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P. Benjamín Agulló, ex rector del Colegio.- Presencia Franciscana en Carcaixent en el Libro del 75 aniversario.

La enseñanza ha sido una actividad constante en las tareas que ha venido practicando la Orden franciscana desde sus comienzos.

En Carcaixent se autoriza la apertura del primer convento franciscano el 8 de julio de 1602, por concesión de San Juan de Ribera; y el 13 de octubre de ese mismo año se coloca la primera piedra. Se inaugura seis años después. Al igual que en el resto de los conventos de la región, junto al mismo se crea una escuela de enseñanza elemental y de catequesis para los niños.

El convento de Carcaixent fue también, durante algún tiempo, seminario mayor de la Orden, que tenía aquí su estudio de teología para los religiosos que se prepararan a recibir el presbiterado.

Las órdenes religiosas fueron prohibidas en España por orden Mendizabal. Comienza así un período de exclaustración que abarca los años 1835-1878.(Nota 1). Los franciscanos vuelven a Carcaixent tras la exclaustración en 1923 y fundan el convento-colegio de San Antonio.

Se puede dividir en dos épocas perfectamente diferenciadas los 75 años de la historia del Colegio. La primera abarca desde que regresan los franciscanos a Carcaixent, en 1923, hasta que son expulsados de nuevo, en 1936, a consecuencia de la persecución religiosa de la guerra civil española. La segunda, desde 1939, terminada la guerra civil, hasta nuestros días (año 2000)

Primera época (1923-1936)

Los franciscanos de Valencia pudieron volver a organizarse como provincia en el año 1878, pero no habían regresado a Carcaixent. Vivía por entonces en Carcaixent un matrimonio piadoso y muy amante de San Francisco, don Melchor Picot y doña María Antonia que vivían la ilusión de ver restaurado el convento franciscano de Carcaixent. El Sr. Picot falleció sin ver cumplidos sus deseos, pero dejó a los religiosos una casa, junto a la iglesia de San Francisco, y unos campos por si necesitaban construir un convento nuevo.

En 1913 don Agustín García Oquendo, lega en su testamento a los franciscanos sus casas de la calle de Santa Ana para establecer un Centro de Cultura.

Se aprueba este nuevo convento franciscano y el 18 de mayo 1923 toman posesión de la casa los padres Francisco Ferrer y Samuel Leal, con el hermano Francisco Oliver, natural de Carcaixent. Los frailes habían estado 88 años ausentes de este pueblo.

Las casas de D. Agustín tenían fachadas a las calles Santa Ana, General Prim y Cenia Bonastre. Las puertas que daban a la calle Santa Ana estaban coronadas por escudos blasonados. (Se conserva uno de los escudos en el ángulo frontal del actual edificio).

Comenzaron las obras de adaptación del edificio al nuevo uso. Dirigió las obras el arquitecto de Carcaixent D. Juan Ríos Cogollos y las llevó a cabo Fray Maseo Company. En 1928 se inauguró el Salón de actos y el Salón de estudios, en la zona central del edificio. Había un hermoso patio de ladrillo a cara vista, estilo de La Ribera, que aún se conserva. El edificio estaba en condiciones de albergar a más de 300 alumnos.

Pero el colegio ya había abierto sus puertas el 12 de noviembre de 1923. Sólo se había adaptado el edificio a las primeras necesidades. Se daban clases de Primera Enseñanza, de Comercio y de Contabilidad, mecanografía y derecho comercial, cálculo mercantil, inglés y francés. La matrícula del primer año sobrepasó el centenar de alumnos.

Luego aparecen los estudios de Bachillerato elemental, con gran éxito en los exámenes que se tienen en el Instituto de Enseñanza Media de Valencia. Se dan clases nocturnas para los jóvenes que trabajan. También se establece el mediopensionado porque muchas madres de alumnos trabajan en los almacenes de naranja y también porque ya comienza a haber alumnos que vienen de otras poblaciones.

Los franciscanos realizan su labor apostólica en la capilla que está situada en la parte derecha de la planta baja, pero resulta insuficiente. Se hacen gestiones para recuperar la iglesia del antiguo convento de San Francisco. Esto se consigue el 3 de marzo de 1931.

Los días malos para el colegio comenzaron con la República de 1931. Y después del triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, cuando se inició en España una sañuda persecución contra el clero y las órdenes religiosas.

