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El 17 de marzo 09 ha sido un día especial. El colegio ha celebrado su jornada de fallas que había ido preparando durante mucho tiempo. Don Carmelo Jaén nos ha sorprendido una vez más con el trabajo de sus alumnos que un poco en la sombra han preparado cada uno de los ninots que no tenían sentido hasta que los hemos visto todos reunidos con una idea común. La idea común era "El Beso". Coronaba la falla la reproducción del cuadro de ese nombre de G. Klimt (reproducido en versión especular por algún raro motivo). Y luego distintas parejas de personas o animales iban multiplicando ese gesto.
Alumna premiada en el concurso de pintura fallera llevando el balón con toda dignidad. Los alumnos de Primaria contemplaron la falla e intentaron llevarla al papel. Se sentaron o se tumbaron buscando una postura cómoda para esta actividad a mitad de camino entre el trabajo y la diversión, entre la fiesta y el tomar el sol en la playa. Porque la verdad es que el sol que aún es invernal calentaba y daba color a las caras recién salidas del invierno. Los profesores recogieron los trabajos y los premiaron por cursos. Pueden ver las fotos de los ganadores. Todos muy satisfechos de que se les reconozcan sus méritos y por el balón que se les entregó. Los mayores creen que las verdaderas fallas están en la calle, con los amigos. Y ya llevaban varios días convenciendo a sus padres para que les permitieran ese día tener una comida con sus amigos. Por lo que primero comieron buñuelos y chocolate. Y luego, al medio día desaparecieron en busca de una pizza y un vaso de coca-cola. A mí no me gustan las fallas, por qué voy a mentir. Recuerdo que me profesor de latín me hizo traducir el texto de Quinto Horacio Flaco: Exegi monumentum quod non imber edax, non aquilo impotens possit dirure, aut innumerabilis annorum series et fuga temporum. No estoy muy seguro. Pero venía a decir que he llevado a cabo una obra que ni la lluvia, ni el viento, ni el paso de los años podrán derruir. No me gusta lo que está llamado a desaparecer tan pronto. Sí, ya sé que la falla es un poco una parábola de la vida humana, que nuestras vidas son los ríos que van a parar al mar, que es el morir... pero es que aquí se trata de hacer fiesta de lo efímero.
Pareja de perros llamativos y originales. Arte innovador, I+D en estado puro. No me gusta que esa reproducción tan lograda de una obra de arte tenga que desaparecer a las pocas horas de habernos enterado de su existencia. Espero que haya tenido la suerte de aquel D. Quijote que coronaba nuestra falla hace unos años y que pudo salvarse in extremis de la hoguera (que no era hereje, ni brujo, ni siquiera loco, sino enteramente ortodoxo y cuerdo). Si se tiene que destruir con tanta prisa lo logrado con tanto esfuerzo. Me gustaría que el colegio tuviera espacio suficiente para albergar tantas cosas: Un caballo y un molino de la falla del Quijote (fallas 2004); un autorretrato de van Gogh, una menina de la falla del 2003 dedicada a Picasso, un cartel anunciador de la feria del libro de 2002... Seguro que el colegio nunca tendrá lugar suficiente porque tengo el complejo de Diógenes, que todo lo guardo, que todo creo que me va a hacer falta alguna vez. Que si encuentro una cuerda la guardo, por si un día se me ocurre ahorcarme y no tengo "herramienta". Bueno, creo que que Dios viene a desinstalarme, a hacerme vivir la austeridad de la cuaresma que es ell camino hacia la Pascua... a través de las fallas. Bienvenidas sean las fallas. Puede encontrar unas fotos de fallas.
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