obediencia al colegio de la Concepción de Onteniente con cargo de discreto y profesor de dicho colegio.
El día 27 de diciembre de 1940 cesó en el cargo de vicario de esta casa y por disposición de los superiores pasó al convento de san Sebastián de la villa de Cocentaina, el P. Domingo García.
El día 28 de diciembre de 1940, procedente del convento de San Sebastián de Cocentaina se incorporó a esta comunidad el P. José López González, natural de la villa de Beniarrés.