El 12 de mayo de 1936 los religiosos tuvieron que salir violentamente de su convento. El populacho incendió el Colegio de San Antonio, desplomándose todo el pabellón de la calle de Santa Ana (la foto nº 1 muestra unas ventanas del edificio tras el incendio). Asimismo fue profanada y totalmente devastada la iglesia de San Francisco. El P. Benjamín Reig Moltó, miembro de la comunidad del colegio fue asesinado en Almansa. Otro religioso, hijo de Carcaixent, Fray Francisco Oliver, uno de los que tomaron posesión de este convento en el 1923, fue asesinado en Chelva. Está introducida la causa de beatificación de estos mártires de la fe.

Entre otros nombres de la Primera Época, además de los fundadores, cabría recordar a los padres Manuel Alemany, Luis Ángel, José Pineda, José Antonio Arnau, Benjamín Reig, José Cebolla, Bernardino Rubert, Pacífico Torres, Benjamín Salas, Berardo López, Dionisio Verdú, Gonzalo Artero, Joaquín Ivars, con los hermanos Maseo Company, Bernardino Barat, etc.

Segunda época (1939-1999)

Reapertura del Colegio

Concluida la guerra civil española, ha de partirse de cero para reanudar la vida comunitaria y el centro estudiantil, quemado el cuerpo noble de edificio que da a la calle Santa Ana y necesitados de rehabilitación la morada conventual, convertida en Colonia Infantil de Guerra durante la conflagración, y a punto de verse transformada en prisión la Iglesia de San Francisco. (Foto nº 2)

Es el P. Pacífico Torres, primero en regresar a Carcaixent, quien emprende este cometido inmediato, si bien pronto se le añaden los PP. Eusebio Arbona, como guardián y rector, Berardo López, Gonzalo Artero, Benjamín Sala, fray Andrés Santandreu, y algún tiempo después el P. José López; al P. Pacífico se le nombra vicario de Comunidad.

Oficialmente, se reanudan las clases en el Colegio el día 4 de octubre de 1939, con un acto religioso en la Iglesia de San Francisco, correspondiéndole al Sr. párroco de la Asunción la homilía reconciliadora. La historia se reanudaba.

La doble entidad

Propició la nueva etapa la fusión con el Colegio de la Academia "Julián Ribera", cuyos profesores se integran en el claustro que forman los PP. Franciscanos. Aún se recuerda a don Víctor Oroval, D. Salvador Signes, D. Pascual Boquera y a D. Eduardo Soleriestruch.

La unión del alumnado de ambos centros permite impartir los cursos de Primera Enseñanza y Bachillerato Elemental, inscrito el Colegio San Antonio de Padua en el Instituto de Enseñanza Media de Xátiva, para lo que se adecuan los cuestionarios a los renovados planes de estudio y se establece la media pensión. Esta última disposición permite que acudan a nuestras aulas alumnos procedentes de la contornada, Alzira, Puebla Larga, Algemesí, Corbera, y demás pueblos ribereños.

Se instituye la media pensión.  Las solicitudes de alumnos de poblaciones muy distantes de Carcaixent fuerzan a establecer tambien el internado.

Bodas de Plata. Año 1948

El Colegio alcanza sus primeros 25 años de existencia docente y procede a celebrarlos, a cuyo fin el P. Rector a la sazón, P. Juan Nadal Moltó, publica una revista, DEL COLEGIO, que facilite información a sus ex alumnos y padres de alumnos. El boletín se inicia con una corta tirada, pero, dado la cogida del primer número, se prolongará con números muy escuetos que irán progresivamente engrosando su paginación, ilustración y calidad, desde agosto de 1948 hasta el año 76.

Las fiestas conmemorativas se solemnizan con un Quinario en San Francisco, un festival deportivo y Juegos florales, en que actúa como   mantenedor el D. José Zahonero, que daría lugar a unos certámenes literarios que se celebrarían ya anualmente por santo Tomás de Aquino. Misa solemne, función litúrgica por la tarde y una exposición de estampas franciscanas tomadas de las "Florecillas de san Francisco", que ilustró  José Benlliure, serían los actos celebrativos del día 15 de octubre. El 18 se clausurarían con un funeral en sufragio de profesores, alumnos y ex alumnos del Colegio.

