Portada > Del Colegio > Curso 2008-09

El día 5 de diciembre, último día de colegio antes de la Inmaculada Concepción, los alumnos de Primaria se reunieron en la capilla del colegio. Querían prepararse para esta fiesta que es un reconocimiento y acción de gracias a Dios por haber elegido a María como madre de Jesús y madre nuestra.

Ha sido un momento de alabanza y agradecimiento a María por haber aceptado colaborar en la obra salvadora de Dios. La celebración durante el tiempo de Adviento en el que nos encontramos, añade a esta fiesta, dedicada a María, los sentimientos propios de una madre que espera con ilusión el nacimiento de su hijo. Nos unimos en esta fiesta a la esperanza de María.
Un alumno leyó un texto de saludo y gratitud a María:
- Porque te eligió como madre de Jesús
- Porque dijiste sí a todo lo que te pedía
- Porque ayudaste a Jesús a salvar a la humanidad
- Porque eres nuestra madre del cielo
- Porque nos quieres y nos protejes...
- ¡Gracias, María! ¡Hola, María!
Se proclamó el evangelio de la Anunciación (Lucas 1, 26-38):
- Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo.
- No temas, María, pues dios te ha concedido su favor. Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús.
- ¿Cómo sucederá eso, si no tengo relaciones con ningún hombre?
- El Espíritu Santo vendrá sobre ti y te cubrirá con su sombra. Por eso el hijo que vas a tener será santo y se llamará Hijo de Dios.
- Aquí está la esclava del Señor, que me suceda según dices.

Y diversos alumnos fueron leyendo los trocitos de una oración a María:
María, Señora del Sí.
María, madre. Mujer fuerte y buena.
Tú me inspiras confianza.
Me gusta y valentía para decir sí, sin condiciones
y con humildad, tu pobreza y sencillez
Tú que sólo apareces para ayudar
y para cumplir tu misión de madre.
Y todos responden:
Dijo que sí, dijo que sí, María...
Otro añade:
Tú que creíste y te fiaste de Dios, óyeme:
da luz a mi inteligencia,
fortalece mi voluntad indecisa,
hazme sencillo en mis acciones,
dame un corazón humilde.
Porque quiero tener un alma grande
en la que quepan todos.
Y todos responden:
Dijo que sí, dijo que sí, María...
La oración prosigue, se van sucediendo los pequeños lectores. Y todos responden:
Dijo que sí, dijo que sí, María...

Todo concluye de una manera muy sencilla: con un Ave María, esa oración que todos los niños saben, mezcla de palabras de ángel y de hombre.
Textos y celebración preparados por el Hno Juan Carlos. Fotos de Dª Reyes Barrachina.
![]() |
Hay unas fotos de esta celebración |

