Cuando era joven...

Cuando era muy joven me gustaba presumir de rico. Invitaba a fiestas y meriendas a mis amigos. Y cantábamos y lo pasabamos bien. En esas fiestas abundaba el vino (Los porros aún no se habían inventado) y las canciones. Mis amigos me hicieron jefe de la pandilla porque era alegre, bromista y gastaba dinero de mi padre sin pensarlo dos veces.

Mi padre pensaba que todo esto se terminaría pronto y luego sería un hombre sensato que podría encargarse del negocio de telas que tenía mi padre.

Pero aunque tenía dinero nunca podría ser un noble, un hombre importante. Ya que no tenía títulos por nacimiento sólo quedaba adquirirlos por méritos de guerra.

Por la noche molestábamos a todos con nuestros cantos y nuestras discusiones. La gente estaba muy harta de nosotros. Esta juventud es insufrible..., se quejaba.