Nuevo edificio escolar

La carencia de aulas capaces y la estrechez de las dependencias del Colegio, por la merma de espacio que infirió la quema sufrida por el edificio en los prolegómenos de la guerra civil, obligan a levantar hacia la calle de Santa Ana un nuevo edificio que dé cabida suficiente a la demanda de puestos de escolarización. Inicia los trámites el P. Anselmo Martí, en el año 1954, y comienza las obras el P. Benjamín Agulló, en 1960, previo un concurso nacional. La revista "Del Colegio" en los números 34 y 35 habla del proyecto que empieza a realizarse y muestran fotografías del mismo y de la marcha de las obras (Foto nº 3).

 Nuevos planes de estudio

Los planes de desarrollo habían llegado a la enseñanza precedidas de profusión de escuelas estatales en pueblos donde casi ni había existido otra enseñanza que la primaria. El bachiller había quedado prácticamente en manos de la enseñanza privada. Este Centro se había esforzado por ejercerla en esta localidad a pesar de las privaciones que supuso para comunidad, por la dificultades económica impuestas por la posguerra española. Sobrevienen entonces nuevos planes de estudio, a los que el Colegio se acomoda. Con tal motivo, se estructuran los cursos sucesivos y se estrena nuevo cuestionario y material escolar, con miras a sustituir un régimen de estudios en que la memoria tiene función preferencial, por otro proyecto pedagógico menos rígido y pretendidamente más flexible y racional. La prensa había venido promocionando las virtudes del cambio con frecuentes críticas a la rudeza de la formación memorística. Son los años en que determinada prensa oficial se dedica políticamente a tachar de elitista la enseñanza privada, que, ya que no es sufragada por el Estado, ha de recurrir al pago familiar de la misma.

Bodas de Oro, 1973

La buena marcha del Colegio es la mejor garantía de su permanencia y las fechas históricas que marcan su itinerario se suceden con especial relevancia.

La importancia de los actos celebrativos de las bodas de Oro, dirigidas ahora por el P. José Luis García Rodrigo, Rector del Colegio, dan singular prestancia a las fiestas: VI Salón de Fotografía Artística el día 30 de abril; Justas Literarias el día 2 de mayo, presididas por la Reina de las Fiestas y la entrega de la flor natural al ganador del concurso; Veinticuatro Horas de Baloncesto en las canchas del Colegio el día 3, día de la fiesta principal; Velada Académica, en el salón del Cine Roma, con interpretación de un programa musical por la Orquesta de la Juventud "José María Gomar", coronada con la interpretación de la farsa medieval francesa Maese Pedro Pahelin; , con la conclusión de las Veinticuatro Horas de Baloncesto, el día 4 y competición de futbito en el Colegio La Purísima de las Franciscanas de Alzira. El día 5, Fiesta Mayor, queda destacado con tres actos. Misa concelebrada que preside el P. Benjamín Agulló, Vicario Provincial de los Franciscanos, dedicación de una calle, frente a la fachada del Colegio, a D. Agustín García Oquendo, cuya lápida descubren el Sr. Alcalde y el Rector del Centro, honor que bien merecía el bienhechor que legó su casa solariega para posibilitar el Colegio.

Ampliación del Colegio

El año 1977, el P. Rector, José Luis García Rodrigo, da comienzo a las obras de ampliación del Centro con un nuevo edifico que recae a la fachada posterior, calle Cenia Bonastre. Dirige las obras el arquitecto y ex alumno Salvador Calatayud. Consta de un vano en la planta baja que actúa como patio cubierto, tres plantas de aulas y una cuarta que ocupa un aula de usos múltiples y el laboratorio de idiomas.

Las obras vinieron precedidas por la adquisición de dos casas adyacentes al Colegio recayentes a la calles de Santa Ana y luego de la Casa Boscá (en tiempos de los PP. Anselmo Martí y José L. García Rodrigo) y tres casas a la calle Cenia Bonastre.

