76932

55. San Francisco muestra en visión sus llagas.

[Puede bajarse esta imagen de mayor tamaño]

En oración, Fray Juan de Monte Verna solicitó a San Francisco poder ver y besar sus llagas, no por incredulidad, sino porque deseaba encontrar en ellas un consuelo. El Santo no sólo se le apareció sino que le instó a que tocara la impronta de una de sus manos. De ella salió un halo de humo, como si fuera incienso, que transportó al fraile al éxtasis.

El pintor ha reducido al mínimo la sólida estancia y sus elementos para concentrarse en el núcleo fundamental de la composición: el milagro de la llaga de San Francisco y el arrebato místico del hermano. La mano y el rostro del religioso se recortan sobre el fondo neutro resaltando su presencia.

Los tonos pardos y oscuros en el hábito de Fray Juan se aclaran en la presencia celestial para abundar en su carácter espiritual.