Portada > Del Colegio > Curso 2008-09

23 jun 09. El curso se ha terminado para alegría de muchos. Nos veremos este verano. De mi apartamento al tuyo hay sólo 200 m. Ya verás mi play-station. Tendremos que buscar más amigos y organizar buenos partidos de fútbol todas las tarde. Bueno, yo tendré que acudir a algunas clases de repaso...
Dicen que unos pocos están casi llorando porque mañana no habrá clases. Qué se le va a hacer. Como dijo el torero Rafael Guerra, "Hay gente pa to". Es difícil de encontrar esta "rara avis" que prefiere la rutina del colegio, las clases, los recreos... Aunque no lo crean existen: apenas les supone esfuerzo el estudio porque atienende las explicaciones ya sólo les falta fijar dos conceptos. Los deberes los hacen algunas veces antes de ir a casa. Pero, sobre todo, en el colegio encuentran sus amigos todos los días. Recuerdan otros veranos que se vieron todo el día con los papás sin encontrar ninguno de los amigos del alma. A usted no le parece convincente: baja a la playa, verás qué pronto encuentras amigos, aquí veranea también ese conocido que vimos en la boda de la prima. Tú crees que yo tengo amigos de quita y pon, como los calcetines...

De acuerdo con el calendario el día 23 los alumnos vinieron sin uniforme, sin libros, con una mochila con ropa deportiva, nada de libros. Primero dieron gracias a Dios por medio de la eucaristía. El tiempo era muy bueno y se pudo celebrar en el patio. Buscaron un rincón que aún estaba en sombra y se sentaron en el suelo. El Hno Juan Carlos les supo llegar al corazón y pudieron cantar y rezar con todo el cuerpo: con la voz, con las manos, con los pies. No se extrañe. Ya sé que los mayores hemor perdido esa facilidad de movernos y bailar. Nos lo impide el sentido del ridículo al que llamamos "ser una persona seria".

Y hablando de bailar. Recordaron que tenían que ensayar el baile de una canción para el festival infantil de fin de curso, algo muy serio, fundamental diría yo.
Bueno, pero primero nos ofrecen horchata (¿o era agua-limón?) y fartóns. Y luego al estrado. El baile es como las clases: unos las disfrutan y otros tienen que llevarlos a rastras para que actúen. Lo que no significa que son los mismos los que les va bien y los que les va mal: las cosas se distribuyen de forma aleatoria. Pero lo que sí coincide es que el que trabaja, triunfa: ensayas, ensayas, te aplicas a lo que haces. Luego está el duende y el arte y todo eso.

Debieron trabajar mucho porque todo salió muy bien. Primero cenaron en el patio, rápidamente, como lo hacen todo. Los mayores casi no se habían sentado y los pequeños ya corrían a toda velocidad entre las mesas.
Y comenzó el pequeño espectáculo preparado por cada uno de los cursos para obsequiar a sus papás y a los profesores. Cursos enteros sobre un tablado inmenso, con luces, con música potente, con un letrero al fondo que recordaba que estamos celebrando el 800 años de la aprobación de la Regla de los Franciscanos. 800 años caminando con Francisco.

Los papás se acercaron hacia el escenario y prepararon sus cámaras de fotos o de vídeo para tener un recuerdo que guardarán para enseñárselos cuando crezcan: así de pequeño y de salao eras.
Todas las canciones elegidas eran muy alegres, muy rítmicas, expresivas de los sentimientos de alegría y gratitud que querían manifestar los alumnos a sus padres.
Unas alumnas de 1º de ESO presentaron las actuaciones.

Algunos grupos quisieron manifestar su gratitud y amistad a sus tutores y les regalaron flores y otros detalles.
Y nosotros les damos las gracias a los padres y a los niños por haber preparado esta fiesta tan bonita. Que tengáis un buen verano. Ya hablaremos del próximo curso, pero no ahora. No es el momento.

