Portada > Del Colegio > Curso 2009-10
De la morera al naranjo
Ruta seguida por los alumnos de 3º de ESO el 11 de marzo. De la morera y el naranjo a la sena y la naranja.
La seda y la naranja. Es meterse a ver la historia de Carcaixent. Del siglo XVI al XIX Carcaixent fue un pueblo importante en el cultivo de gusanos de seda. Todos los campos estaban plantados de moreras. Y en las casas, en el piso alto, había unos cañizos sobre los que se extendían las hojas de morera que los gusanos no tardaban en devorar. Mientras iban creciendo y guardando reservas para su próxima fase evolutiva, la crisálida.

Alumnos en la sala de juntas de la Real Acequia
De allí tenían que salir las mariposas para prontamente poner huevos y terminar su breve vida. Pero muchos de esos capullos no llegaban a ver salir de su interior la mariposa, el animal adulto. Allí mismo comenzaba el proceso de ligera cocción y devanado del capullo, convirtiéndose en preciados hilos de seda.
A finales del siglo XVIII comenzó la historia de la naranja dulce. Y la historia tiene un protagonista, el párroco Monzó, que plantó el primer naranjo para su comercialización. Ya no se trataba de una naranja de aromas, de zumos para tomar con mucho azúcar: era una naranja comestible, dulce, la fruta estupenda que hoy conocemos.

Los alumnos de 3º con la Sra. Alcaldesa, Lola Botella
Nos cuenta D. Bernardo Darás Mahiques en su libro Els carrers i les places de Carcaixent, història y anecdotari, publicado en 2007 en Carcaixent:
L'any 1781, el rector Vicent Monzó, amb la colaboració de l'apotecari Jacint Bodí i de l'escrivà Carles Maseres i València, plantaren els primers camps de tarongers en la partida de la Bassa del Rei.
La Alcaldía ha preparado una ruta para que los alumnos conozcan este momento importante de la historia de la ciudad. Visitaron la Real Acequia, el palacio de la Marquesa (del s. XVIII). Dieron un paseo por el casco antiguo y se les hizo ver las muchas casas modernistas. Y terminaron en el Almacén de Ribera.

En el Almacén de Ribera escuchando la explicación de la monitora de la Ruta turística
Se pudo observar cómo se producía y se comercializaba la naranja durante esa época; la colección de aperos y utensilios de las casas naranjeras.
En el Palacio de la Marquesa se detuvieron en estancias que se mantienen en su estado original y en otras ahora acomodadas a su nueva función de casa consistorial. Incluso tuvieron la ocasión de ser recibidos por la Sra Alcaldesa que tuvo la amabilidad de fotografiarse con el grupo de alumnos.
Epitafio de Miguel Delibes
Fray Ángel, en su blog "Desde Teruel" escribe el domingo 14 de marzo de 2010 unas palabras en honor del desaparecido Miguel Delibes.
Miguel Delibes lastimosamente nos ha dejado, como era presumible, dada ya la agudeza de sus achaques. Llevaba un rejón de muerte clavado en el corazón enclenque de su añosa debilidad. Queda su nombre y su grata memoria. Su nombre, por cierto, entronca con tocayos insignes suyos como Cervantes o Mihura, escritores eximios como él, porque de novelista entreverado de dramaturgo tenía mucho su obra narrativa. El camino, Las ratas, Los santos inocentes, Cinco horas con Mario, le sobrevivirán.
Pienso por analogía en Teresa de Jesús, que nos ha dejado sublimado en sus obras el habla corriente de su tiempo con que educaba a sus monjas, ajena a los melindres del lenguaje. Miguel Delibes deja el de sus pueblos castellanos, que igualmente ya nadie habla. Son memoria viva de nuestra lengua, que siempre podremos paladear en la mesa de su bien decir, exacto, preciso, sencillo y austero, como su tierra.
Dijo no hace tanto que no temía a la muerte, toda vez que la consideraba un accidente de la vida. Comprensible gesto de serenidad en la hoja de ruta de un hombre creyente como él. Sabía que más allá de sus libros, la mano de Dios bendecía su bonomía y le tenía abierta la puerta hacia la luz que no acaba.
Quienes le trataron dicen de él que era un hombre bueno. Que Dios le tenga ahora, junto al brasero eterno de su bondad, tan cerca, como sus lectores lo están de él.
