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Queridos alumnos hemos venido hoy en la Capilla del Colegio para recordar a la Virgen MARÍA en este tiempo de Adviento, en el que estamos esperando la próxima venida de Jesús en Navidad.
Animados en esta espera celebraremos el próximo martes la Fiesta de la Inmaculada Virgen MARÍA. Como no nos veremos en el colegio, hoy queremos recordar todos juntos que MARÍA es la madre de Jesús, y también es nuestra madre que está en los cielos y que siempre cuida y vela por nosotros.
En este rato que vamos a pasar en la Capilla vamos a recordar como MARÍA aceptó ser la madre de JESÚS y también nuestra madre. Por eso queremos darle las gracias a Dios Padre por haber querido que la madre de su Hijo fuese también la nuestra. Pero antes, vamos a escuchar a la misma María, que nos ha escrito una carta y nos dice en ella lo siguiente.

NOS HABLA MARÍA
Os hablo desde el cielo. Pero no penséis que el cielo está allá arriba. No. El cielo está en todas las partes donde la gente se quiere.
Mi nombre, como sabéis, es María, pero también me llaman Inmaculada. Todos los nombres significan algo: "Emmanuel" significa "Dios con nosotros". Teófilo significa "amigo de Dios". Ángel significa "mensajero" o "enviado"…
¿Sabéis lo que significa "Inmaculada"? Pues significa "sin mancha", es decir, que tiene un corazón limpio y puro, sin ninguna mancha ni defecto. Me llaman así porque en mi corazón no hay ningún mal, no existe la maldad en mí. Entre Dios y yo no ha habido nunca ningún obstáculo, ni muro, ni puerta cerrada que no le dejara pasar. Entre Dios y yo siempre ha habido un camino limpio y puro.
Yo era una niña como las otras. Hacía lo que todas las niñas: jugaba, ayudaba a mi madre y hablaba con Dios. Dios y yo siempre estábamos juntos y, cuanto más hablaba con Él, más se acercaba Él a mí. Cuando crecí, mi corazón y Dios estaban muy unidos y una mañana oí su voz que me decía que dentro de mí iba a estar Jesús, que yo iba a ser su madre. Dios me estaba preparando desde pequeña y me había regalado un corazón limpio y puro para que le sirviera de cuna a Jesús, un corazón tan cercano a Dios que Él lo eligió para hacerse hombre. No había ningún obstáculo. Estaba preparado para recibirle, con todas las puertas abiertas de par en par. ¡Y si supierais qué feliz era yo cuando sentía a Jesús moverse dentro de mí!
Adiós, niños y niñas. Os quiero muchísimo.
LOS NIÑOS RESPONDEN A MARÍA CANTANDO
Quiero decir que sí, como tú María,
como tú un día, como tú María.QUIERO DECIR QUE SÍ,
QUIERO DECIR QUE SÍ,
QUIERO DECIR QUE SÍ,
QUIERO DECIR QUE SÍ.Quiero entregarme a él, como tú María,
como tú un día, como tú María.
ANUNCIACIÓN
Narrador: A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, a visitar a una joven que estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David. (Entra el niño Gabriel con el cirio encendido, levantándolo por encima de la cabeza).
La joven se llamaba María. (Entra niña María con una vela muy sencilla encendida a la altura del pecho, con gesto recogido).
El ángel, entrando a donde estaba ella, le dijo:
Gabriel: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. (Gabriel baja lentamente el cirio hasta media altura)
Narrador: María se sorprendió de las palabras del ángel y se preguntaba qué significaría aquel saludo (María apaga su vela). Gabriel le dijo:
Gabriel: María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. Ahora vas a quedar embarazada: tendrás un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios Altísimo, y Dios el Señor lo hará rey, como a su antepasado David, y reinará por siempre en la nación de Israel. Su reinado no tendrá fin.
Narrador: María preguntó al ángel:
María: ¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?
Narrador: El ángel le contestó:
Gabriel: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder de Dios altísimo se posará sobre ti como una nube. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. También tu prima Isabel, a pesar de ser anciana, va a tener un hijo; la que decían que no podía tener hijos está encinta desde hace seis meses. Porque para Dios no hay nada imposible.
Narrador: María contestó:

María: Aquí está la esclava del Señor, cúmplase en mí lo que has dicho. (Dos niños toman el Cirio Pascual y se lo entregan a María. Lo enciende Gabriel. Y vuelven a su sitio)
Narrador: Y el ángel la dejó. (Gabriel apaga su vela)
VISITACIÓN
Narrador: Unos días después María se puso en camino y fue a toda prisa a la sierra, a un pueblo de Judea; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se movió en su vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo. Entonces, con voz muy fuerte, dijo Isabel:
Isabel: ¡Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que venga a visitarme la madre de mi Señor? Tan pronto como he oído tu saludo, mi hijo se ha movido de alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho!
Narrador: Entonces dijo María:

CANTO DE MARÍA
María comienza y le siguen los demás. Encendidas todas las velas, las levantan por encima de sus cabezas hasta el final de la lectura:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación .
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a os humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
Acordándose de la misericordia
-como lo había prometidos a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Para la reflexión
¿Qué hemos visto?
María sencilla, en actitud humilde. El temor primero de María (Ha apagado su vela). Su respuesta confiada (la luz del Cirio encendida).
María que no se queda encerrada en sí misma: en seguida va a ayudar a Isabel. Proclama (transmite para todos: velas que enciende) lo que ella ha adquirido: que Dios es grande y protege a los débiles rechazando los supuestos «valores» de los ricos.
¿Cuál debe ser nuestra actitud?: dar de lo que somos, ponernos en actitud de servicio... Cada «sí» que decimos es una luz que encendemos.
OFRENDA DE FLORES A MARÍA

ORACIÓN FINAL A MARÍA
¡Qué suerte tenemos, María,
porque tú eres la Madre de Jesús y también nuestra Madre!
Todos los hijos quieren parecerse a sus madres
y nosotros queremos aprender a ser como tú.
Queremos abrir todas las puertas de nuestro corazón a Jesús
y borrar todo lo malo que hay en nosotros.Enséñanos a tener un corazón puro.
Enséñanos a ser obedientes.
Enséñanos a ser cariñosos.
Enséñanos a querer a todos.
Enséñanos a hacer bien nuestro trabajo.
Enséñanos a perdonar siempre.
Enséñanos a ser sinceros.
María, tú eres el mejor camino para llegar a Jesús.
Tu corazón es tan puro y tan limpio que está lleno de Dios.
Queremos entregar ahora nuestro corazón, para que tú se lo lleves a Jesús.