Riada

No ha estado a salvo el Colegio de las riadas endémicas con que nos visitaban los excesos del río Júcar a su paso por el término. Hay datos de estas salidas de madre anuales desde el siglo XIV. El pantano alzado en las inmediaciones de Tous vino a remediar esta anomalía. Nadie diría que el propio pantano, rebasado por las lluvias torrenciales hasta arrasarlo, ocasionaría la mayor de las inundaciones sufridas por los pueblos ribereños. Las aguas, en una ola incontenible de líquido y barro, irrumpieron bruscamente en las dependencias escolares de la planta baja, asolando cuanto encontró a su paso, hasta alcanzar en breve tiempo cuatro metros y pico. Eran las siete de la tarde del día 20 de octubre del año 1982. El Colegio había evacuado a cuantos alumnos pudo, pero quedaron aún cincuenta alumnos a quienes hubo que acomodar improvisando dormitorios en lo que fueron aulas, evitando la casa solariega adjunta, por considerarla menos segura, dada su antigüedad. Por la noche,  las aguas subían de modo paulatino, pero incesante, convirtiendo en ríos impetuosos las calles adyacentes, al punto que arrastraban coches volteando unos sobre otros con fuerza impresionante, llegando a alcanzar en algunos puntos los cinco metros, resultó angustiosas. Bidones flotando en las aguas golpeaban con violencia puertas y escaparates, rompiendo cristales y partiendo semáforos. La gente, impotente, se limitaba a contemplar el inaudito espectáculo asomada a las ventanas.

Al amanecer, las aguas empezaban a ceder. Muy pronto, entre los helicópteros que volaron la zona, hubo uno de la SAR que se detuvo, sin poder aterrizar en la azotea del Colegio, del que descendió uno de sus ayudantes, interesándose por alumnado y Comunidad.

El cuerpo de Ejército del Batallón Vizcaya se aposentaría esa misma noche en el edificio posterior del Colegio, ayudándonos desde el día siguiente a evacuar todo el barro, más de media metro, que se había depositado en los patios del Colegio. Limpiar las dependencias en días siguientes resultó un empresa laboriosa y penosísima que parecía no tener fin: el barro los había penetrado todo, las paredes aparecían descarnadas y el mobiliario resultaba en muy buena parte inservible. Para colmo, las calles, donde se depositaban los desechos de las casas, resultaron muy pronto impracticables.

Una segunda riada volvería a invadir la planta baja, alcanzaría aún un metro de altura en los patios del Colegio.

Novedades

El Centro va cambiando con los tiempos. Se implanta la Asociación de Padres de Alumnos (APA); el antiguo Curso Preuniversitario queda sustituido por el Curso de Orientación Universitaria (COU), desde una orientación donde la pedagogía práctica y enseñanza personalizada priva sobre lo teórico, se adopta la configuración mixta del alumnado, de modo que niños y niñas convivan y compartan su experiencia formativa; y de nuevo, con los cambios de los tiempos, en plena democracia, planes de estudio que se estiman más conformes con la igualdad de contenidos, a un mismo nivel para todos, traen los cuestionados proyectos docentes de la LODE y la LOGSE, que la experiencia educativa del profesorado ira subsanando y depurando, como ha venido ocurriendo con planes anteriores. Se dispone de un moderno gimnasio, edificado por iniciativa del P. Antonio Barceló, Prefecto de Estudios, en lo que fueron espacios de casas privadas adjuntas, adquiridas por el Colegio en tiempos en que fueron rectores los PP. Anselmo Martí José Luis García, y convertidas inicialmente en patios.

Bodas de diamante, 1998

Las Bodas de Diamante vienen a recapitular el recuerdo de nada más y nada menos que 75 años de enseñanza. Motivo más que suficiente para celebrar su memoria. Pocas veces las instituciones del hombre alcanzar tan notoria pervivencia. Estos son los actos e incidentes más notables de su celebración:

Apertura oficial

El 15 de mayo de 1998 se tuvo en la Parroquia de la Asunción el acto inaugural de las Bodas de diamante. Se presentó el cartel conmemorativo de las Bodas, obra del exalumno Salvador Fabra. Después el P. Benjamín Agulló, que fue rector del colegio durante los años 58-61 disertó sobre la presencia de los franciscanos en Carcaixent.

Concurso de Villancicos

El 18 de diciembre de 1998 se tuvo un concurso de Villancicos. Concurren cuatro colegios de Carcaixent y Alzira. Nuestro Colegio no entra en competición pero actúa brindando un concierto de música navideña. Se estudia la posibilidad de repetir este concurso en años sucesivos.

