|
74748 |
35. Francisco resiste la tentación."Cuanto más tentado te veas, sábete que eres más amado. Nadie debe reputarse siervo de Dios hasta tanto que pase por las tentaciones y arideces". (San Francisco en Vida segunda. Celano, 118)
[Puede bajarse esta imagen de mayor tamaño] En los pliegues de la propia naturaleza se esconde la fuerza maligna que nos induce a la infidelidad con quien nos hizo. La fealdad de la sugerencia diabólica queda sensibilizada en el cuadro por la doble presencia grotesca del inductor y la figura incisiva de la tentación, hecha carne velada de mujer. Francisco, arrodillado ante el altar suplica al Señor las fuerzas necesarias para vencer a las tentaciones que en forma de mujer se presentan ante él. Su semblante destaca de entre la penumbra de la sencilla estancia por estar delicadamente iluminado. Junto al santo se alza ese demonio que acecha a la espera de un instante de debilidad. No falta una chispa del ingenio verista en ese rostro de mujer que tienta a Francisco.
|
|