Olimpiada franciscana

El año1999 lo ha visto celebraciones sucesivas del 75 Aniversario de la fundación del Colegio San Antonio. El 25 de marzo tiene lugar al acontecimiento deportivo más importante de los celebrados con este motivo: La Olimpiada en que compiten los centros escolares de los franciscanos de Valencia, Pego, Cocentaina, Ontinyent, Zaragoza y el propio Colegio local. 300 jóvenes compiten en el Pabellón Municipal en diversas especialidades como fútbol-7, fútbol sala, baloncesto y especialidades atléticas: salto de longitud, carreras de velocidad, fondo y relevos. La jornada se inicia a las 10 de la mañana y por la tarde se disputan las finales.

La entrega de trofeos se realiza en presencia del alcalde de la localidad, D. Rafael Navarro, del teniente de alcalde, D. Juan Bautista Albert y del Rector J. José Sáez Peretó. Hubo placas conmemorativas para cada uno de los colegios litigantes en la olimpiada; camisas con el logotipo de la efeméride para todos los participantes; y camisetas y balones oficiales obsequiados por el Valencia C.F. para este evento.-

Concierto de cámara

El  26 de marzo del 99 se disfruta de un acto singular, con que el Colegio acreditó notoriamente el programa de su celebraciones conmemorativas; fue la actuación benemérita del coro de cámara ucraniano "Vonkresinnya", dirigido por Olexandre Tasenko, a las 20 horas, en la Iglesia de San Francisco de Asís. Se interpretaron obras de Rahmaninov, Chesnokov y Vedel.

Visita de la Virgen de Aguas Vivas

El 14 de mayo la patrona de Carcaixent visita el Colegio, procedente de la Iglesia de la Asunción, en un gesto inédito que hay que agradecer a la bondad de D. Bernardo Pastor, cura encargado de dicha parroquia, y recibe nuestro saludo y multitudinaria bienvenida en el patio del Centro, donde los colegiales le manifiestan su piadosa cordialidad y acogida mediante una ofrenda floral.

Por la noche del mismo día, en la capilla del Colegio, se celebra una vigilia que dirige el P. José Luis Coll, acompañando con cantos y guitarras un grupo de novicios franciscanos destacados a este fin desde Santo Espíritu.

15 de mayo del 99, final de las Bodas de Diamante.

Rodeado de numeroso asistencia, Monseñor Carlos Amigo, franciscano y arzobispo de Sevilla, procede a descubrir un artístico panel muy colorista y novedoso, compuesto de piezas cerámicas, con que se perpetúa, en la entrada del Colegio, la fecha del 75 Aniversario.

Concluido este acto, se organiza una procesión para restituir a la parroquia de la Asunción la Virgen de Aguas Vivas, acompañada por largo séquito de clero, religiosos provenientes de los distintos conventos franciscanos de la provincia, sacerdotes ex alumnos, colegiales y un grupo de fieles devotos.

En la parroquia, presidida igualmente por el Sr. Arzobispo, tiene lugar una misa de acción de gracias y a intención de todos los ex alumnos, profesores, religiosos y personal de servicio y administrativos difuntos que nos precedieron. Acabada la misa nos trasladamos a los salones del Magatzem Ribera donde nos reunimos en comida de hermandad y amigable expansión.

Encuentro de profesores

El 22 de mayo se reúnen en nuestro Colegio los profesores de los Centros de la provincia franciscana, de Ontinyent, Cocentaina, Pego y Zaragoza. Tratados en común los temas pertinentes, una alegre comida de fraternidad contribuye a fundirse en franca camaradería.

Esperamos que cuanto antecede sirva de acicate a cuantos están implicados en las labores docentes del Colegio, para que esta historia tenga una feliz continuación con el esfuerzo de todos.


Nota 1. Durante el tiempo que los conventos estuvieron cerrados por la orden ministerial, un religioso exclaustrado, "el Pare Lector", admitido como miembros del clero local de Carcaixent por la diócesis, y sufragado por el Ayuntamiento, impartió clases de la disciplina elemental llamada entonces gramática,   en lo que había sido ermita franciscana de la Sangre.

Foto 1. Muestra una ventana y un balcón con muestras del incendio sufrido. (Revista Del Colegio, nº 33, oct-dic 1959)

Foto 2. Principio de la calle Santa Ana: el colegio reducido a unas tapias bajas. Sólo se salva el arco de la puerta con su escudo. (Del mismo número de la revista).

Foto 3. Una de las nuevas aulas de las escuelas. (Revista Del Colegio, nº 29, oct 1959) En la actualidad, aula de informática

Foto 4. Proyecto de la fachada del Colegio como aparece en la revista Del Colegio, nº 33, oct-dic 1959.